Colombia, adrenalina pura

La geografía del país permite que sus visitantes lo recorran por aire, cielo y tierra. Mientras su biodiversidad exige descubrirlo desde los fondos marinos llenos de corales, a través de las escaladas en los diferentes nevados, descendiendo a las cuevas y hasta disfrutando de los vientos calientes con relieves elevados que propician prácticas como el paracaidismo.
Bienvenidos a Colombia, el país que no termina de descubrirse.

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Colombia es una palabra con múltiples acentos y una nación compuesta por micro países. Es una tierra de 49 millones de habitantes que exige disfrutar cada kilómetro. Cada carretera es otro clima, otro tono verde, otro azul en el mar, otro pueblo más bello, otro olor, otro sabor más intenso que el anterior. Su geografía montañosa hace que un recorrido de 400 kilómetros dure diez horas de viaje, pues es imposible no maravillarse con la vida al lado de los caminos, sus cultivos, su gastronomía, su gente, sus paisajes, sus atardeceres.

Explorar, conocer y descansar, son los verbos que no pueden faltar en la maleta de los viajeros que visitan las tierras colombianas por primera o enésima vez. Entre tantos destinos es normal que resulte difícil decidirse, la única certeza es que desde el mar Caribe hasta el Amazonas y desde la Costa Pacífica hasta los Llanos Orientales, pasando por las montañas de la región Andina cualquier aventura se quedará impresa en la memoria.

Por su privilegiada ubicación en el continente y la presencia de sus tres cordilleras hijas de los Andes, el país reúne en sus regiones naturales todos los ambientes del trópico: glaciares, playas, llanuras, montañas, selvas y desiertos. La forma de conocerlo depende de las capacidades económicas y del gusto de cada turista. Se puede sobrevolar, atravesar en carro, en bus o en moto, rodear a bordo de un crucero por el Caribe e incluso caminar si la idea es sentir sus calles empedradas y descubrir sus rincones escondidos.

Una caminata por cualquier lugar garantiza una alimentación provista por la naturaleza:  naranjas, mangos, guayabas, fresas, que crecen al ritmo de la tierra; y es precisamente eso lo que hace que su gastronomía sea rica a lo largo y ancho del territorio. Su diversidad geográfica y cultural se refleja en la riqueza de las cocinas tradicionales: la arepa de huevo, el cuy, la bandeja paisa, el ajiaco, las hormigas culonas son solo algunos de los platos representativos. En una analogía Colombia sería una caja mágica que no deja de sorprender.

Son 32 departamentos y 1.118 ciudades las que componen este territorio de América Latina. Todos identificados con culturas diversas y antiguas que han sobrevivido al paso del tiempo y que han encontrado la forma de sorprender a propios y extranjeros con experiencias únicas. Es un país cromático que cuenta con los paisajes perfectos para satisfacer los gustos más exigentes de los viajeros que por esta época buscan diversión y actividades extremas.

Este es el país que le permite recorrer los fondos marinos llenos de corales, escalar los diferentes nevados, descender a las cuevas y hasta disfrutar de los vientos calientes con relieves elevados que propician prácticas como el paracaidismo. Lograr descubrirlo sin perder detalle solo requiere de una buena comprensión de su geografía. Por eso en esta edición quisimos mostrarles por regiones las diferentes actividades que se pueden hacer durante las vacaciones. Con la familia, los amigos o la pareja.

Bienvenidos a Colombia, la tierra del buceo, del rafting, del kayak. Del torrentismo, el rappel, el bungee. Del paracaídas y el parapente. Bienvenidos al país que no termina de descubrirse.

Región Andina

Ubicada en el centro del país y compuesta por 15 departamentos (Antioquia, Boyacá, Caldas, Cauca, Cesar, Chocó, Cundinamarca, Huila, Nariño, Norte de Santander, Quindío, Risaralda, Santander, Tolima y Valle del Cauca) esta región cuenta con la mayor cantidad de parques naturales de Colombia (24), es la zona más poblada del territorio con 28.863.217 habitantes y la más activa económicamente.

El amplio rango de pisos térmicos y la biodiversidad que la caracterizan hacen de ella una de las zonas con mayor demanda de propios y foráneos que llegan en busca de adrenalina y entretenimiento. Estas son algunas de sus actividades imperdibles:

Parapente:

El Cañón del Chicamocha en Santander, Sopó en Cundinamarca y pueblos como San Félix, Jardín o Jericó en Antioquia son lugares recomendados para la práctica de este deporte. Pues cuentan con las condiciones necesarias que garantizan la seguridad. Aunque el vuelo es relativamente largo –entre 20 y 30 minutos-, vale la pena disfrutar de los maravillosos paisajes.

