Veterinaria forense, una herramienta para frenar el tráfico ilegal de animales

El fraude en la venta de ganado y la comercialización ilegal de animales ha obligado a las autoridades a ponerle una vigilancia especial. Para ello, el trabajo de la Universidad Nacional es clave pues son los pioneros en la veterinaria forense, un área poco explorada en Colombia.

Para hacer el perfil genético, los veterinarios suelen utilizar el pelo de los animales. iStock
Para hacer el perfil genético, los veterinarios suelen utilizar el pelo de los animales. iStock

A un reconocido ganadero en el sur del país, le robaron 10 cabezas de ganado el año pasado. Eran animales de la más alta finura, de esos que pueden valer hasta $1500 millones. Aunque el número de animales que fueron sustraídos de la finca no es alarmante, la situación era una tragedia para el criador, quien ha dedicado toda su vida a seleccionar el mejor ejemplar para poder comercializar la carne y el semen del animal en el exterior. Preocupado por su pérdida, el ganadero averiguó por todo el país cómo podía encontrar a los responsables del robo.

La respuesta la encontró en la propia sangre de sus animales. Primero, le envió a la Universidad Nacional las muestras del líquido que había guardado en su finca con fines científicos. El segundo paso requería una compra en varias carnicerías del pueblo en donde habían visto por última vez a las vacas. El ganadero compró en cada una de las tiendas una muestra de carne y las envió hasta los laboratorios de la universidad para cotejarlas con las gotas de sangre que había guardado. Después de hacer un perfil genético y de cruzar la información de ambas muestras, el resultado del examen dio positivo. La carne que estaban vendiendo en el pueblo, era la de las 10 vacas robadas.

Casos como estos, están llegando con más frecuencia a los oídos de las autoridades. Aunque todavía no es claro cuántos hay en total, en la Fiscalía cada día son más comunes las denuncias. Por eso, el trabajo de instituciones como la Universidad Nacional está cobrando mucha importancia y por primera vez en Colombia se está hablando de la veterinaria forense. “Empezamos en el Instituto de Genética de la Universidad con temas de identificación genética en bovinos porque a los ganaderos les interesa mucho tener perfiles genéticos de sus animales”, reveló Jimmy Vargas, médico veterinario y doctor en ciencias veterinarias.

Además del trabajo en conjunto con asociaciones ganaderas, el Instituto firmó un convenio con la Policía para estudiar el pedigrí de los perros que son entrenados como antiexplosivos y tareas de seguridad. Para explicar el trabajo de la veterinaria forense, Jimmy Vargas explica que se trata de una tarea similar a la que se realiza en humanos: la construcción de perfiles genéticos individuales. Aunque en humanos se suele hacer mediante una muestra de sangre, huellas dactilares o la carta dental, en animales es común utilizar los folículos pilosos. Es decir, los pelos.

Uno de los principales objetivos de la realización del perfil genético es la identificación del pedigrí de los animales, un factor fundamental en el mundo de los negocios ganaderos pues dependiendo de su calidad, un animal cuesta más o menos dinero. “Uno de los crímenes que más se escuchan en este mundo es que promocionan un ganado proveniente de cierto tipo de ganadería cuando lo que están haciendo es una estafa pues disimulan el verdadero origen”, agregó Jimmy Vargas, quien recordó cómo, mediante el perfil genético realizado en su laboratorio, logró identificar un fraude en la venta del semen de un toro colombiano en Brasil.

“El dueño del animal nos pidió que investigáramos si el semen que estaban vendiendo por mucho dinero en Brasil pertenecía al animal que había muerto unos años atrás. Hicimos el perfil y nos dimos cuenta que provenía de un toro diferente”, le contó a El Espectador el médico veterinario de la Universidad Nacional. Las evidencias fueron enviadas a las autoridades brasileñas quienes desmontaron el fraude de inmediato. “Aquí, además de tener un problema comercial, lo que la manipulación de estas sustancias lo que genera es un riesgo para el valor genético de los animales. Hay que hacer lo ´posible para protegerlo”, añadió Jimmy Vargas.

El perfil genético, además de frenar fraudes como el que se presentó en Brasil, logró detectar otro tipo de tráfico de especies que en Colombia son frecuentes. Este año, dos colombianos que pretendían sacar del país piel deshidratada de róbalo, guacamayas y aves endémicas, oculto en un plástico especial, fueron detenidos en el aeropuerto. “Lo que estamos logrando con los marcadores y perfiles genéticos es construir material probatorio para vincular a una persona en el tráfico de animales”, expuso Jimmy Vargas. Al cotejar el plástico con las muestras genéticas de varios animales, las autoridades lograron demostrar que se trataba de un caso de tráfico de animales.