13 Jan 2016 - 3:38 a. m.

Viaje a República Dominicana, el corazón del Caribe

Punta Cana, Santo Domingo y La Romana son algunos de los destinos más fascinantes para descubrir la riqueza cultural y natural de este país, que no exige visa para los colombianos.

Marcia Pedraza Sierra*

 

Nunca había estado en República Dominicana. El nombre de este país en el corazón del Caribe siempre había sido sinónimo de playa, y por mi personalidad bucólica he preferido refugiarme en rincones más grises y urbanos, dejando a un lado aquellos destinos cálidos y de ambiente alegre. Sin embargo, por azares de la vida, terminé allí, desafiando mis expectativas y aventurándome a conocer aquel lugar al que Colón se refirió como “la tierra más bella que ojos humanos vieron”.

Desde el momento en el que bajé del avión, en Punta Cana, pude sentir la calidez, no solo por cuenta del clima sino de la bienvenida de los dominicanos; un grupo en vivo tocaba perico ripiao, el merengue típico de esta región, que se caracteriza por los sonidos del acordeón, la tambora, la güira y la marimba; la sonrisa de la gente y la musicalidad de su acento que acerca al turista a su cultura y espíritu festivo.

Sin mucha emoción pero con algo de curiosidad empecé entonces mi recorrido por esta ciudad, principal destino turístico de República Dominicana, que recibe cerca del 60% de los foráneos de todo el país, gracias a sus campos de golf y gran oferta de hoteles para el romance, el trabajo y el descanso. En mi caso, que buscaba sorprenderme y romper prejuicios, no pudo haber sido mejor llegar al Hard Rock Hotel, un resort frente a la playa, que bajo el esquema todo incluido, ofrece actividades para divertirse en familia, con amigos o solo.

Las noches en Punta Cana son al estilo Coco Bongo. Se vive la fiesta y se disfruta de un espectáculo inigualable con una impresionante puesta en escena. Acrobacias en telas y aros aéreos, imitaciones y tributos a artistas como The Beatles, Lady Gaga, Bruno Mars o Michael Jackson son algunos de los más de 20 shows por noche que se presentan en este lugar y que, sin duda, le hacen pasar un buen rato a cualquiera.

Por la moderna red de carreteras con las que cuenta hoy en día, República Dominicana puede recorrerse con mucha facilidad. A poco más de dos horas de Punta Cana se encuentra la ciudad de Santo Domingo, declarada Patrimonio de la Humanidad. En un paseo de 45 minutos en el Chu Chu Colonial puede visitarse la Ciudad Colonial, la primera del Nuevo Mundo, y sus calles empedradas que resguardan reliquias como la Catedral Primada de América y el Parque Colón, en el que se encuentra un monumento al descubridor de América apuntando con el dedo hacia el norte. Un espacio acogedor donde se mezclan épocas y arquitecturas —colonial, neoclásica, gótica y renacentista—, junto a frondosos árboles centenarios que refrescan el ambiente.

Al finalizar el recorrido nada mejor que ir en busca de artesanías, como las muñecas sin rostro que reflejan la mezcla de culturas de los dominicanos, y de postres de dulce de leche criollo y de coco tierno. Otra joya arquitectónica de Santo Domingo es la Ciudad Moderna, famosa por sus instalaciones para reuniones, congresos y convenciones, además de ofrecer plazas comerciales, centros de eventos y una variedad de actividades como obras de teatro yconciertos.

Detalles que encantan

Altos de Chavón es una pequeña villa construida en la década de los 70, dentro del complejo turístico Casa de Campo, en la provincia de La Romana, a una hora y media de la capital. Su apariencia mediterránea del siglo XVI evoca el encanto de una época antigua mezclada con la atmósfera artística que caracteriza esta región y que se percibe en las escuelas y las galerías.

En cada rincón se puede apreciar la dedicación con la que cada piedra fue cortada a mano, la madera tallada con inmenso cuidado, así como los detalles en hierro forjado en contraste con el verde de los jardines y el violeta de las buganvillas con las que el pueblo se adorna.

Uno de sus mayores atractivos es el anfiteatro que impresiona más por su belleza arquitectónica y su imponencia en medio de la naturaleza que lo rodea, que por las personalidades que allí se han presentado, entre las cuales se destacan Frank Sinatra, Carlos Santana y Sting.

Un lugar para volver

Regreso a Punta Cana para terminar el viaje precisamente en uno de esos paisajes a los que siempre les he huido tanto. Me encontré a mí misma plena y feliz, caminando sobre la arena blanca de la que, probablemente, es una de las playas más lindas que he visto, gracias a sus aguas cristalinas e innumerables palmeras que se alzan varios metros sobre la tierra.

Descubrí que este país sí es playa. Pero también mucho más; es el verde de los valles acentuado por los arrecifes entre sus cristalinos ríos; es la grandeza arquitectónica de ciudades en piedra rodeadas por la majestuosidad de las montañas; es el dinamismo de una urbe moderna pero también es el encanto de la ciudad histórica; es la calidez de su gente que enamora más que cualquiera de sus hermosos paisajes.

 

*Invitación de LAN Colombia

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