¿Por qué los colombianos no rentan vehículos?

La falta de promoción desde el sector del turismo, un transporte público económico y el desconocimiento de la población sobre sus beneficios son algunas de las causas que no permiten que este negocio sea tan rentable como en otros países.

 

El servicio de renta de vehículos parece ser todavía muy desconocido por los colombianos. Si bien en los últimos años ha habido un aumento de la demanda, según compañías del sector como Equirent y Budget, aún falta mayor visibilidad de este negocio.

Ernesto Sarria, gerente de Equirent S.A., explica que hay dos líneas: la renta diaria, que son los alquileres que en promedio duran una semana y en la que se destacan grandes compañías como Hertz, Avis y Localiza, entre otras; y el renting, que son los alquileres para 12 a 48 meses.

Usualmente los clientes de esta última línea son empresas que necesitan autos para cumplir con sus operaciones, pero quieren ahorrarse costos financieros, administrativos y tributarios. Aunque personas naturales también pueden acceder a ella.

Es importante tener todo esto claro, porque los productos, si bien en su esencia pertenecen al mismo negocio, operan distinto y a uno le va mejor que al otro en el país. El segmento de renta a diario en Colombia es muy sencillo: solo se necesita una tarjeta de crédito, el pase y la identificación.

Gabriel Romero, gerente de Rent a Car Andina, una compañía que nació hace 20 años en el país, cuenta que, dependiendo de la empresa, varían estas condiciones. Algunas exigen tener más de 25 años y otras un monto mínimo de cupo en la tarjeta de crédito. Para Romero, si bien es una opción de fácil acceso, en Colombia no hay una cultura de renta de carros: “Es poco usual que aquí se alquile un vehículo un fin de semana o para irse a un viaje largo, como ocurre en Europa o Estados Unidos”. Y eso se debe, explica, a que no hay un impulso desde el sector del turismo.

El problema principalmente es que falta informar en profundidad sobre los beneficios de este servicio, sobre todo a los colombianos, pues los que más lo utilizan son los extranjeros. “Queremos llegar a familias que sabemos viven en su ciudad, no tienen vehículo y quieren salir a darse una vuelta. También nos interesan las personas que tienen su carro en reparación y necesitan una alternativa para desplazarse durante unos días o por pico y placa”.

A lo anterior se suma la facilidad para comprar un carro, gracias a los créditos y precios competitivos. Romero considera que ese es uno de los factores que más afectan el crecimiento del negocio. “Como empresa hacemos un seguimiento juicioso de nuestros clientes. Muchas veces los consultamos y les ofrecemos nuevos vehículos, pero nos rechazan porque nos comentan que adquirieron un carro”.

A estos argumentos, Sarria agrega que en las ciudades colombianas es muy económico el transporte: buses, Uber, Transmilenio o taxi son fáciles de tomar y pagar. Además, las distancias no son tan largas como en Estados Unidos, el país líder en este servicio, en donde hay disponibles dos millones de autos para alquilar.

En cuanto al renting, el negocio está mejorando. Sarria manifiesta que eso se debe a la llegada de grandes compañías en los últimos 20 años y a la reciente incursión de pequeñas y medianas empresas. Actualmente, el 60 % de las firmas más importantes del país tienen un vehículo en renting. Y agrega que de 260.000 carros que se venderán este año, esta línea compraría 8.000, es decir, que tiene una participación del 3 %.

“Hoy esa cifra no es despreciable, pero nos falta. En España, por ejemplo, es del 15 %. Poco a poco vamos creciendo”, agrega. En lo que concuerdan los dos expertos es que se necesita una mayor regulación para que este sector aumente sus ganancias. La informalidad es un problema preocupante. Muchas veces los clientes ni se enteran que contrataron los servicios de una “empresa de garaje” que no cuenta con seguros en caso de un siniestro o cualquier otra eventualidad.