En cinco años se venderán en Colombia un millón de motos y 600 mil carros

Oliverio García, presidente de la Asociación Colombiana de Vehículos Automotores, presenta el balance del sector durante este 2016, pronostica cifras para el próximo año y explica el impacto de la Reforma Tributaria en la industria.

Un tercio del parque automotor en Colombia tiene más de 20 años, lo que aumenta las cifras de accidentalidad y de contaminación ambiental. /Óscar Pérez

A tres semanas de que finalice el año, Oliverio García, presidente de la Asociación Colombiana de Vehículos Automotores (Andemos), afirma que, pese a que durante los primeros meses de 2016 las marcas de automóviles no habían pisado el acelerador con sus ventas, los últimos reportes del sector arrojan cifras positivas. Los ajustes en la TRM y el Salón Internacional del Automóvil de Bogotá, fueron determinantes en los resultados. 

“Se estima que este año las ventas en vehículos nuevos serán de 250 mil unidades. Para lograrlo sólo en diciembre se deben comercializar 30.000, cifra que no es imposible si tenemos en cuenta que, en 2015, un año en el que no hubo Salón del Automóvil, alcanzamos las 29.580. El total corresponde a un decrecimiento del 12 % en comparación con el año anterior, debido al fuerte impacto cambiario en la economía del país, pero en general vemos que el mercado tiende a estabilizarse”, aseguró García.

Y lo hace no sólo en el segmento de los vehículos sino de una manera importante en el de las motocicletas. De acuerdo con el último reporte de la entidad, a noviembre de este año el mercado de las motos nuevas en Colombia alcanzó las 520.457 unidades, mientras las usadas llegaron a 295.468. En el caso de los carros, las cifras están invertidas, el número de vehículos nuevos es de 220.230 y el de usados supera los 696.000. “En el país, por cada carro nuevo se compran 3.2 vehículos usados”, agrega.

Y enfatiza en que en Colombia de una manera u otra se está motorizando –actualmente por cada mil habitantes hay 5,9 vehículos-. Teniendo en cuenta esas cifras, dice, lo más seguro es que a la vuelta de cinco años a nivel nacional se vendan un millón de motos y fácilmente 600.000 carros. En el 2000 se comercializaban 60.358 vehículos y en 2015 fueron 283.380.

Números que mientras para la economía se traducen en un buen desempeño, para la ciudadanía pueden llegar a ser perjudiciales si no se toman las medidas necesarias en cuestiones de movilidad, seguridad y regulación de las emisiones de CO2. De acuerdo a un ejercicio teórico realizado en noviembre de este año por la firma E-Concept, cerca de 6.000 muertes que se generan en el país tienen relación con problemas de contaminación del aire. Se tiene calculado que las pérdidas anuales asociadas a mortalidad y morbilidad por afecciones respiratorias alcanzan los $5.7 billones, señala el informe.

“Estas cifras son abrumadoras. En países como Japón circulan 90 millones de vehículos y las tasas de mortalidad llegan a las 4.000 personas. Nuestra realidad en parte se debe a que el parque automotor está obsoleto. Un tercio de éste registra más de 20 años, y en algunos segmentos del servicio público esta tasa llega hasta el 60 %, lo que representa un grave problema para la salud de los colombianos”, enfatiza García.

Sin embargo, no es el único problema. El otro y no menos importante es que “no estamos reglamentando sobre las realidades del mercado colombiano. Aquí las enormes barreras de entrada de vehículos nuevos dificultan la reposición de equipos y las actuales políticas de reposición son inadecuadas.  Además, la estructura fiscal incentiva la tenencia de vehículos viejos, limita la oferta de carros más seguros, promueve la discriminación de productos y capa en recaudo”. 

La recomendación de Andemos es que la política fiscal se convierta en un incentivo para reducir el enorme gasto en salud pública ocasionado por los automóviles obsoletos. Mientras que E-Concept, a través de su estudio, sugiere aplicar un impuesto más alto a las unidades con mayor edad y motores que más contaminan, para promover al mismo tiempo la chatarrización de unidades viejas que deben ser reemplazadas por unas más seguras en carretera y limpias ambientalmente. En cuanto a la reducción en los índices de contaminación, se hace un llamado para que todos los vehículos híbridos y eléctricos, en todas las modalidades de transporte y servicio, queden exentos de IVA a partir del primero de enero de 2017. 

Temas relacionados