Chan Chan: la ciudad de barro más grande del mundo

Construido alrededor del año 1300 y abarcando 20 kilómetros cuadrados, Chan Chan es la ciudad precolombina más grande de América y el mayor sitio de adobe que se conoce. Es la capital del poderoso reino chimú. En noviembre de 1986, la Unesco la declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad.

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Visitar Chan Chan es reencontrase con el pasado, con culturas milenarias que hace siglos habitaron el mundo. Es llenarse de conocimiento ancestral y descubrir cómo vivían otras civilizaciones. Una ciudad completa de adobe, con grandes murallas e historias en su interior.

La histórica ciudad se ubica en el valle de Moche, frente al mar, a mitad de camino entre el histórico balneario de Huanchaco, a orillas del océano Pacífico, y la ciudad de Trujillo, capital del departamento de La Libertad, en la costa norte de Perú.

 “Vino del mar, no se sabe de dónde, en una flota de balsas, con toda su corte y guerreros, llegó a la costa norte de lo que hoy es el Perú, en el valle de Moche y fundó un reino. Su nombre era Tacaynamo y fue el primer soberano de Chan Chan, la ciudad más importante de Chimú. Tuvo un hijo llamado Guacricaur, y este, uno al que llamó Ñancempinco”, asegura el arqueólogo peruano Lizardo Tavera Vega.

Fueron diez los reyes de esta dinastía. El último, Minchancaman fue derrotado por los Incas, quienes destruyeron la ciudad y dividieron al reino. Así cuenta la leyenda de Tacaynamo, recogida en el documento "Historia Anónima" escrita en 1604 por algún cronista español, que narra la fundación de Chan Chan y del reino de Chimor. Cuentos y leyendas que aún viven en los rincones de esta ciudad de barro.

En el apogeo del imperio Chimú, Chan Chan albergó a aproximadamente 60.000 habitantes y contenía una gran fortuna de oro, plata y cerámica. La riqueza permaneció más o menos intacta después de que los incas conquistaron la ciudad, pero una vez que los españoles llegaron al escenario, comenzó el saqueo. En pocas décadas quedaba poco polvo de oro. Los restos de lo que se encontró se pueden ver en los museos cercanos.

El sitio arqueológico cubre un área aproximada de 20 kilómetros cuadrados. La zona central está formada por un conjunto de 10 recintos amurallados (llamados ciudadelas) y otras pirámides solitarias. Este conjunto central, cubre un área de seis kilómetros cuadrados, aproximadamente. El resto, está formado por una multitud de pequeñas estructuras, veredas, canales, murallas y cementerios.

Vistos desde el norte y en el sentido de las agujas del reloj, estas ciudadelas han sido bautizadas como Squier, Gran Chimú, Bandelier, Uhle, Chayhuac, Tschudi, Rivero, Laberinto, Tello y Velarde. Los nombres derivan, en la mayoría de ellos, de viajeros e investigadores que han fijado sus ojos y pensamientos en esta urbe prehispánica.

Según recomienda Lonely Planet, una de las mayores editoras de guías de viajes en el mundo, la mejor opción para una ida a Chan Chan es con una visita guiada organizada desde Trujillo o con un guía turístico local, ya que la señalización es extremadamente limitada.

La ciudadela Tschudi, llamada así por un naturalista suizo, es la única sección de Chan Chan parcialmente restaurada, allí encontrará una zona de refrigerios, recuerdos, baños, un pequeño museo con información en inglés y español, y guías. El complejo está bien marcado por punteros en forma de pez, por lo que puede ver todo sin una guía, si lo prefiere.

Además, un espectáculo de luz y sonido se reproduce en español cada 30 minutos. Las fotos aéreas y los mapas que muestran la gran extensión de Chan Chan son fascinantes, ya que los turistas solo pueden visitar una pequeña porción del histórico lugar.

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