Para practicarlo es indispensable tener buen clima y contar con un guía que dirija el proceso. Los precios varían entre $600.000 y $800.000.

Cascada La Periquera:

Ubicada en la región central del departamento de Boyacá, esta maravilla natural recibe su nombre debido a las bandadas de pericos que sobrevuelan la zona. Cuenta con siete caídas de agua que provee el río La Cebada. Este sitio es apto para la práctica de paseos ecológicos que conducen a una cascada de 15 metros de altura en la que se puede hacer torrentismo y rápel. Si el río no está muy crecido se generan pozos de agua helada en la que es permitido nadar.

Cuatrimotos en el Desierto Valle De Saquencipá:

A tan sólo dos kilómetros del casco urbano de Villa de Leyva en Boyacá, este desierto rocoso se constituye como uno de los atractivos para los amantes de los deportes extremos o para quienes simplemente gustan de admirar la naturaleza. Se puede recorrer en bicicleta o cuatrimotos rentadas por compañías locales.

Santander, capital de los deportes extremos

Este departamento alberga la tierra de la adrenalina por excelencia en Colombia, San Gil. Su mesa tiene servido un banquete para todos los gustos, incluye rafting, kayak, bungee, parapente y canopy. Sin embargo, su reconocimiento internacional está relacionado con la práctica de espeleología y rafting.

El primero consiste en adentrarse en cuevas oscuras rodeadas de naturaleza y corrientes de aguas subterráneas. Recorrer estos espacios no solo significa hacer una travesía en compañía de murciélagos, reptiles y arañas, sino vivir la experiencia de escalar piedras gigantescas y superar obstáculos como saltos al vacío, caminatas a través del barro y pasar estrechos que miden entre 50 y 70 centímetros.

El segundo se practica en el río Fonce, el primero en animar a los colombianos a arriesgarse a la aventura. En sus aguas turbulentas con rápidos de categoría 1, 2 y 3 los más aventureros se enteraron por primera vez de la existencia del rafting. El recorrido de los 11 km dura 01:30 horas y lo pueden practicar niños desde los diez años.

Torrentismo en Támesis:

Se realiza en la Cascada La Peinada en el departamento de Antioquia. La actividad inicia con una caminata por un camino prehispánico donde los visitantes toman un pequeño curso de preparación física y psicológica para luego adentrarse en un bosque de niebla que ofrece aventuras como escalar y atravesar obstáculos naturales.

Aventura en las rocas:

La escalada en roca es otro de los deportes que hacen parte de la oferta en turismo de aventura en Colombia. Suesca, en el departamento de Cundinamarca, y San Gil, en Santander, son dos de los destinos favoritos por los fanáticos de esta disciplina. Y si la idea es combinar esta experiencia con un descenso lleno de adrenalina, lugares como Melgar en Tolima y Tobia en Cundinamarca ofrecen la posibilidad de practicar el torrentismo o rapel por medio del agua, el cual consiste en descender por una cuerda en medio de cascadas de gran altura.

Amazonía

Reserva Natural Omagua

Lo más hermoso de visitar el Amazonas está adentrándose en la selva. Desde Leticia, se pueden hacer planes increíbles y visitar lugares tan inolvidables como la reserva forestal Omagua que conduce hacia la población de Tarapacá, y donde se puede disfrutar del canopy más alto de la región, con puente colgante incluido.

Isla de los Micos

Es otro atractivo imperdible en esta parte de Colombia, está ubicada a 35 kilómetros de Leticia que se cubren con un recorrido de 45 minutos en lancha. Los turistas caminan por senderos mientras aprenden sobre las diferentes especies de monos que viven allí. Incluso, se les permite alimentarlos con banano mientras ellos trepan sin miedo a la cabeza y los hombros. Se pueden hacer recorridos en canoas típicas por zonas inundables hasta llegar al lago Tucuchira, donde se aprecia cómo sus habitantes pescan artesanalmente.

