Aventura nórdica extrema

Las auroras boreales son uno de los atractivos naturales de Finlandia. En diciembre aparecen con frecuencia.

En la región de Laponia, Finlandia, se encuentra la casa de Papá Noel. /123rf.
En la región de Laponia, Finlandia, se encuentra la casa de Papá Noel. /123rf.

En diciembre la nieve cubre casi la totalidad de Finlandia, una nación que se ha convertido en un destino turístico sorprendente por cuenta de los paseos en trineo, los emocionantes deportes de invierno y la posibilidad de conocer la casa de Papá Noel. En esta época del año además, encanta a los turistas con el espectáculo de las auroras boreales.

Llegar a este lugar puede resultar agotador, pues se tiene que arribar primero a París (Francia) para finalmente aterrizar en Helsinki, la capital. Pero cuando se observan desde el avión los árboles teñidos de blanco y la espesura de su naturaleza única e intacta, el cansancio del trayecto se olvida inmediatamente.

Es precisamente Helsinki el primer punto en el itinerario. Con más de 590 mil habitantes y 600 edificios modernistas, que le dieron este año el título de Capital Mundial de Diseño, esta ciudad tiene una de las arquitecturas más llamativas de Europa, por lo que recorrer sus calles durante la noche resulta encantador. Otro plan es patinar sobre el hielo. The Ice Park es uno de los lugares más concurridos y allí la gente puede practicar este deporte al aire libre. Además de ser económico, cerca de $60.000 por persona, existe la posibilidad de aprender con profesionales.

En el corazón del país se encuentra la región de Laponia, una de las paradas obligatorias para los visitantes, porque a tres kilómetros de su capital, Rovaniemi, se encuentra la casa de uno de los personajes más queridos por los niños y adultos: Papá Noel. A este fenomenal sitio se puede llegar de dos formas: tomar un vuelo doméstico o atravesar casi todo el país en bus.

La villa de Santa Claus es visitada por miles de turistas, quienes en un recorrido de aproximadamente dos horas se encuentran con gnomos, quienes durante todo el año fabrican regalos que se pueden comprar al final del trayecto. También están los renos y la oficina postal, que recibe alrededor de 650 mil cartas anuales de todas partes del mundo, que son respondidas en diferentes idiomas. Al final del paseo está sentado Papá Noel dispuesto a tomarse una foto con toda la familia, especialmente con los niños, quienes se pueden sentar en las piernas pero no nunca halar de su larga barba.

Después de visitar esta mágica casa un buen programa es alquilar una moto de nieve y adentrarse en los bosques para admirar los árboles que se elevan más de tres metros de altura. Sin embargo, el espectáculo natural más esperado son las auroras boreales, que embellecen el cielo con colores verdes, azules, violetas o rojos. Finlandia es uno de los lugares del planeta en donde es más frecuente este fenómeno. De hecho, algunos hoteles han implementado recorridos para ir a buscar auroras boreales durante la noche.

En el norte del país se encuentra una de las atracciones más apetecidas por quienes llegan a practicar los diferentes deportes invernales. Levi es el centro de esquí más grande de Finlandia, tiene 48 pistas para principiantes y expertos, por lo que los amantes de la adrenalina, la nieve y la velocidad se reunen para realizar una gran variedad de demostraciones. Sin embargo, el más apetecido por el público, en especial por las familias, es el trineo con perros.

Finalmente, no se vaya sin haber vivido la experiencia de estar en un sauna. En casi todas las casas del país hay uno, pero existen dos reglas que no se pueden trasgredir: la primera es no rechazar una invitación, ya que para ellos es descortés, y la segunda es que se tiene que entrar completamente desnudo. Así que si tiene pensado visitar Finlandia debe estar dispuesto no sólo a dejar a un lado el cansancio sino los complejos.

 

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