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¿Qué hacer en Río de Janeiro?: así es el turismo botánico que conquista visitantes

El Jardín Botánico de Río de Janeiro, considerado uno de los más bellos del mundo y con una de las colecciones de plantas más grandes del planeta, se ha convertido en uno de los principales referentes del turismo botánico.

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11 de mayo de 2026 - 01:00 p. m.
La victoria amazonica es una atracción destacada en el Jardín Botánico de Río de Janeiro. Estas plantas acuáticas gigantes, que flotan en los estanques del jardín, pueden sostener un peso considerable y presentan flores blancas que cambian de color.
La victoria amazonica es una atracción destacada en el Jardín Botánico de Río de Janeiro. Estas plantas acuáticas gigantes, que flotan en los estanques del jardín, pueden sostener un peso considerable y presentan flores blancas que cambian de color.
Foto: Laura Tatiana Vargas Lizarazo
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Cada vez más personas buscan experiencias diferentes a la hora de viajar. Conectar con la naturaleza, descubrir nuevas formas de gastronomía y vivir los destinos desde una perspectiva más consciente se ha convertido en una prioridad. En ese contexto, el turismo botánico ha empezado a ser una de las opciones más buscadas por quienes desean reconectar con el entorno natural, aprender sobre biodiversidad y explorar los lugares desde una mirada más sostenible.

Jardines botánicos, huertas, gastronomía basada en plantas y espacios de bienestar hacen parte de esta tendencia que ha ganado fuerza en distintos países del mundo. Y uno de los destinos donde más se busca impulsar este tipo de turismo es Río de Janeiro, en Brasil, gracias a su enorme riqueza natural y diversidad de especies.

Más allá de su imagen asociada a playas famosas, fútbol, carnaval y al Cristo Redentor, la ciudad también puede descubrirse a través de su lado verde y biodiverso.

¿En qué se destaca el Jardín Botánico de Río de Janeiro?

El Jardín Botánico de Río de Janeiro es considerado uno de los jardines botánicos más importantes y bellos del mundo. Según la institución, este emblemático espacio alberga una de las colecciones de plantas más grandes del planeta, con cerca de 40.000 ejemplares y alrededor de 6.000 especies diferentes.

Más allá de su atractivo turístico y paisajístico, el jardín se ha consolidado como un referente de conservación ambiental, investigación científica y conexión cultural con la biodiversidad brasileña.

Fundado el 13 de junio de 1808 por el entonces príncipe Don João VI, quien quería un espacio para aclimatar especies traídas de las Indias Orientales. Con el paso del tiempo, evolucionó hasta convertirse en una institución dedicada al estudio y preservación de la flora brasileña y exótica, la cual es una entidad autónoma vinculada al Ministerio de Medio Ambiente. En 1992 fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO y posteriormente integrado a la Reserva de la Biosfera de la Mata Atlántica.

Actualmente, sus 137 hectáreas reúnen especies históricas y emblemáticas que narran parte de la historia natural y cultural de Brasil. Entre ellas destacan el palo brasil (Paubrasilia echinata), árbol símbolo del país, las palmeras imperiales que forman una de las avenidas más icónicas del jardín, la victoria amazónica, colecciones de bromelias, orquídeas, cactus, hongos, plantas medicinales y especies originarias de Asia, África y América Latina introducidas durante el periodo colonial.

¿Qué ver en el Jardín Botánico de Río de Janeiro?

El Jardín Botánico de Río de Janeiro es mucho más que un espacio verde dentro de la ciudad. Este lugar reúne historia, conservación ambiental y algunas de las colecciones botánicas más importantes del mundo. Así lo explica el coordinador de planeación del jardín, Eliezer de Sousa Nunes, quien destaca su valor como institución científica, cultural y educativa.

“El recorrido incluye espacios como el Museo del Medio Ambiente, creado para promover el diálogo sobre los desafíos ambientales contemporáneos, así como edificaciones patrimoniales como el antiguo acueducto del siglo XIX y las ruinas de la antigua Fábrica de Pólvora″, indica.

Uno de los primeros puntos que reciben a los visitantes es la Alameda Barbosa Rodrigues, conocida por sus palmeras imperiales, descendientes de la histórica Palma Mater (la primera palmera imperial plantada en Brasil) y convertidas en uno de los paisajes más icónicos del jardín.