Cascada del Fin del Mundo

Escondida en tierras amazónicas, la cascada del Fin del Mundo, de 75 metros, está rodeada de un paisaje virgen que conecta al visitante con la naturaleza. Cañones y fauna son los tesoros de este territorio. Cuatro kilómetros de travesía finalizan donde la montaña desaparece. El agua no encuentra más terreno hacia el horizonte y cae al vacío. Asomarse sobre el borde de la montaña es la recompensa para los aventureros luego de una travesía de hora y media por el corazón de la selva.

¿Qué hacer en el Fin del Mundo? Además de caminar en medio de la selva y disfrutar de un baño en piscinas naturales y cascadas, los turistas pueden visitar la reserva natural Paway y el Centro Experimental Amazónico (CEA), donde se aprecian animales víctimas de tráfico que han sido recuperados y caminar por el cañón de Mandiyaco, en los límites de Putumayo y Cauca.

El Charco del Indio:

Es considerado otro de los lugares de visita fija, un espacio para liberar energía y recargarse. Se trata de una cascada de 35 metros que baja sobre la montaña como si fuera un tobogán. Su nombre se debe a que alrededor existen varios asentamientos indígenas. Allí, el baño en sus frías aguas es imperdible. A él se llega desde Villagarzón caminando por las planas playas del río Mocoa. Una aventura de hora y media bajo un sol intenso y que es tradicional para las familias.

Reserva Natural Flor de Loto:

Está ubicada a tan sólo 15 minutos de Leticia, en el lugar se pueden dar paseos en canoa, pescar y observar el Victoria Regia (la flor de loto más grande de amazonas). El sitio cuenta con servicio de hospedaje y restaurante bar.

El lago Tarapoto:

Es un lugar adecuado para aquellos que disfrutan de la práctica del esquí náutico, el canotaje y la pesca deportiva. Se puede observar también al pirarucú, catalogado como el pez de agua dulce más grande conocido. Se encuentra a 80 kilómetros de Leticia. Los amantes de la naturaleza también pueden visitar la Reserva Tanimboca, ubicada a 8 kilómetros de Leticia. Es un bello paraje que permite realizar divertidas actividades entre las que sobresalen el dosel, el canopy y el kayaking. Quienes programan con tiempo su visita pueden dormir si lo desean en la copa de un árbol.

Orinoquía

La Orinoquía colombiana es la región llamada Llanos Orientales. Está situada en el centro del país y es el hogar de 300 especies de aves y bosques de gran atractivo turístico. Se compone de amplias llanuras y sabanas húmedas que ofrecen impresionantes puestas de sol. Está ubicada a 100 kilómetros de Bogotá. Su entretenimiento está relacionado con el coleo, deporte por naturaleza y parques de reservas naturales ideales para visitar en familia.

Bioparque los Ocarros:

Está ubicado a 3 kilómetros de Villavicencio, vía Restrepo, en el departamento del Meta. Cuenta con una extensión de 5,5 hectáreas en las que es posible conocer la flora y la fauna de la región, encontrar los tapires, los carpinchos, las anacondas, y, por supuesto, la principal atracción del parque - el armadillo gigante, que da nombre al parque.

Los visitantes pueden observar alrededor de 1.200 animales de 193 especies diferentes naturales de esta región, lo que lo convierte en el primer Bioparque del país en el que conviven tantas especies propias del ecosistema llanero y que además promueve el aprendizaje sobre especies de flora y fauna.

Las Malocas:

Hace parte de otra de las atracciones de esta región del país. En él es posible conocer la vida de los vaqueros colombianos - aprender herrar los caballos, ordeñar las vacas, ver las carreras de caballos y conocer el deporte del coleo. Él cual consiste en lo que el vaquero en el caballo debe derribar por el suelo al toro jalándole por la cola.

Parque Nacional Natural El Tuparro:

Podría describirse paisajísticamente como una extensa sabana verde surcada por grandes ríos con potentes raudales y playas doradas, pequeños caños de aguas cristalinas, bosques de galería y morichales, además de enormes rocas cristalinas en forma de cerros redondeados. Aquí se calcula la presencia de más de 320 especies de aves, muchas de ellas acuáticas.

Desde este lugar se pueden apreciar todos los paisajes de los llanos orientales colombianos como las sabanas, los ríos, los caños de aguas cristalinas y en especial los bosques de galería que son un atractivo turístico muy llamativo.

Además de este entretenimiento para la familia, en la Orinoquía hay todas las condiciones para la práctica de los deportes extremos, tales como el rafting, canopy, rappel y otros. Los ríos de la Orinoquía son el hábitat de los delfines rosados de agua dulce, las anacondas y los caimanes.

Caribe

Si lo que busca el visitante es un lugar inolvidable para bucear, Colombia es el destino. El país cuenta con una ubicación privilegiada que lo convierte en el único en América del Sur en tener costas en los dos océanos. Y el Mar Caribe es uno de los destinos turísticos más apetecidos por locales y extranjeros ya que ofrece a los buceadores la oportunidad de ver una gran variedad de especies marinas en lugares únicos como Capurganá, el Parque Nacional Islas del Rosario, San Andrés y Providencia, Santa Marta, Taganga y Sapsurro, una joya escondida en la frontera con Panamá.

KiteSurf:

Desde diciembre hasta mayo se inicia la temporada para practicar este deporte en la Costa Caribe entre la Boquilla y la Isla de Barú en Cartagena, La Guajira y puerto Velero en Barranquilla. Los principales elementos para practicar este deporte son: bastante viento y buenas olas, de resto, la disposición de cada uno para disfrutar de esta gran aventura y experiencia.

Los turistas pueden practicar este deporte desde $90.000 con un entrenamiento básico y 1 hora de actividad, o disfrutar de un plan completo de 9 horas por $820.000.

Avistamiento de flamencos:

7.000 hectáreas de agua conforman la Laguna de Navío Quebrado y el río Tapias, donde cientos de flamencos rosados suramericanos llegan desde Canadá a alimentarse. Estas magníficas aves ponen un solo huevo al año, cerca de los árboles de mangle. También se pueden observar ibis rojos y rosados, patos cuchara, garzas negras, blancas y pelícanos.

El avistamiento de Flamencos se hace luego de navegar una hora en una balsa artesanal, dirigida por uno de los habitantes del sector que fueron capacitados para este fin. La laguna tiene sólo 50 centímetros de profundidad, por lo que no hay motivos de qué preocuparse a la hora de recorrerla.

Surf:

Colombia tiene increíbles playas donde se puede practicar surf, en la Costa Caribe y en la Costa Pacífica, adaptado a todos los niveles. Los sitios en los que se practica esta actividad en la costa Caribe son de nivel bajo o mediano: Costeño beach, Cartagena Jetty, El Muelle, El Bolsillo, etc. Es más difícil acceder a la Costa Pacífica, pero es un lugar más tranquilo; las playas para practicar surf se sitúan principalmente cerca de Nuquí. la Termales, El Valle, Pico de Loro etc. La mejor temporada para surfear en Colombia es desde diciembre hasta marzo y de julio hasta septiembre.

Windsurf:

Hay zonas del territorio colombiano que son predilectas para practicar este deporte y hay diferentes agencias certificadas ante la Federación Colombiana de Surf que ofrecen esta práctica en ciudades como Cartagena, Barranquilla, Cabo de la Vela, Santa Marta y el Lago Calima. Los precios varían dependiendo de la cantidad de horas que contraten, pero oscilan entre $380.000 y $500.000 las ocho horas.

Pacífico

Buceo:

El Santuario de Fauna y Flora Malpelo, ubicado en el Valle del Cauca, es uno de los mejores lugares en el mundo para la práctica de este deporte, ya que alberga a una gran cantidad de tiburones y especies marinas. El 12 de julio de 2006 la isla fue declarada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Así mismo, el Parque Nacional Natural Gorgona goza de una riqueza marina e histórica insuperable. Entre sus atractivos marinos se encuentran cardúmenes de peces de gran tamaño, tortugas y una amplia cantidad de corales blandos. Desde la superficie se pueden avistar especies como delfines, marsopas, cachalotes, tiburones aletiblancos y el espectáculo de las ballenas jorobadas.

Otro lugar destacado es Nuquí, un pequeño poblado ubicado en el Chocó al que muchos turistas recurren para bucear y ver especies como tiburones limón, tigre, aletiblancos y aletinegros. De julio a noviembre se pueden observar también las ballenas jorobadas que llegan para la reproducción y la crianza de sus ballenatos.

Kayak y surf:

Al suroccidente de Nuquí, se encuentra la Playa Terquito, de más o menos 600 metros, de color blanco, que se tropieza con la Cascada del Amor y que la convierten en un lugar excepcional para la práctica de deportes extremos como el kayak y el surf. Además, desde ella se pueden observar las filas de pelícanos que sobrevuelan la zona que centenares de cangrejos rojos recorren a paso lento.