BMW M2 Competition, manejo de la vieja guardia

La nueva creación del fabricante alemán potencializa y explota la genética del M2. El deportivo de la marca, que alcanza los 280 km/h, llega a Colombia a un precio de $299’900.000.

BMW M2 Competition, manejo de la vieja guardia
El nuevo BMW M2 Competition tiene una caja mecánica de seis velocidades. / Cortesía

En un futuro no muy lejano, las calles del mundo tendrán una atmósfera drásticamente diferente a la de hoy. El paisaje estará compuesto por futuristas automóviles, muchos sin conductores. Además, el sonido de la combustión se habrá ido para darle paso al melifluo son de la electricidad.

Serán automóviles eléctricos y autónomos los que por las vías rodarán, y así, la industria automotriz habrá concretado un categórico paso hacia una movilidad más eficiente y ecológica.

Manejar ya no será necesario y lo importante en este inminente futuro será llegar al destino, mas no cómo llegar a él. Una revolución de los principios que en un inicio llevaron a la creación, el desarrollo y el auge del automóvil.

Un momento en el pasado en el que el rugir de los motores despertaba euforia y pasión, y la experiencia de manejo era, quizás, más importante que el destino mismo.

BMW es una marca que desde siempre ha sido pionera en la industria motriz. Y aunque actualmente sus esfuerzos están dirigidos hacia un futuro verde y autónomo, algunos de sus autos rinden homenaje al pasado, rescatando y protegiendo la esencia que en otra época los hizo atractivos y apasionantes.

Su más reciente lanzamiento, entra en esta categoría. Es un automóvil que mejora una receta que parecía inmejorable: la del BMW M2. Una creación que ha sido bautizada con el nombre de BMW M2 Competition.

Este carro lleva a nuevos limites y explota, en todos los sentidos, la genética del M2. Un auto que en sí ya era impresionante.
La cabina de este compacto irradia deportividad. Fue diseñada pensando estrictamente en el piloto y todo en ella mejora e intensifica meticulosamente la experiencia de manejo.

Fibra de carbono y cuero negro son los materiales que visten su interior. Sutiles tintes de rojo y azul oscuro, y emblemas M Competition complementan la atmósfera de la cabina, dándole una implícita sensación de velocidad.

La palanca de cambios, mecánica de seis velocidades, como se esperaría de un auto que busca hacer inolvidable la experiencia de manejo, y un timón deportivo y un panel de instrumentos, ambos diseñados específicamente para los automóviles deportivos M de la marca, profundizan este sentimiento que crea un ambiente en el que el piloto y la máquina se convierten en uno solo.

Por fuera, aunque el M2 Competition mantiene la silueta y líneas marcadas y cautivantes de su hermano, incluye nuevas soluciones, evoluciones e innovaciones aerodinámicas. Estas lo hacen atravesar el viento como una bala y mejoran considerablemente su rendimiento en rectas y curvas.

Para este fin, el auto no necesita de opulentos alerones o de un look excesivo y recargado. Por el contrario, parte de su encanto reside en la sutileza de su cuerpo, que de una manera fascinante logra intimidar y encantar.

Lo mejor para el final. El corazón que da vida al espíritu emocionante, deportivo, brioso y rebelde del M2 Competition. Se trata del motor BMW M Twin Power Turbo de 6 cilindros, que puede entregar 410 caballos de fuerza (40 más que el M2) y 550 Nm, que lo propulsan de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos y a una velocidad máxima de 280 km/h (30 km/h más que el M2).

El conjunto de los elementos internos y externos que componen el M2 Competition, y la manera en que funcionan e interactúan sincrónica y armónicamente, dan vida a unos de los miembros más salvajes y emocionantes de la familia M de BMW.

Un deportivo que encuentra el equilibrio perfecto entre desempeño, agilidad, velocidad y precisión, para crear experiencias de manejo puras, emocionantes e inolvidables. Un auto cuya genética y corazón rugiente rescatan, en medio de una revolución, componentes esenciales que hacen a los carros fascinantes, atractivos, adrenalínicos y apasionantes. Cualidades que componen un legado y un patrimonio que se debe, de alguna manera, conservar en el tiempo.