28 Apr 2010 - 3:59 a. m.

Valledupar en Festival

La capital del Cesar está lista para el Festival Vallenato.

Sara Araújo Castro

Visitar Valledupar en días de festival es una experiencia que hay que incluir en la lista de cosas de no perderse. La alegría de la gente, la algarabía de los acordeones y el cambio de la ciudad en estos cuatro días hacen que las mismas calles y parques luzcan diferentes. Que sea un período de lluvia, con momentos de intenso calor, no sólo no importa, sino que añade un poco de electricidad en el aire. No falta el aguacero que refresca a las acaloradas piloneras que bailan por todas las calles hasta llegar al Parque de La leyenda para abrir al ritmo del Pilón los cuatro días de fiesta.

En estos días el espíritu parrandero del vallenato se crece y entonces todos los días encuentra una buena razón para festejar. Si bien en algunas casas de siempre se hacen pequeñas parrandas improvisadas al amanecer y sigue siendo posible colarse en una que otra de éstas, hoy, cuando el Festival es una fiesta de primer orden, lo mejor del vallenato se encuentra en los grandes escenarios y casetas, que son fiestas populares en espacios abiertos.

El mejor cartel

Para conocer de las competencias de acordeón, lo más tradicional del Festival (que tiene cuatro categorías: infantil, juvenil, aficionado y profesional), vale la pena no esperar a la final sino darse un paseo por los lugares en donde se están llevando a cabo las eliminatorias. En el Parque del Helado encontrará a los niños demostrando todo el talento que viene de las nuevas generaciones. En la Feria Ganadera y en la tarima Francisco El Hombre podrá darse la mano con los mejores acordeoneros que se disputan la corona de Rey Vallenato y en la gallera, divertirse con la ocurrencia de los trovadores de la provincia de Padilla, pues ahí se realiza la competencia de piqueria.

El Festival Vallenato no es sólo folclor y por eso la programación en el Parque de la Leyenda Vallenata tiene de otras cosas. Además de los conjuntos de siempre, como Iván Villazón y Saul Lallemand, Silvestre Dangond, El Cocha Molina, Emiliano Zuleta, entre otros, el jueves 29 se presenta Carlos Vives y la Provincia, Dragón y Caballero y el viernes 30 Marc Anthony.

Y pa’amanecé, un buen desayuno

La fiesta vallenata pasa por la gastronomía, así que no hay que perder de vista los lugares para probar las bondades de la región. Después de una buena parranda y del tradicional baño en el río Guatapurí, la costumbre es ir a desayunar y para esto algunos sitios tradicionales como el Parqueadero, restaurante popular ubicado en la 6ª con calle 11. Aquí es posible encontrar los sabores del monte: venado, guartinaja, armadillo y en ocasiones tortuga, la especialidad de este lugar. Un grupo de mujeres alegres y dicharacheras están desde las 5 de la mañana recibiendo a los comensales que quieren cerrar con broche de oro la noche. Otro de los lugares imperdibles a la hora de terminar la fiesta con un buen desayuno es Donde Eloy (la carrera 12 entre calles 10 y 11), donde encontrará lo tradicional de esta tierra, que pasa por arepas y chicharrones, arepuelas, bollos de maíz, suero costeño y más.

En esa línea de sabores tradiciones está el Patio de Chela (en la carrera 11 con 13A), donde se come todo lo típico. Pero el lugar por excelencia donde se encuentra gran variedad de sabores tradicionales es la Avenida Simón Bolívar. En el centro, el restaurante para comer típico es Patacón Pisao, en la 8ª con 16. Y sin lugar a dudas el Parque Lineal en el río Guatapurí, donde se recibe a los comensales con un buen sancocho de gallina a cualquier hora del día o de la noche.

Otro punto es la carrera 9ª. Ahí se encuentran restaurantes de carnes como Mr. Beef o Mr. Juglar, un homenaje a los músicos de la región en donde se encuentra carnes a la brasa con los mejores acompañamientos. Para quienes prefieren mariscos, la opción sobre esta vía es El Chamaco. Y si se trata sólo de picar en las tardes antes de empezar la fiesta, se puede ir a El Hueco, un lugar tradicional donde se comen fritos, arepas asadas y se toma uno de los mejores petos de la ciudad, debajo de un palo de mango. Otros dos lugares son Supernocturno (calle 16A con 9ª) y Las Mejores Arepas de Valledupar, un lugar que se atrevió a darse este nombre en una ciudad donde se comen las arepas de queso más deliciosas, y aún nadie se ha atrevido a desmentirlos.

La tradición gastronómica cesarense es de base campesina. Con una variedad de productos a base de maíz (tradición que sustenta la danza tradicional del Pilón, que representa a las mujeres vallenatas en las labores matutinas de pilar el grano) y yuca, de carnes de monte, además del chivo, res (no hay que olvidar que el Cesar es una región ganadera) y cerdo. Comer sabroso en Valledupar es parte de la fiesta, así que no se lo pierda.

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