6 Aug 2014 - 4:21 a. m.

La cuna de los silleteros

En el marco de la Feria de las Flores, Santa Elena (Antioquia) se ha convertido en un atractivo turístico gracias a sus paisajes y a sus tradiciones, que se resisten al paso del tiempo.

Redación Buen Viaje

Aromas, colores y las más exóticas flores de Colombia adornan las montañas de Santa Elena, uno de los cinco corregimientos de Medellín más tradicionales del altiplano oriental de Antioquia. La cuna de los silleteros, como llaman a esta región, compuesta por 17 veredas, evoca por estos días el legado de sus ancestros, aquellos que una vez, buscando el sustento, ingeniaron la manera de llevar a cuestas una silleta repleta de claveles, cartuchos y pompones para venderlos en la Ciudad de la Eterna Primavera.

Aquel espectáculo atrapó las miradas de los antioqueños, que no dudaron en 1957 en consolidar un desfile en el que se pudieran conocer las costumbres y las más bellas muestras del producto emblema de la región. Hoy, cerca de 500 silleteros entre niños, jóvenes y adultos protagonizan el evento más importante de la Feria de las Flores. En la mañana del 10 de agosto, los silleteros, de camisa blanca, pantalón negro, alpargatas, poncho, carriel y sombrero, emprenden un recorrido de 2.800 metros hasta la Plaza Mayor Medellín acompañados de comparsas y artistas que reafirman el espíritu de la fiesta.

207 silletas tradicionales, 88 monumentales, 50 emblemáticas y 55 comerciales resumen el trabajo de las familias locales, que se reúnen para dejar volar su imaginación y plasmar con flores de distintos tamaños y texturas a sus ídolos nacionales, personajes populares y paisajes. Dos meses antes del desfile, los pobladores de Santa Elena arman las silletas más grandes, que cuentan con 80 tipos de flores y pueden pesar hasta 90 kilos.

Para sentir la magia de esta tierra, los pobladores han diseñado distintos planes con los que los turistas nacionales y extranjeros pueden disfrutar de las montañas y aprender de las tradiciones campesinas. Por un valor cercano a los $40 mil reciben una charla sobre la historia y la evolución de la cultura silletera, participan en un recorrido por los jardines más emblemáticos y degustan la gastronomía local, en la que sobresalen quesos, arepas y chorizos.

Carlos Atehortúa, presidente de la Corporación de Silleteros de Santa Elena, cuenta que la noche del 9 de agosto es la más apetecida por los viajeros, pues en ella tiene lugar la elaboración de las silletas tradicionales. “Las familias abren las puertas de sus fincas para que los viajeros compartan junto a ellos la experiencia de construir las silletas al calor de una buena taza de café o un aguardiente. Todos bailamos y nos divertimos hasta al amanecer, cuando las silletas quedan listas para comenzar con el desfile”.

Gracias a la amabilidad de su gente y a la belleza fría de sus montañas, Santa Elena se ha convertido en uno de los destinos obligados para acercarse a la cultura antioqueña. “Esta región le ha aportado el corazón a la Feria de las Flores. El desfile es el evento máximo de este encuentro cultural. Carrozas, exposiciones de autos, muestras equinas, se ven en muchos países, pero el Desfile de Silleteros es único en el mundo”, concluye Atehortúa.

Comparte: