Ómar Julián Leal en la línea directa

El piloto colombiano compite en la GP2, categoría antesala de la máxima categoría del automovilismo mundial. En 2012 repetirá año.

Para llegar a la Fórmula Uno existen muchos caminos. Nadie tiene la verdad de cuál es el más acertado, pero en los últimos años la GP2 ha tenido línea directa con la máxima categoría del automovilismo mundial. Un ejemplo claro es que el último campeón de la serie, el venezolano Pastor Maldonado, y el subcampeón, el mexicano Sergio Pérez, ocupan hoy un puesto en las escuderías Williams y Sauber, respectivamente.

Romain Grosjean, quien se tituló de manera anticipada esta temporada, ya ha probado las mieles de la serie y su presencia en 2012 está casi que asegurada. De hecho, más de 50 pilotos que han pasado durante las seis primeras temporadas (sin contar la de 2011), han tenido la oportunidad de conducir un F-1.

Y esa es la meta del piloto colombiano Ómar Julián Leal, un bumangués de 21 años que tras haber hecho dos temporadas de la World Series by Renault, se matriculó este año con el equipo Rapax, precisamente ocupando el espacio que dejó vacante el venezolano. Leal, si bien en un comienzo tenía la intención de correr la GP3, categoría que le antecede y que también comparte escenarios con la Fórmula Uno, decidió dar el salto a la GP2, con la firme intención de sumar experiencia. “Desde el comienzo del año sabíamos que no iba a ser fácil, pero decidimos tomar esta opción porque acá están los mejores y los llamados a ocupar un asiento en la Fórmula Uno”, dice Leal en el circuito de Monza, en donde corrió su última carrera del campeonato.

Aunque el colombiano no sumó ningún punto, le queda como recuerdo el haber logrado la vuelta más rápida en Spa-Francorchamps, uno de los circuitos más emblemáticos de Europa. Eso sí, cree que lo hecho en 2011 va a ser fundamental para su futuro y para una nueva experiencia en la GP2. “Fue un año de transición, de conocer los circuitos y de aprender a conocer la potencia del carro. Por sus características, esto es lo más parecido a la Fórmula Uno y la gente del automovilismo lo sabe y por eso está muy pendiente de lo que sucede en cada una de las carreras”.

Leal se ha ganado el aprecio en el equipo Rapax y todos los miembros de la escudería sienten una gran estimación hacia él. Su relación con Fabio Leimer, su compañero y quien también está muy cerca de la F-1, fue buena, aunque reconoce que en este deporte cada uno busca su espacio. La escuadra italiana quiere tenerlo para el 2012, pero todo dependerá de unos test que Leal va a realizar con otros equipos, entre ellos el Trident, con el que ya compitió en Auto GP.

“Lo único que tenemos definido es que vamos a repetir en la GP2 la próxima temporada y que en el mes de noviembre voy a correr la competencia en Abu Dabi, que se disputará por fuera del campeonato y en la que también estará la Fórmula Uno”, afirma el colombiano, quien no quiere apresurarse en su decisión.

“Vamos a tomar las cosas con calma. No descarto la posibilidad de seguir en Rapax, equipo en el que me he sentido muy a gusto. Además, el terreno que hemos recorrido este año es importante y podría servir mucho en 2012. Pero hay que analizar todas las opciones y ver cuál es la mejor para mi futuro”, reitera.

Desde hace seis años Leal ha estado fuera de sus casa y esa lejanía le ha servido para madurar, para entender que la vida no es fácil y mucho más cuando no se tiene al lado a los seres queridos, aunque considera que todo ese sacrificio debe tener una recompensa. “Ha sido un poco complicado, pero sé que valdrá la pena. Sé que Dios me ha puesto en este camino y que si bien no se han dado los resultados, éstos no tardarán en llegar”, es la reflexión que hace después de una accidentada carrera, con la que cerró la temporada y en la que fue golpeado por el venezolano Rodolfo González.

“Este deporte es muy duro y a veces las cosas no dependen de uno. Sé que tengo que mejorar mucho en clasificaciones y ese es el objetivo. Estoy seguro de que si el otro año logró estar entre los primeros en la grilla de partida, voy a ser protagonista, pues a lo largo del año en competencia demostré, con mis tiempos, que podía estar entre los mejores. Sé que puedo y que llegar a la Fórmula Uno no es algo imposible. Estando acá en la GP2, veo esa posibilidad muy cercana y por eso voy a dar todo de mí para conseguirlo. Quiero ser otro colombiano en la Fórmula Uno y voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para conseguirlo”, reflexiona.  

 

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