Alójese como un 'rockstar'

Dispone de 66 pisos en los que se distribuyen 1.468 habitaciones, spa, bares, restaurantes y casino

Para muchos la vida de las estrellas de rock siempre fue un misterio. Se especulaba acerca de cómo vivían, si su vida sería una continua fiesta, llena de lujos y excesos. Cuando se abrió la primera sucursal del Hard Rock Café en Londres, en 1970, la gente pudo acercarse a ese mundo impenetrable. Luego, en 1995, se inauguró el centro vacacional y de entretenimiento Hard Rock Hotel y Casino Las Vegas, para mostrarle al planeta todo sobre esta raza que lleva la música en las venas.

Hoy son 173 sedes en 53 países, que incluyen 138 restaurantes y 15 hoteles casinos. El último de esta marca en abrir sus puertas fue el Panama Megapolis, el primero en América Latina. Está ubicado en el corazón de la capital panameña, sobre la avenida Balboa, y cuenta con 66 pisos, 1.468 habitaciones y un centro de convenciones con capacidad para 3.200 personas, además de bares, restaurantes y un exclusivo spa. El hotel hace parte de la cadena Decameron gracias a una alianza entre los grupos económicos Seminole Hard Rock Entertainment, Megapolis Investment Group y Decameron Group of Hotels & Resorts.

Eran las tres de la tarde cuando pisamos el lobby. De fondo se oía Heart of Glass de la banda estadounidense Blondie. Luces, pantallas con videos y juegos interactivos, letreros de neón, un Trabant usado por U2 en un programa de televisión en 1993, la tradicional tienda donde se venden camisetas, llaveros, botones y otros souvenirs, varias vitrinas que exponen los trajes que Elvis, Billy Idol y Marilyn Manson habían lucido en sus conciertos, estuvieron encargados de darnos la bienvenida.

Entrar a este hotel fue transportarse automáticamente a una especie de altar del mundo del rock, en el que las guitarras, los vestuarios estrafalarios, las fiestas, las notas musicales, las baterías, los bajos, los micrófonos, los sintetizadores, los zapatos y las coreografías se convierten en reliquias dignas de admirar.

Cada espacio del Hard Rock Hotel Panama Megapolis tiene una particularidad. Al dirigirnos a las habitaciones, no sólo estuvimos acompañados por el sonido de una legendaria banda sino que en las lámparas de las salas de descanso y en las paredes encontramos estampadas frases tan célebres como “Have you ever experienced?” de Jimi Hendrix o “I search myself, I want to find me” de Divinyls.

Cuando el ascensor abrió las puertas vimos la imagen de Marilyn Manson cantando en uno de sus conciertos estampada en la pared. A su lado, la puerta de mi habitación. Al entrar, lo primero que apareció fue una enorme sala con muebles modernos, televisor gigante y una vista inigualable de los edificios de la ciudad con el mar de fondo.

La habitación tenía tantos detalles que realmente lograba impactar. La tela del tendido de la cama, por ejemplo, estaba hecha con pequeñas guitarras y las almohadas tenían un bordado con este instrumento. Los cuadros eran imágenes de grandes estrellas. A mí me correspondió Jimi Hendrix, quien, desde su marco de colores, estuvo vigilante durante toda la estadía.

Las amenities de los baños venían en una divertida presentación estilo rockero. Además cada huésped tiene la posibilidad de descargar gratis en su tableta o su smartphone una selecta lista de música, elegida por el hotel.

No había terminado de percatarme de todo lo que tenía la habitación cuando el teléfono sonó. Me avisaban que el siguiente plan sería un recorrido para conocer las instalaciones.

Lo primero que vimos fueron los distintos tipos de habitaciones, entre las que se destacan las deluxe y las rock suite gold y platinum, las cuales cuentan con uno o dos ambientes amplios y modernos, sin duda ideales para ir de vacaciones con la familia o con un grupo de amigos. Las últimas fueron las studio y las rock star suites, más espectaculares y grandes que las anteriores, pero, eso sí, con un precio mucho más alto.

El recorrido nos llevó al spa, donde nos encontramos una bata de baño que el mismo Elvis había usado. Luego pasamos por la peluquería en la que, además de cientos de secadores de pelo, maquillaje, zona para arreglarse las uñas, se imponía una frase de Lady Gaga: “I’m the spirit of my hair, it’s all the glory that I bare”.

El paseo terminó de nuevo en el lobby, donde lo más curioso fue el baño de hombres, cuyas puertas tienen pintada una enorme guitarra que las cruza, y, por supuesto, el rincón que le rinde homenaje a la cultura latina, con un traje de Gloria Estefan, un cinturón de corazones de Selena y unos altos zapatos de tacón de Celia Cruz, la reina de la salsa.