Lanzan una nueva SUV

Seat regresa más fuerte

La marca de Barcelona viene planeando una estrategia de globalización que contempla una presencia más fuerte en Latinoamérica y especialmente en Colombia. Lanzamientos adaptados a la región encabezan los planes.

La nueva Seat Arona fue presentada durante el Salón Internacional del Automóvil de Bogotá. La SUV compacta llega con pantalla de 6,5”. / Fotos: Cortesía

A 65 años de haber fabricado su primer automóvil, la española Seat planea una reorganización que la llevará a tener más presencia fuera de Europa, con un especial enfoque en América Latina. Así lo afirma Sergio Ramírez, el gerente de marca en Colombia, quien le comentó a El Espectador en qué consisten estos nuevos planes que contemplan, entre otras cosas, la llegada de más SUV al país con el ambicioso objetivo de triplicar las ventas para el próximo año.

Este año estuvieron muy discretos en el mercado. ¿A qué se debe esa desaparición?

Seat siempre había sido una marca muy fuerte en España y los principales mercados de Europa, pero que había tenido poco foco hacia las regiones. Ahora estamos teniendo un cambio drástico desde la estructura de fábrica, con el que se ha querido enfocar a partir de 2018, realmente implementándolo desde 2019, en los mercados de Latinoamérica y de otras partes del mundo. Es una nueva estrategia, de globalizarse más y en la que Colombia, junto con Chile, han sido la punta de lanza en la región. Ha sido desaparecernos un poco para armarnos mejor y volver al mercado más fuertes.

Antes de esta nueva estrategia, ¿cómo se veían en Colombia?

Como una marca muy atractiva desde el punto de vista de diseño, poco limitada en el desarrollo de motores y alternativas para mercados latinoamericanos, dado su foco en Europa. Ahora, la decisión de globalizarse vendrá acompañada con unos lanzamientos que ha hecho progresivamente la marca y que va a seguir haciendo al menos cada año, bien sea de facelift de los modelos, así como nuevos modelos que podrán introducir al portafolio.

Así las cosas, ¿qué ve el fabricante que tiene que acoplar dentro de sus autos para apetecer al colombiano?

La estrategia arranca por tener un equipo desde fábrica dedicado exclusivamente a entender los gustos y necesidades de los clientes de la región, que son muy diferentes a los que tiene el cliente en Europa. El consumidor latinoamericano busca un vehículo grande, espacioso, versátil para la ciudad, pero fácil de parquear, que pueda andar en calles angostas y por vías irregulares, no tan fáciles. Además, saben cada día más de carros y valoran mucho el diseño y la seguridad, un aspecto que es muy importante y para el que traemos cumplimos los estándares europeos, más altos que el acostumbrado en Latinoamérica.

En ese sentido aprovecharon el Salón del Automóvil para presentar nuevos vehículos, ¿de qué autos estamos hablando?

Estamos presentando la segunda camioneta del portafolio, la Seat Arona, una SUV pequeña, más urbana, dirigida al cliente que busca una alternativa un poco más off road o aventurera que el tradicional vehículo hatchback de ciudad, que llega por un precio de $52 millones con motor de 1.6 litros y 110 caballos, acoplado a una caja mecánica de cinco velocidades. Además tenemos el Seat León Cupra, que estamos comercializando desde mediados de este año y la Seat Ateca, la primera camioneta de la marca, introducida en 2017. Para 2020 tendremos una tercera camioneta llamada Tarraco, grande, familiar, espaciosa, de siete puestos, que complementará esta oferta.

La tendencia en Europa es hacia la propulsión limpia. Viniendo del viejo continente, ¿cómo está la marca en este sentido?

Seat, como todas las marcas del mercado, está trabajando intensamente en sus proyectos de vehículos eléctricos. También tiene una alternativa muy interesante de gas, que está muy bien comercializado en Europa y esperamos tenerlo a partir de 2019. No obstante, el mayor reto que tenemos para la región es contar con un vehículo eléctrico que sea asequible. Sabemos que todos los competidores tienen planes muy ambiciosos con esta tecnología, el problema es que no todos van a poder ser amigables con los bolsillos latinoamericanos, donde el PIB per cápita, en el caso de Colombia, está por debajo de los US$6.000. La gran apuesta es tener una oferta eléctrica, no solo por tenerla y poder decir que la tenemos, sino que realmente se pueda comprar, estamos trabajando en eso.

¿Cuáles son los objetivos de la marca con ese despliegue estratégico?

El año pasado colocamos en el mercado aproximadamente 120 unidades, este 2018 esperamos cerrar con 250 unidades, es decir, que vamos a duplicar la cifra y nuestro plan para el próximo año tiene que superar las 800 unidades. Es un plan muy ambicioso que obviamente va a ir acompañado por un crecimiento de la red de concesionarios y talleres de servicio, sobre todo en las principales ciudades del país.

 

 

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