17 Jan 2020 - 5:52 p. m.

Río de Janeiro duplica la duración oficial de su Carnaval, prepárese para la fiesta

El gobierno de Río de Janeiro decidió extender el período oficial del Carnaval a 50 días este año. La fiesta empezó el domingo 12, con un espectáculo musical en la playa de Copacabana, y finalizará el 1 de marzo de 2020. En 2019, en contraste, la duración oficial de la fiesta carioca fue de 23 días.

Con información de Embratur

Según el gobierno municipal de Río de Janeiro, la idea es aprovechar la estructura armada para la fiesta de Reveillón (31 de diciembre), que también se celebra en Copacabana. La intención de las autoridades es inducir a los turistas a permanecer en la ciudad por más tiempo, aumentando de 1.7 a 1.9 millones el número de visitantes para la fecha, como informó el prefecto de la ciudad, Marcelo Crivella .

El número de comparsas (blocos) agendadas también creció en 2020: ya son 543 registrados, en comparación con 498 en 2019. Los llamados megablocos -que convocan a decenas de miles de personas- se concentrarán en el centro de la ciudad, ya que han sido desplazados de las zonas de playa como Copacabana e Ipanema, especialmente por pedido de los vecinos de esos barrios.

Con la expansión de los carnavales de ciudades como São Paulo, Belo Horizonte y Recife, la ciudad de Río de Janeiro ha puesto el foco en tener el mejor carnaval, en lugar de "el más grande", que fue siempre su lema tradicional y que le hizo conocido ante el mundo entero. El gobierno de la capital prevé una ocupación hotelera cercana al 100 %, y que genere negocios y actividad por un monto superior a los 900 millones de dólares.

El carnaval carioca tiene un sesgo irreverente, nunca exento de polémica. En general, las fechas oficiales de carnaval son tomadas por el público como un indicador, y muchas veces se organizan comparsas sin autorización oficial. Eso sucedió la semana pasada (5) en el centro de la Ciudad, donde se concentraron unos 25 blocos para bailar y cantar músicas típicas de la festividad como una forma de ir calentando motores para la gran fiesta.

  • Fecha: 12 de febrero a 1 de marzo.
  • La ciudad espera cerca de dos millones de visitantes, nacionales y extranjeros
  • La inversión total (pública y privada, en conjunto) ronda los 25 millones de dólares; 16% del total se destina al desfile de las escolas en el Sambódomo.
  • La ciudad instala 33.000 baños químicos, y activa siete estaciones médicas completas, 303 ambulancias, 858 profesionales de la salud, 475 oficiales de tránsito y 1.180 barrenderos para limpiar después de los festejos.
 

Bares de Río de Janeiro lanzan "olimpiada etílica"

Además, Río de Janeiro, uno de los iconos turísticos de Brasil, lanzó esta semana una convocatoria para quienes frecuenten algunos de los locales más tradicionales de la capital: una edición de los Juegos Olímpicos con categorías como dardos, metegol, carrera de bandejas o pulseadas.

La celebración se extenderá hasta el 9 de febrero, en una red de diez bares diseminados en distintos barrios cariocas.

"Jogos de Botequim" (Juegos de Botiquín) convocará durante cinco semanas a "atletas" de disciplinas como acertar maníes en la boca del compañero de juego ("frescobol de amenddoim"); lanzar pelotas de ping pong a vasos llenos de cerveza ("beerpong"); metegol (futbolito, fulbito de mesa); competencia de pulso, lanzamiento de posavasos ("pega bolacha") y búsqueda del tesoro ("baratona"). En cada caso las reglas están bien establecidas y los premios a los ganadores incluyen medallas, camisetas, vasos alegóricos y vales para consumir diversas bebidas espirituosas.

Las olimpiadas etílicas tendrán un cierre a pura fiesta el día 15 de febrero, en el Galpón Gamboa, en la zona portuaria de Río de Janeiro. Allí habrá kioscos y música de carnaval, para seguir entrando en el clima del mayor evento del calendario festivo de la ciudad. El costo de participar en cada evento ronda los 60 a 165 reales por persona, y sólo se pueden anotar mayores de 18 años.

Los "Jogos de Botequim" son el primer evento de Brasil que reúne rutinas típicas de los bares en un formato de competencia única, en disputas celebradas en los propios locales.

Los botecos (bares, bodegones, fondas) de Río de Janeiro son los lugares tradicionales de reunión de los cariocas y varios de ellos han sido declarados Patrimonio Inmaterial de la Ciudad. De la zona sur a la zona norte, los bares son espacios de confraternización que reflejan un rasgo característico de sus habitantes: el aprecio por la informalidad y la tertulia.

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