Un bólido 3D, listo para la venta

Tras una convocatoria, Local Motors se arriesgó a crear el primer auto impreso para el mercado.

ocas tecnologías logran un despliegue como el que ha tenido la impresión tridimensional en los últimos cinco años. Lo que comenzó en los 80 como una técnica para crear pequeños objetos diseñados por computadora mediante la superposición de capas sucesivas de material, ahora ha evolucionado a tal punto que se usa para fabricar prótesis, órganos funcionales, casas e incluso aviones y carros. Aunque estos últimos nunca se habían comercializado.

La hazaña estaría por lograrla el LM3D Swim, un eléctrico que presentó la compañía Local Motors en diciembre del año pasado en Las Vegas, como un vehículo inteligente, sostenible y seguro. Lo primero es fácil de comprobar, pues está fabricado con una técnica no convencional: 75% del vehículo está hecho con impresión 3D, incluyendo el chasis y todos los paneles del cuerpo. Para ello, en los materiales se mezcló 80% de plástico ABS y 20% de fibra de carbono.

Justamente esta mezcla es lo que hace que el auto sea seguro, pues no sólo son elementos ligeros sino resistentes a cualquier impacto. Además, Local Motors asegura que fue diseñado para garantizar una mayor estabilidad, sin embargo, habrá que esperar hasta finales de este año para saber si el Swim supera satisfactoriamente las pruebas de choque y de carretera exigidas por las autoridades norteamericanas.

La historia detrás de este auto es, quizá, tan curiosa como su proceso de fabricación. En mayo del año pasado, a través de su plataforma de innovación Open IO, Local Motors lanzó un concurso para elegir el mejor diseño de un carro impreso en 3D listo para rodar en carretera. El ganador, escogido entre 200 propuestas por los integrantes de la comunidad y un panel de jueces entre los que se encontraba el reconocido presentador y aficionado a los carros Jay Leno, fue el Swim. Su creador, Kevin Lo, se llevó US$7.500 como premio.

En entrevista con el popular blog Mashable, resaltó que una de las ventajas de su diseño es que no se trata de un cuerpo de una sola pieza, por lo que en caso de colisión, la parte afectada puede ser removida y reemplazada por una recién impresa. Otra de las ventajas es que se puede usar la información del pedazo dañado para diseñar uno nuevo que sea incluso más resistente a los golpes, eso sin contar las posibilidades de retirarlo para instalar una versión más actualizada y de, incluso, hacer un modelo personalizado a partir de los planos originales.

Sobre sus características de desempeño no se conocen datos todavía, pero hay que tener en cuenta que este no es el primer prototipo de Local Motors. La compañía, que también es conocida por haber trabajado de cerca con Darpa, la agencia norteamericana encargada del desarrollo de nuevas tecnologías para uso militar, dio de qué hablar en el International Manufacturing Technology Show de 2014, al revelar el Strati, el primer vehículo 3D del mundo completamente funcional.

Se puede imprimir en apenas 44 horas, aunque para el evento este proceso tardó cuatro días porque se hizo en vivo. Además, puede viajar a 80 kilómetros por hora y su motor eléctrico tiene una autonomía de 195 km. Así que del Swim se espera algo similar.

Por ahora se sabe que saldrá una versión deportiva, LM3D Sport, y que las preventas comenzarán en el segundo trimestre de 2016 para que el carro pueda ser entregado a sus dueños en 2017. Obtenerlo, sin embargo, no será fácil. Sólo se fabricará sobre pedido, así que quienes deseen comprarlo deberán pagar US$53.000 a través del portal de crowdfunding Indiegogo. Para ello, Local Motors terminará a mitad de este año la construcción de una fábrica de 5.000 metros cuadrados en Knoxville, Tennessee, en la que se planea imprimir 2.400 vehículos al año.

 

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