9 Jun 2010 - 6:12 a. m.

Viajar por tierra, alternativa en vacaciones

Estas son las opciones de turismo por el país.

El Espectador

Costa Atlántica por la Troncal

Por tener un mayor contacto con la naturaleza y conocer más de las múltiples ofertas culturales que hay en el país, viajar desde Bogotá hacia otras capitales de Colombia se convierte en una interesante opción en los días de descanso de mitad de año.

El destino, o mejor, los destinos son tres por una misma ruta: Santa Marta, Barranquilla y Cartagena. Y para llegar, saliendo desde Bogotá, hay que hacer una hoja de ruta que le permita no sólo alcanzar  su destino final, sino disfrutar con lo que se topará por la carretera.

Al salir de la capital colombiana, debe hacer la ruta a Medellín y destinar un buen tiempo para entrar de tanto en tanto a alguna de las poblaciones que le abrirán las puertas por el camino. Están, muy cerca de Bogotá, Facatativá, Villeta, Honda, La Dorada y Puerto Salgar. Los cuatro últimos, con clima templado, le pueden ofrecer espacios para la práctica de deportes de aventura y, de pasada, conocer lugares exóticos, como los Saltos de los Micos, en Villeta.

Tomando entonces el Plan de la Troncal, como es llamada la ruta que le da la entrada a las grandes extensiones de tierra dedicadas al pastoreo del ganado, se pasa por Puerto Boyacá, Puerto Araújo, El 23, Los Peroles y la Gómez; todos son pequeños corregimientos que ofrecen actividades de campo y enseñan a los viajeros cómo se desarrolla la vida en torno al ganado, los caballos y la exploración de la fauna.

De llegada a Puerto Lebrija, San Alberto y Aguachica, se siente el poder del petróleo y, con tiempo suficiente, se pueden hacer algunas visitas a museos dedicados a este combustible y a las costumbres que se han arraigado en la zona debido a la industrialización que trajo el conocido oro negro.

Luego, en la ruta aparecen Pelaya, Pailitas, Curumaní, Bosconia, El Copey, Fundación y La Yé, lugares donde se siente el sabor costeño y donde la gastronomía impera sobre los viajeros. En ellos se guardan historias que inmortalizó Rafael Escalona, el más grande representante del vallenato colombiano. Un abrebocas para lo que le ofrecerán, porque ya está a  pocos kilómetros de distancia, Santa Marta, Barranquilla y Cartagena.

En los tres destinos, que están a muy cortas distancias, encontrará algunas de las playas más interesantes del Caribe Colombiano, donde no sólo se puede hacer turismo de sol, sino que existe una de las mayores ofertas culturales, con relatos históricos que le harán sentirse en épocas coloniales.

A Medellín con historia

La capital de la montaña es uno de los destinos que más atraen a viajeros nacionales y extranjeros. Para llegar desde Bogotá hay que tomar la ruta que conduce por Mosquera y Madrid, hasta Sasaima, Villeta y Honda. Luego, y con el interés de empezar a vivir un poco de las costumbres antioqueñas, se debe pasar por La Dorada, Puerto Salgar, Puerto Triunfo, Doradal y Santuario, donde ya se siente la atractiva cultura paisa, que ofrece abundantes porciones de fríjoles y arepa.

En las zonas aledañas a Puerto Triunfo se pueden visitar minas de oro, y para los amantes de la naturaleza está el Cañón del Río Claro, considerado una reserva turística nacional.

En La Dorada está el Salto de Versalles, el Museo de las Artes y Tradiciones y la Estación del Ferrocarril, que tiene tantas historias por contar como las miles de toneladas que por allí transitaban y que fueran columna vertebral de la economía del país.

En Marinilla, Guarne y Río Negro los turistas pueden disfrutar de una importante porción de la historia nacional, pues precisamente en Río Negro se promulgó la Constitución Política de 1886, cuando el principal gobernante era Rafael Núñez. El clima, entre cálido y frío, le da la bienvenida a la Medellín moderna, cambiante y turística que hoy la pone como uno de los principales destinos a visitar de Colombia.

Cali, viajando por La Línea

Si existe una ruta por carretera que le permita disfrutar en pocas horas de distintos climas y múltiples facetas colombianas, ésta es la de Bogotá-Cali. Saliendo por Chusacá y pasando por Granada, Silvania, Fusagasugá, Chinauta, Melgar y Girardot, el turista disfruta del agroturismo, así como de los deportes de aventura.

En El Espinal, Gualanday, Ibagué y Cajamarca se siente el entusiasmo tolimense y se pueden hacer un sinnúmero de actividades para el deleite cultural y gastronómico. O si su objetivo es de lugares atractivos, está el Cañón del Combeima y sus alrededores.

De nuevo en la ruta, con el ascenso y descenso de La Línea, el turista puede saborear una porción del triángulo del café, para encaminarse vía Calarcá, La Tebaida, La Paila, Tuluá y Palmira, a la Capital de la Salsa. En cada una de ellas se siente la música, la religión y el dulce de su tierra, pues tienen los cultivos más grandes de caña de azúcar del país. Si usted es un viajero de la religión católica, es obligado pasar, aprovechando la ruta, por el Santuario del Señor Caído de Buga, que aunque le hará desviar un poco,  se ha convertido en un escenario de peregrinación nacional.

Boyacá, muy cerca...

En promedio son dos horas de viaje las que se necesitan para llegar desde Bogotá hasta la capital de Boyacá, Tunja, pero en este corto tiempo hay decenas de destinos por disfrutar y que no necesitan grandes desvíos de la ruta principal. Pasando por La Caro, Briceño, Sesquilé, Chocontá, Villapinzón, Ventaquemada y el Puente de Boyacá, el turista puede usar rutas cortas en las que se incluyen ofertas culinarias de la región, como la fabricación del queso, o propuestas estéticas en materia de decoración, como la producción de artesanías, no sólo por los alfareros, sino por textileros.

Entre los lugares hacia los que se van a desviar está el lago Sochagota, la laguna de Tota, la represa La Copa y el Pueblo Piedra. Este último, a 15 kilómetros de Tunja, fue habitado por los pobladores que iniciaron los primeros asentamientos en la región central del país y, por esta razón, se encuentran, para deleite de los turistas, monolitos de dos metros de altura y que muestran algunos de los grabados y pictografías que son reconocidas como patrimonio cultural y arqueológico de Colombia.

Y en la ruta de las cascadas está La Periquera, a 12 kilómetros de Villa de Leyva, que muestra una gran riqueza paisajística, ideal para hacer caminatas.

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