10 Dec 2019 - 1:58 p. m.

San Juan de Puerto Rico, al ritmo de una ciudad que enamora

Recorrer El Morro, ver el atardecer en la Bahía de San Juan, preparar mofongo y bailar en las discotecas más llamativas del centro histórico son algunos de los planes que el turista podrá realizar. Acompáñenos a un viaje que pone a prueba los sentidos.

MARÍA ALEJANDRA MORENO TINJACÁ

“Puerto Rico, yo nunca dejaré de amarte”, fue la canción que, antes de llegar a la Isla del Encanto, ocupó el top 10 de mi lista de reproducción y que hasta pisar el aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín, visitar el Viejo San Juan, recorrer sus calles y caminar por el Castillo San Felipe del Morro, entendí el amor y el sentimiento que el cantante Ángel Canales plasmó en esta bonita canción y que, sin duda alguna, quienes visiten la isla podrán decir que es un lugar que se llega a amar.

Sus habitantes, los paisajes, la comida y el baile son los responsables de que en pocos días las personas se conecten con la cultura, la naturaleza y el buen ambiente que se vive. Por donde se camine se respira salsa, alegría y sabor. A las personas que transitan por las calles, coloridas, siempre se les ve con una bebida en la mano, ropa ligera y la tranquilidad que produce estar junto al mar.

En el 2020 Puerto Rico celebra sus 500 años de historia y para conmemorarlos han diseñado varios planes y rutas para que los turistas vivan la riqueza de la isla, que va más allá de la aventura en el mar y se expande a lugares recónditos en donde se pueden hacer caminatas, montar a caballo, ver los atardeceres y probar los sabores autóctonos que deleitan el paladar de quienes se arriesgan a descubrir sus encantos.

Acá les mostramos algunos planes que pueden realizar si visitan la Isla del Encanto. Hay actividades para grandes y pequeños; ninguno se queda sin vivir una experiencia inolvidable.

*Invitación: Discover Puerto Rico.

 

“Mi corazón se quedó frente al mar”

La Puerta de San Juan, que por siglos les dio paso a los dignatarios españoles, es la entrada que conduce al Paseo del Morro. A su derecha está la muralla, conservada en gran parte, y a la izquierda la Bahía de San Juan. Es el lugar ideal para quienes amen los contrastes, conectarse con la naturaleza y disfrutar del sonido del mar. Mientras se recorre se puede oír el canto de los pájaros, contemplar el azul del mar que se confunde con el cielo, ver gatitos que tienen su hogar en la muralla y sentarse a contemplar la inmensidad.
Ese recorrido conecta con el Castillo San Felipe del Morro, más conocido como El Morro, que es una ciudadela española construida entre el siglo XVI y el XVIII en el extremo norte de San Juan (Puerto Rico). Por muchos años, vigiló la entrada a la Bahía de San Juan y protegió la ciudad de ataques marítimos. Allí se puede ver un tapete verde, que contrasta con las murallas y el mar. 

 

Caminata por el Viejo San Juan 

Con este nombre se conoce al distrito histórico de San Juan. Sus calles se destacan por ser empinadas y con adoquines. Las casas de colores y coloniales regresan al turista al siglo XVI, cuando la isla era española. Restaurantes, galerías, iglesias y museos conforman este lugar, que en 1996 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y es que su belleza salta a la vista. Hay calles que parecen una obra de arte, con flores en los balcones y siempre con un cielo abierto que no da lugar a ninguna nube. 
Caminar por sus calles es, en cada una de ellas, involucrarse con la historia y la gastronomía. Por ejemplo, mientras se visita el edificio que ofició como sede del Partido Nacionalista de Puerto Rico, movimiento libertador y residencia de Pedro Albizu Campos, quien lo presidía, Hoy en el segundo piso de esta edificación se halla el restaurante La Mezzanine, donde se pueden degustar bebidas como el coctel El Maestro, con ron, tamarindo y canela. En esa misma cuadra se encuentra el restaurante Deaverdura en el que se puede saborear el mofongo, un plato tradicional puertorriqueño, que se prepara con plátanos fritos, chicharrón, caldo de pollo y carne. 

 

Hotel El Convento, una joya arquitectónica 

Es un antiguo Convento Carmelita que fue inaugurado como el Monasterio de Nuestra Señora del Carmen de San José. Está ubicado al frente de la Catedral de San Juan Bautista. Es un lugar donde priman el confort, la elegancia y el buen servicio. Tiene cinco pisos y desde las ventanas de sus habitaciones, con decoración colonial, se puede observar la Bahía de San Juan. Este hotel es cercano a lugares históricos como el Castillo San Felipe del Morro, la Placita de Santurce, el Paseo de la Princesa, la Muralla y el Capitolio de Puerto Rico. El restaurante El Patio del Níspero ofrece un menú gourmet y una zona al aire libre que permite disfrutar de la naturaleza y la amistad.  

 

Tour fiestero en San Juan 
La Factoría, El Batey y La Cubanita son algunas de las discotecas que el turista no puede dejar de visitar. En La Factoría hay varios ambientes para los que quieren bailar, hablar y tomar algo o incluso fiesta para todos los gustos. Estuvimos en el primer ambiente, en donde propios y turistas se dispusieron a bailar al ritmo de la salsa. Como dicen sus lugareños “sin la música no seríamos nada”. La Cubanita es famosa por sus cocteles, uno con flor de Jamaica y ron es el más apetecido; allí la noche se pasa “en pura”. Bailar en Puerto Rico es darle vida al cuerpo y el alma.

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