2 Jun 2010 - 3:00 a. m.

Ruhr, la gran aventura cultural

La Capital Europea de la Cultura 2010.

Liliana López Sorzano / Essen, Alemania

Hacer un picnic en medio de una autopista, asistir a una fiesta en una antigua mina de carbón, a una exposición en lo que fue un gasómetro hace diez años, subir a un alto horno, oír un coro de 65 mil personas; todos estos son eventos que funcionan como abrebocas del amplio programa cultural y turístico que ofrece Ruhr, la Capital Europea de la Cultura 2010.

Esta zona, ubicada en el centro-oeste de Alemania, reúne 53 ciudades y pueblos —Essen, Düsseldorf, Dortmund, Duisburg, Bochum, Colonia, Bonn, Leverkusen, por nombrar sólo algunos—, en los cuales viven cerca de 5,5 millones habitantes, de 170 nacionalidades diferentes. La metrópoli de Ruhr es la tercera aglomeración más grande de Europa, que correspondía, en tiempos del fin de la Revolución Industrial, hasta los años 60, a uno de los polos industriales y comerciales más importantes de Alemania y del continente. No en vano albergó la mina de carbón más grande del mundo, Zollverein, que ha sido declarada  patrimonio mundial por la Unesco, y aún tiene en Duisburg uno de los puertos más importantes de Europa.

Toda esta zona estaba dominada por la extracción de carbón y la producción de acero; y hoy en día la gente no se ha sacudido aún la imagen fría, polucionada, de paisajes intoxicados, de chimeneas y humo que genera este lugar. El imaginario colectivo dista de ser real, porque desde hace más de 15 años se ha venido fraguando una importante transformación de la región, cambiando su identidad industrial por una cultural. La reinvención ha consistido en convertir las antiguas fábricas, minas y zonas industriales en parques, museos y espacios que acogen todo tipo de actividades culturales. Dentro de estos proyectos, hay uno de gran envergadura, que lleva una década trabajando en la limpieza y la recuperación del río Emscher, antigua alcantarilla de desagüe que hoy es una zona natural habilitada con un paisaje fluvial sano, donde se pueden desarrollar todo tipo de actividades artísticas y de recreo, y que este año albergará una gran exposición al aire libre. El lema de 2010, con este nuevo nombramiento de Capital Europea, es “El cambio a través de la cultura y la cultura a través del cambio”. La ventaja de Ruhr se basa en el hecho de que su potencial está totalmente subestimado. Y así es: quien visita esta región se sorprende, porque no espera encontrar lugares tan interesantes e inesperados. Por ejemplo, el premio de diseño más importante a nivel europeo, el Red Dot Design Award, tiene como sede la ciudad de Essen, justo en las instalaciones de Zollverein, la antigua mina de carbón. Ahí no sólo se celebra la premiación, también se encuentra el museo que lleva el mismo nombre y que da fe del ingenio humano cuando se trata de diseñar objetos cotidianos funcionales. En la misma zona se levanta un edificio de líneas puras, claras, de transparencias y, a la vez, misterioso, donde la Universidad de Essen tiene su sede de comunicación y diseño industrial. Los creadores de este interesante concepto arquitectónico son los reconocidos japoneses Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa, llamados Saana.

Los eventos culturales de 2010

Haber sido seleccionada como capital europea de la cultura no fue una labor fácil, teniendo en cuenta que es la primera vez que una región es escogida en vez de una ciudad. Desde el momento de su candidatura, los organizadores tenían claro que el eje del programa giraría en torno a una cultura inclusiva, que estuviera cerca de la gente, donde todos estuvieran involucrados y lejos de una idea elitista, accesible para pocos.

Aunque suene extraño, la metrópoli de Ruhr es una de las zonas con más teatros del mundo por metro cuadrado. Alrededor de 200 museos, 120 teatros, 150 centros culturales, 1.000 monumentos industriales acogerán esta gran fiesta de la cultura de estas ciudades, que tratan de ser una.

El engranaje de los eventos que pasarán en el 2010 no está visto como una experiencia puntual, sino que quiere tener impactos a largo plazo.

Instalaciones de luces y proyectos de iluminación fueron encargados específicamente para la capital europea de la cultura, y dejarán una huella en el paisaje. Del 17 al 26 de septiembre habrá un festival de luces que mostrará las cualidades únicas de las región a través de la mirada artística.

Con el eslogan “Descubriendo imágenes”, se encontrarán más de 20 exposiciones de fotografía en los múltiples museos de la región. Habría que destacar el reciente inaugurado Museo Folkwang, en Essen, que fue alguna  vez catalogado como el más bello del mundo. La historia de su colección, que contiene obras de Henri Matisse, Oskar Kokoschka, Giorgio de Chirico, Van Gogh, entre muchas otras, tuvo un desarrollo algo trágico, pues, en tiempos del tercer Reich, los nazis confiscaron gran parte de las obras que la componían, que después fueron vendidas y que ahora son parte de museos y colecciones de renombre. Para su nueva apertura, a principios de este año, recolectaron a través del mundo el máximo número de obras que tenía la colección en 1937, antes de ser ultrajada por los nazis.

El teatro también tiene un programa variado y completo. Ruhr 2010 invitó a artistas nacionales e internacionales, curadores y directores, para desarrollar proyectos innovadores y nuevas perspectivas para las artes escénicas en conjunto con los teatros y las compañías de la región. Quisieron llegar a presentar obras que crucen las fronteras y que construyan puentes de comunicación entre las diferentes culturas que cohabitan en esta zona. Un gran proyecto tomará forma aquí. El Teatro del Mundo 2010 es un festival internacional que se realiza cada 3 años en Alemania, en una ciudad diferente cada vez, y que explora la diversidad de las culturas del teatro y presenta los desarrollos en el campo de la danza, el teatro, las artes visuales y la performance. La música tiene también una importante presencia en la programación. Los teatros, los escenarios de las óperas, escuelas de canto, orquestas, festivales musicales y halls de conciertos ofrecerán todo tipo de eventos para todos los gustos, desde la vanguardia hasta lo clásico. Además, con el fin de homenajear a Hans Wermer Henze, el compositor contemporáneo más importante de Alemania, la escena musical de la metrópoli de Ruhr creó el Proyecto Henze, donde más de 35 participantes presentarán la obra de este compositor en ballets, conciertos de cámara, lecturas, piezas radiofónicas, música de películas y obras orquestales.

El esfuerzo de este evento tendrá un costo estimado de 70 millones de euros y espera mover unos 350 millones durante todo el año de actividades. Sin duda, un plan especial que merece una visita planeada o un desvío, si viaja a Europa durante el 2010.

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