El diamante de Francia: la historia de Renault

La marca automotriz tuvo su origen en una pequeña casa de París en 1898. Hoy en día vende en el mundo más de dos millones de vehículos al año.

Tan sólo tenía 21 años cuando su sueño de construir automóviles se convirtió en realidad. En 1898 el precoz francés Louis Renault llegó a París luego de servir al ejército de su país. Con sus ahorros compró un De Dion, una berlina de tres ruedas. Su ingenio e ímpetu le ayudaron para mejorarlo, convirtiéndolo en un carro de cuatro llantas y con una caja de tres cambios. Así comenzaría la historia de una de las marcas automotrices más reconocidas del mundo: Renault.

El 24 de diciembre de ese año Louis se apareció en una fiesta de su padre con ese automóvil. Cuando los asistentes lo vieron quedaron impresionados por su elegancia, potencia y sofisticación. Le ordenaron 24 unidades. Debido a la acogida que tuvo este prototipo decidió fundar, junto con sus hermanos Marcel y Fernand, y con 60 mil francos, la sociedad Hermanos Renault.

En seis meses ya se habían vendido más de 60 modelos del De Dion y dos años después más de 100 personas trabajaban en la empresa, que se convirtió en una de las más fuertes de Francia.

Para promocionar la marca, los hermanos Renault entraron a las carreras automovilísticas, en donde ganaron los premios de París-Burdeos en 1901, París-Berlín y París-Viena en 1902. Con estos triunfos recibieron credibilidad y renombre en Europa. Sin embargo, en 1903 Marcel sufrió un accidente y falleció, por lo que Louis decidió abandonar este tipo de eventos.

En los siguientes años la marca sería la principal proveedora de taxis de ciudades como Londres y Nueva York. En 1907 la empresa tenía una producción de más de 3.000 unidades y un capital calculado en ventas de US$6 millones.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial la participación de Renault fue fundamental, ya que en 1918 Louis se dedicó a fabricar tanques de guerra. Además, diseñó ambulancias y vehículos de bomberos, por lo que el gobierno le otorgó la medalla de la Legión de Honor.

En la década de los años 20 Renault siguió innovando en sus modelos, y sacó al mercado vehículos como el Torpedo Skiff (1923), el Type NN 6 (1925) y el Touring (1927), los cuales tuvieron una gran aceptación.

Cuando se desató la Segunda Guerra Mundial y Francia fue invadida por los alemanes, Louis Renault tuvo que negociar con los nazis para seguir fabricando automóviles. La única condición: que debían ser utilizados por las fuerzas germanas. Aunque traicionó a su país, de este suceso nació el primer modelo del Renault 4, quizás el carro más emblemático de la marca.

En 1944 fue arrestado y enviado a prisión por colaborar al ejército nazi, en donde murió el 24 de octubre en condiciones aún desconocidas.

Después de la confrontación bélica el Estado francés decidió nacionalizar la empresa Renault y designó a Pierre Lefaucheux como el nuevo director, quien mantuvo la tradición que tenía Louis de fabricar modelos de todas las gamas, desde carros muy económicos hasta limusinas, las cuales han transportado presidentes del país galo, reyes y grandes aristócratas. 

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