Otro de los espacios imperdibles es el jardín sensorial, un área diseñada para estimular los cinco sentidos a través de una selección cuidadosa de plantas. Este espacio forma parte de las colecciones vivas del instituto y está pensado para una experiencia directa con la naturaleza, en la que los visitantes pueden explorar aromas, texturas y, en algunos casos, sabores.

Allí se encuentran especies como el romero, la lavanda y la cúrcuma, entre otras plantas aromáticas y medicinales. Este recorrido propone una forma distinta de aprender sobre la biodiversidad, no solo desde la observación, sino desde la experiencia sensorial.

A lo largo del recorrido, otros espacios que no pueden dejar de visitarse son:

  • Recorrer el orquideario, que alberga una impresionante colección de más de 2.500 especies de orquídeas llenas de color y aroma. Así como el bromeliario y el estanque de la victoria amazónica.
  • Observar árboles exóticos como lichis y bambúes gigantes distribuidos a lo largo de los senderos del jardín.
  • Participar en la visita guiada nocturna para recorrer el jardín bajo otra atmósfera y descubrir especies activas durante la noche.
  • Hacer avistamiento de aves aprovechando la cercanía con el Parque Nacional de Tijuca, hogar de tucanes y muchas otras especies.
  • Observar fauna silvestre como sagüis, monos capuchinos negros, murciélagos, zarigüeyas e incluso perezosos en algunos sectores del jardín.

Del jardín al plato: los sabores locales

El turismo botánico también ha transformado la manera en que muchos viajeros se relacionan con la gastronomía. No se trata únicamente de recorrer jardines o senderos, sino de buscar vivencias que conecten ingredientes locales, sostenibilidad y el entorno natural, en una relación más consciente con el territorio.

De Sousa Nunes destaca que en Río de Janeiro muchas propuestas turísticas giran en torno a productos frescos y de origen local que reflejan la riqueza de la biodiversidad brasileña. “La Amazonía alberga una inmensa biodiversidad con alimentos basados en plantas como el camu camu, el açaí, el copoazú y la yuca que también se ven en nuestros jardines”.

Añade que el Jardín Botánico no solo es clave para el estudio y conservación de esta flora, sino también para la gastronomía amazónica que incorpora frutas exóticas como el lulo y el arazá, además de plantas y especies nativas que han ganado protagonismo en experiencias culinarias contemporáneas. Este enfoque ha impulsado una cocina que no solo resalta sabores, sino también el valor de la biodiversidad y la relación entre alimentación, territorio y sostenibilidad.

Horarios, cómo llegar y precios

El Jardín Botánico de Río de Janeiro está abierto todos los días. Sin embargo, ofrece diferentes horarios y accesos para facilitar la visita en sus instalaciones.

  • Arboretum: abierto de jueves a martes entre las 8:00 a.m. y las 5:00 p.m.; los miércoles abre desde las 11:00 a.m. por mantenimiento.
  • Museo del Jardín Botánico: Funciona de jueves a martes entre las 10:00 a.m. y las 6:00 p.m., con última entrada a las 5:00 p.m.; permanece cerrado los miércoles.
  • Actividades físicas: Caminar y correr están permitidos entre las 8:00 y 9:00 a.m. y entre las 4:00 y 6:00 p.m.

La entrada para visitantes extranjeros cuesta R$ 80, lo que sería un alrededor de COP 60.000. Eso sí, los niños menores de cinco años ingresan gratuitamente.

Llegar es fácil, pues la institución cuenta con varios accesos distribuidos alrededor del complejo, aunque la entrada principal y más utilizada se encuentra en la Rua Jardim Botânico, 1008, donde hay taquillas abiertas todos los días, estacionamiento para bicicletas y acceso adaptado para personas con movilidad reducida.

Para llegar en transporte público, una de las opciones más prácticas es tomar la línea 1 del metro hasta la estación Botafogo y desde allí hacer transbordo a los buses con ruta Botafogo/Gávea. También se puede acceder mediante el ómnibus 584, que conecta sectores como Copacabana e Ipanema con la zona del jardín botánico.

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Por Laura Tatiana Vargas Lizarazo

Comunicadora social y periodista con interés en temas sociales, culturales, de conflicto y construcción de paz. Ganadora del Premio Nacional de Periodismo, Mujeres, Paz y Seguridad 2021.@Tatiana71765621lvargas@elespectador.com

Por Leidy Barbosa Ramírez

Periodista de la Universidad Externado de Colombia, con énfasis en la producción audiovisual y en animación digital. Apasionada por temas medioambientales y sociales.@leidyramirezbLbarbosa@elespectador.com

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