Castillos reales que parecen salidos de un cuento de hadas

Poder y fortaleza, belleza y majestuosidad. Estas estructuras generan un sinfín de sensaciones en todos los que las visitan, un regalo de la historia a la humanidad.

El castillo de Neuschwanstein combina un estilo neogótico y neorromántico. iStock

Hay que remontarse al neolítico para encontrar las primeras creaciones arquitectónicas más cercanas a lo que hoy conocemos como castillos. Varios milenios pasaron hasta que, aproximadamente en el siglo IX durante la edad media, comenzaron a aparecer en Europa construcciones que, aunque conservaban su origen militar, estaban dotadas de comodidades y verdaderas expresiones artísticas que con las que convivían a diario sus habitantes. Hoy en día son un regalo de la historia a la humanidad. Estos son algunos de los castillos más bellos del mundo. 

Castillo de Chenonceau: Francia

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A simple vista parece sacado de la escenografía de un cuento de hadas, pero es real y está ubicado en el departamento de Indre y Loira, en el interior de Francia. Originalmente fue construido en 1513 por Katherine Briçonne, pero con el pasar de los años y tras importantes acontecimientos como la revolución francesa, contó con una serie de remodelaciones, internas y externas, que lo convirtieron en el monumento histórico que es en la actualidad.

Destacan los enormes jardines que lo rodean, al igual que las estilizadas arcadas que sostienen su galería de arte sobre el río Cher y por las que pasan pequeñas embarcaciones cargadas de turistas. Sus paisajes, su arquitectura y su museo propio, lo convierten en el segundo castillo más visitado del país, detrás del Palacio de Versalles.  

Castillo de Neuschwanstein: Alemania

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Protagonista de algunas de las postales más bellas que ofrece el sureste alemán, el Castillo de Neuschwanstein fue construido por orden del Rey Luis II de Baviera. En 1869 finalizo su construcción bajo un estilo que combina lo neogótico y lo neorromántico.

Actualmente es visitado por miles de turistas al año, quienes viajan a la región de Baviera en Alemania, encantados por sus imágenes que merodean en redes sociales o por las teorías que aseguran que Walt Disney se inspiró en él para diseñar el castillo de la Bella Durmiente en Disneyland.

Castillo de Hunyad: Rumania

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Su origen se basa en la lealtad militar. En 1409 el Rey Segismundo de Hungría entregó la propiedad a Voyk Hunyadi como símbolo de gratitud por su participación en batallas y amplio recorrido militar. Actualmente funciona como museo y es uno de los mayores atractivos turísticos e históricos de Rumania.

Está ubicado en la región de Transilvania y al igual que la gran mayoría de los castillos del viejo continente, el de Hunyad fue restaurado y remodelado en varias ocasiones entre el siglo XVII y XIX.

Resalan sus imponentes torres que hace siglos sirvieron estratégicamente para su defensa, al igual que el enorme puente que da ingreso al castillo y los detalles góticos y renacentistas que lo componen.

Alcázar de Segovia: España

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Esta estructura es un símbolo artístico e histórico de España. Para encontrar su origen hay que remontarse aproximadamente al año 1120, cuando se edificó un pequeño barrio al occidente de la ciudad de Segovia. Los años han cambiado su función, ha sido utilizado como una fortaleza, un palacio real, un archivo histórico militar y una prisión de Estado.

Actualmente es una de las piezas históricamente más valiosas de España y permite a sus visitantes disfrutar del Museo del Alcázar de Segovia, cuya función es albergar gran parte de la historia de la región, especialmente su memoria militar.

Resaltan el gran número de estancias y atractivos con que cuenta en su interior. También la sensación de imponencia que hace parte de su esencia y que se ve reflejada cuando es observada desde los alrededores de la enorme roca que le sirve de cimiento.

Castillo de Kronborg: Dinamarca

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La literatura se ha adueñado de sus corredores y sus alrededores. En esta estructura, ubicada en Elsinor, se desarrolla la obra de Shakespeare, Hamlet. Allí el príncipe de Dinamarca realizo su más conocido soliloquio, en el que pronuncio: “Ser o no ser, esa es la cuestión…”.

Las autoridades locales ofrecen diferentes recorridos históricos y literarios, en los que sus visitantes se encuentran con los lugares en los que se desarrolla la tragedia del dramaturgo inglés.

Fue construido en 1420 y con los años se le han realizado diferentes remodelaciones. En su interior se encuentran museos, una iglesia y una histórica armería que recuerda las diferentes batallas y tomas que ambiento esta estructura. En el año 2000 fue declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Resalta el gran número de formas que rodean el castillo, como la vista que ofrece del Mar Báltico cuando se está en su interior y que hace parte del estrecho que separa a Dinamarca de Suecia.