Con Equinox, Chevrolet se pone los guantes

Con su nueva apuesta, la marca espera conquistar el segmento SUV en Colombia, apuntándole a la seguridad con sistemas como el frenado automático, y a la comodidad con el asistente de parqueo, hacen de este auto una opción interesante.

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Todo se alineó para que Chevrolet se convirtiera en uno de los protagonistas de la semana. En cuestión de días, la marca del corbatín se las arregló para transformar por completo su estructura organizacional en la región, con presidente colombiano al volante, y lanzar el pasado jueves la nueva Equinox, un vehículo que de ahora en adelante se convierte en buque insignia del fabricante en el sector de SUV medianos, uno de los más competitivos del país. 

Es que, de acuerdo con las cifras más recientes, el de los híbridos de sedan y camioneta es el segundo segmento con mayor crecimiento en Colombia (4,22 % en el último año), logrando vender 15.552 unidades entre enero y agosto de 2017; una amplia diferencia frente a las 14.922 SUV comercializadas en el mismo periodo del año pasado. No obstante, la nueva apuesta de Chevrolet en este mercado tiene un arduo camino por recorrer.

Basta con ver a los demás jugadores. Los líderes, la CX-5 de Mazda y la Sportage de Kia, suman cerca del 40 % del mercado, seguidos por la Ford Escape (la más similar en características a Equinox), Tucson de Hyundai y Rav 4 de Toyota. En perspectiva, el jugador actual de Chevrolet, la Captiva, estaba entre los más rezagados del grupo, con 3 % de participación. La respuesta, al parecer, es este nuevo lanzamiento, con el que le apuntan a un público de 346.000 colombianos.

Se podría decir que se trata del lanzamiento más ambicioso de Chevrolet hasta la fecha. Para la ocasión, movieron poco más de 30 periodistas colombianos, una decena más proveniente de Ecuador y otros tantos representantes de concesionarios hasta el centro de convenciones de Cartagena, donde la presentación en sociedad estuvo a cargo de un descrestante espectáculo de videomapping, rematado por un test drive el día siguiente. Así, el primer reto de la SUV era darle la talla a semejante despliegue logístico.

La verdad es que lo logra. Con tres  versiones que están llegando a las vitrinas nacionales, y de acuerdo con los voceros de la marca, se trata de “uno de los vehículos mejor equipados en la historia de GM”. Declaración que no se refiere al desempeño, que satisface, sino a la tecnología y a los sistemas avanzados de prevención de accidentes del vehículo, pues tras cinco años de estudio de mercados, los del corbatín decidieron hacer un lanzamiento específico para aquellos conductores que tienen y se preocupan por su pareja e hijos.

La prueba más diciente de ello es la alerta de colisión frontal y el asistente de frenado automático, que en velocidades de entre 8 y 20 km/h detiene el carro en seco tras una breve alarma, con un pequeño reflejo led rojo en el parabrisas y vibración en el asiento. Si el auto va entre los 20 y los 80 km/h, el sistema aplica los frenos de forma moderada hasta bajar a los 15 km/h.

Otros de los sistemas que la convierten en una propuesta interesante en materia de seguridad son el asistente de permanencia de carril con alerta de punto ciego, el tráfico cruzado, el asistente de control de descenso, la luz intelibeam, que adapta la intensidad de los faros delanteros a la situación y el control de estabilidad. Eso sí, todo hay que decirlo, la mayoría de estas ayudas solo vienen incluidas en la versión Premier, la más equipada, mientras que la LT y la LS (la intermedia y la de entrada, respectivamente), las van dejando de lado.

En donde no se diferencian es en la motorización. Las tres versiones se equipan con un motor de 1.5 litros de cuatro cilindros, capaz de desarrollar 170 caballos de potencia y 275 n/m. La velocidad máxima es de 260 km y, aunque en la primera revolución le cuesta tomar impulso, cuando lo hace escala de velocidad rápidamente. 

Se trata de un brío al que El Espectador pudo sacarle jugo en la vía que de Cartagena lleva a Barranquilla, gracias al sistema de turbocargado que hace que, a pesar del cilindraje corto, la Equinox se comporte como un carro grande, sin importar la altura sobre el nivel del mar. Todo se controla desde una caja automática de seis velocidades, que ofrece la posibilidad de pasar a mecánica.

Sin embargo, las diferencias entre una y otra versión no dejan de ser visibles. La Premier es la única con sistema AWD 4x4 para paseos off road. También tiene rines de 19” (las otras son de 18” y 17”), barras superiores, manijas, contornos de ventana y parrilla cromada. 

Al interior, aunque todas tienen dos pantallas, una detrás del volante con información del auto, y otra táctil para el sistema de infoentretenimiento, con conectividad Apple Carplay y Android Auto, cambia la silletería. Cuero bitono para la Premier, cuero de un solo color para la LT y tela para la LS.

La última diferencia, quizá la más llamativa, es el asistente de parqueo. Integrado solo en la Premier, este se aleja completamente de lo hecho en el Cruze, donde el auto recibe instrucciones a través de las direccionales, para valerse de sensores. Tras activar un botón en la consola central, los sensores traseros, frontales y laterales de Equinox buscan y miden el espacio de parqueo para mover el volante. Los conductores solo se preocupan por activar el acelerador, la reversa y el freno.

Con todo, se trata de un auto estéticamente atractivo, ambicioso y muy interesante, con un interior que no exagera en botones, y varios sistemas hechos para transmitir comodidad, como la apertura por cercanía, sin llave, y la apertura del baúl pasando el pie por debajo del guardafangos trasero, además de otros clásicos como los sistemas MyLink y ChevyStar, que ayudan a sentir confianza en el auto. Después de todo, se trata de una camioneta familiar. Así las cosas, los precios de lanzamiento son de $94.990.000 para LS, $100.990.000 en LT y $112.990.000 para Premier.

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