2.500 años de curvas femeninas

Investigadores franceses analizaron la relación ideal entre la cintura y la cadera de las mujeres en más de 216 obras de arte con desnudos femeninos.

La Venus, de Hans Baldung, tiene un ICC de 0,693. / Wikipedia
Parece que atrás quedó la época en la que las modelos de portada eran mujeres delgadas o de apariencia andrógina. Las imágenes de Twiggy, Kate Moss e, incluso, Audrey Hepburn, fueron reemplazadas por las fascinantes curvas de Kim Karsdashian y la cantante Beyoncé. Un atributo que muchos creen está exacerbado por la cultura popular actual, pero que según investigadores de la Universidad del Instituto de Ciencias Evolutivas de la Universidad de Montpelier (Francia), ha captado la atención de los hombres y los artistas por más de 2.500 años.
 
De acuerdo a  la biología evolutiva hay rasgos que despiertan en nuestro cerebro el instinto reproductivo. Entre ellos está el índice cintura-cadera (ICC), una relación que se da cuando se divide el perímetro abdominal de una persona por el de su cadera y que explicaría por qué a esta área se desvían las miradas de muchos.
 
Las nalgas y la cintura son rasgos que sólo existen en los humanos, pues éstos se desarrollaron cuando empezamos a caminar erguidos. Además, las hormonas sexuales, que determinan en qué parte del cuerpo se debe acumular la grasa, sugieren que cuando se tiene en la cadera hay mayores reservas en caso de escasez y que la cría tendrá mayor alimento. Esto sin olvidar que cuando las mujeres llegan a la menopausia, su ICC se empieza a parecer más al de los hombres, es decir, se hace menor.
 
De hecho, según algunos estudios científicos, el ICC ideal en los países occidentales es aquel en el que el tamaño de la cintura es el 70% del perímetro de la cadera, donde un índice más bajo que 0,7 se entiende como más femenino y suele despertar mayor deseo en los hombres. No obstante, en algunas condiciones donde la competitividad por la supervivencia es más alta, como en los entornos de bajo nivel socioeconómico, los hombres prefieren a las mujeres con un ICC más alto; aunque les resta feminidad, la acumulación de grasa en torno a la cintura representa mayor fuerza y resistencia.
 
Por esto, cautivados por los modelos de estética según el período, los investigadores franceses analizaron las obras de arte que muestran el cuerpo femenino en los últimos 2.500 años, según su ICC. Estudiaron 216 obras de arte, 160 pinturas y 56 esculturas desde el año 500 a. de C. hasta hoy, y las dividieron en dos periodos: entre el 500 a. de C. - 400 d. C. y entre el 1400 - 2014. El lapso intermedio representa la oposición del cristianismo, donde los desnudos femeninos fueron pocos y, para que no quedara nada por fuera, compararon la relación cintura-cadera de las concursantes de belleza y modelos playboy del último siglo. 
 
¿Sus conclusiones? El índice se mantuvo constante, por encima del 0,7 durante los últimos 900 años de la antigüedad, pero empezó a descender entre 1400 y 2014. Por ejemplo, la Afrodita de Siracusa de Praxíteles, del 450 a. de C., tiene un ICC de 0,753, parecido al 0,793 de la Afrodita anónima de hace 2.000 años y del 0,731 de una Venus anónima del siglo IV d. C. Mientras, la Venus pintada por Hans Baldung en el siglo XVI obtuvo un 0,693 de ICC y la escultura Psique abandonada de Agustin Pajou, realizada en 1790, un 0,685.
 
Según lo explica Jeanne Bovet, investigadora de la Universidad de Montpellier, en el diario El País, estos resultados muestran que “frente a lo que se suele afirmar, la preferencia por un ICC ha cambiado a lo largo del tiempo”. Además, recuerda que la mayoría de las obras fueron realizadas por artistas acomodados, por lo que su estética no sería representativa de toda la sociedad. “Puede tratarse de un cambio cultural y no sólo adaptativo, aunque cultura y biología se influyen mutuamente”, afirma.
 
Por esto, para el siglo XX la cosa varía mucho más a menudo, pues en los años 20 el ICC de las playmates empieza por encima de 0,7 y desciende durante los 60 y 70. En los 80 vuelve a aumentar hasta superar el 0,7 en la última década. Las modelos que jugaron con estos límites fueron Ashely Hobbs, playmate de diciembre de 2010, con 68,5 cm de cintura y 81,2 cm de cadera, y Mickey Winters, chica playboy de septiembre de 1962, con 45,7 de cintura y 86, 3 de cadera. (ICC de 0,844 y 0,539 respectivamente).