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Durante siglos fue un lugar reservado para las divinidades. Hoy, el monte Olimpo vuelve a ocupar el centro de la escena, aunque por motivos muy terrenales. Mientras el interés por los mitos clásicos resurge, la Unesco acaba de declarar Patrimonio Mundial a la región ampliada de la montaña más alta de Grecia.
La decisión del Comité de Patrimonio Mundial reconoce el valor de un macizo que desde hace siglos ocupa un lugar privilegiado en el imaginario occidental. No solo por ser el hogar mítico de Zeus y los doce dioses olímpicos, sino también por la extraordinaria riqueza natural que conserva. Con una altura de 2.918 metros en la cumbre de Mytikas, el Olimpo reúne algunos de los ecosistemas más valiosos de Europa y concentra más de 2.000 especies de plantas, muchas de ellas exclusivas de esta montaña, además de una fauna singular protegida desde hace décadas.
Para quienes disfrutan del senderismo, el reconocimiento de la Unesco suma un atractivo adicional a un destino que ya figuraba entre las grandes caminatas del continente. El parque nacional, creado en 1938 —el primero de Grecia—, ofrece alternativas para excursionistas de distintos niveles, desde recorridos de un día hasta travesías de varias jornadas enlazadas mediante refugios de montaña.
Cómo es hacer trekking en el monte Olimpo
Recorrer este macizo no se limita a una única ascensión. El parque cuenta con una red de senderos de más de 160 kilómetros que abarca desde caminatas de pocas horas hasta travesías de varios días. A lo largo del trayecto, el paisaje muta constantemente: frondosos bosques dan paso a profundas gargantas, mesetas de altura, praderas alpinas y desfiladeros rocosos.
La base habitual para iniciar la aventura es Litochoro, un pintoresco pueblo situado al pie de la montaña y a pocos kilómetros del mar Egeo. Bien conectado por tren y autobús con Atenas y Tesalónica, allí se concentran los principales servicios para senderistas.
La mayoría de las ascensiones hacia Mytikas —la cumbre más alta de Grecia, a 2.918 metros— comienzan en Prionia, donde termina la carretera de acceso. Desde este punto parten las dos rutas más conocidas:
- Por el refugio Spilios Agapitos: Es la vía más directa; puede completarse en una larga jornada o dividirse en dos días haciendo noche en el refugio.
- Por la Meseta de las Musas: Pasa por el refugio Christos Kakkalos y, aunque resulta algo más larga, es la preferida de muchos por sus vistas panorámicas hacia el macizo y el Egeo.
Una de las ventajas del Olimpo es que cuenta con una red de refugios de montaña distribuidos en distintos sectores del macizo, además de refugios de emergencia. Esto facilita organizar el trekking en varias etapas y adaptar el recorrido al tiempo disponible y al nivel de cada excursionista.
¿Qué dificultad tiene subir al Olimpo?
Aunque la mayor parte del recorrido no exige técnicas de escalada, la ruta requiere una excelente condición física. Superar los casi 2.000 metros de desnivel positivo desde Prionia implica una caminata exigente y sostenida.
El tramo final hacia Mytikas requiere máxima precaución. El sendero convencional desaparece para dar paso a un terreno expuesto con trepadas sobre roca suelta. Se recomienda el uso de casco por el riesgo de desprendimientos y, para personas con poca experiencia en pasos aéreos, la compañía de un guía certificado.
La mejor época para ir
El clima varía drásticamente con la altitud. En las zonas más elevadas la nieve suele permanecer desde noviembre hasta mayo, mientras que en verano predominan las condiciones más favorables para caminar. Sin embargo, incluso durante la temporada cálida el tiempo puede variar rápidamente a medida que se gana altura y la temperatura desciende.
Antes de salir, verifique el estado de los senderos y confirma que los refugios estén abiertos, ya que varios solo operan de forma de temporada.
