En Colombia, la Semana Santa va más allá de una pausa en la rutina: es un momento en el que la fe, la tradición y el viaje se entrelazan. Durante estos días, miles de personas recorren el país en busca de experiencias que no solo invitan al recogimiento espiritual, sino también al descubrimiento de paisajes, historias y culturas que han marcado la identidad de cada región.
Desde procesiones centenarias que iluminan calles coloniales hasta santuarios levantados en medio de montañas, ríos y cañones, el turismo religioso y natural cobra un protagonismo especial. Quédese, que le decimos por qué seis destinos se convierten en escenarios donde la devoción se vive de distintas formas, ofreciendo planes que combinan tradición, patrimonio y conexión con el entorno.
Popayán
La Semana Santa en Popayán es una de las tradiciones religiosas más importantes del país. Celebrada desde la época colonial, esta serie de procesiones y actos litúrgicos fue reconocida en 2009 por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Sus recorridos, que se realizan entre el Martes y el Sábado Santo, atraviesan el centro histórico con una solemnidad que se ha mantenido intacta durante siglos.
En estas procesiones participan cargueros, sahumadoras y músicos que acompañan los “pasos”, estructuras de madera que representan escenas de la Pasión de Cristo, muchas de ellas elaboradas en el siglo XVII. Durante toda la semana, las calles se llenan de devotos y visitantes que acompañan cada recorrido nocturno, mientras que la organización de las procesiones se mantiene gracias a tradiciones transmitidas de generación en generación.
Buga
Buga es una de las ciudades religiosas más importantes del país para visitar en Semana Santa y es que es reconocida por la Basílica del Señor de los Milagros, la cual es un santuario de comienzos del siglo XX que recibe cada año a millones de peregrinos. Allí se venera una imagen de Cristo a la que se le atribuyen numerosos milagros, lo que ha convertido a este lugar en un punto central de fe en Colombia.
Pero si usted quiere visitarla más allá de su turismo religioso. En sus alrededores se encuentran espacios naturales como la Laguna de Sonso, un humedal ideal para el avistamiento de aves y actividades al aire libre, y la Reserva Forestal Bosque de Yotoco, un área protegida rica en biodiversidad. Además, a pocos kilómetros está el Museo Rayo, que reúne obras del artista Omar Rayo y de otros exponentes del arte contemporáneo.
Santa Fe de Antioquia
Santa Fe de Antioquia es uno de los destinos más representativos para vivir la Semana Santa en el país. Fundado en 1541 por Jorge Robledo y consolidado como capital del departamento en 1584, este municipio destaca por su riqueza histórica y religiosa. Forma parte de la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia y alberga importantes templos como la Catedral Basílica Metropolitana de la Inmaculada Concepción, el Museo de Arte Religioso, el Templo de Santa Bárbara y la Capilla San Juan Nepomuceno, que junto a otras iglesias coloniales conforman un circuito clave para el turismo de fe.
Eso sí, más allá de sus celebraciones religiosas, el municipio ofrece una experiencia que combina historia y tranquilidad. Sus calles empedradas, fachadas blancas y el icónico Puente de Occidente evocan un pasado colonial que se mantiene vigente. Este entorno, sumado a su clima cálido y paisajes.
Bogotá
La Semana Santa tiene un impacto significativo en la dinámica social y económica de Bogotá, que para 2026 espera recibir cientos de miles de visitantes en la Semana Mayor. Esto se debe a que la ciudad ofrece lugares emblemáticos para vivir esta temporada, como el Santuario de Monserrate, uno de los principales destinos de peregrinación, la Iglesia de San Francisco, el templo más antiguo de la ciudad, y la Catedral Primada de Colombia, ubicada en la Plaza de Bolívar y escenario de las principales celebraciones litúrgicas. A estos se suma el Santuario del Divino Niño Jesús, en el barrio 20 de Julio, que cada año reúne a miles de fieles y se consolida como uno de los centros de devoción más importantes del país.
Para fortalecer esta oferta, las autoridades locales impulsan iniciativas como “Paso a Paso, Caminando hacia la Pascua con María”, que articula rutas y circuitos religiosos en Bogotá y Cundinamarca. Entre ellos se destacan recorridos por el centro histórico y La Candelaria, así como rutas en Chapinero que integran templos tradicionales con espacios más contemporáneos. Estas propuestas no solo promueven la fe, sino también el patrimonio, la cultura y la diversidad espiritual de la ciudad, donde conviven iglesias históricas, espacios como el Templo Mormón de Bogotá y otras expresiones religiosas, consolidando a Bogotá como un destino integral durante la Semana Santa.
Ipiales
La Semana Santa en Ipiales se consolida como uno de los destinos más importantes de turismo religioso en el país, gracias al Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Las Lajas. Este templo, construido sobre el cañón del río Guáitara, atrae cada año a miles de peregrinos que llegan para cumplir promesas, participar en procesiones y recorrer el viacrucis, en una experiencia que combina fe y paisaje.
Más allá de la programación religiosa, el santuario destaca por su historia y arquitectura única. Su construcción, que inició en 1916 y finalizó en 1949, dio lugar a una iglesia de estilo neogótico inspirada en catedrales europeas, levantada sobre un puente que se integra con el entorno natural. En su interior se conserva la imagen de la Virgen sobre la piedra original del cañón, lo que refuerza su valor simbólico. Reconocido como basílica menor y Bien de Interés Cultural de la Nación, este lugar no solo es un centro de peregrinación, sino también un ícono cultural y arquitectónico que convierte la visita en una experiencia profundamente espiritual y visual.
Mompox
La Semana Santa en Santa Cruz de Mompox es una de las celebraciones religiosas más antiguas y tradicionales del país, con orígenes que se remontan a 1564. Uno de sus eventos destacados es durante el Jueves y Viernes Santo, en donde se realiza una procesión rítmica en la que los participantes avanzan dos pasos adelante y uno atrás alrededor de las siete iglesias del municipio. Además, el Miércoles Santo, los habitantes se reúnen en el cementerio para rendir homenaje a sus muertos con cantos y vigilias que se extienden hasta el amanecer.
Más allá de lo religioso, Mompox destaca por su riqueza histórica y cultural. Fue una de las primeras poblaciones en proclamarse independiente en la época del Virreinato, y su arquitectura colonial le valió el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En sus calles se pueden visitar lugares como el Museo Cultural de Arte Religioso, la Plaza de la Libertad o los Portales de la Marquesa, además de conocer su tradicional trabajo en filigrana.
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