Entre la sofisticación y el encanto maya

Es el destino perfecto para vacacionar. Además de las playas, se disfruta de los recorridos por las ruinas, sobrevuelos sobre la selva, el nado con tiburones y la vida nocturna.

Desde el avión lo primero que llama la atención es la inmensa zona hotelera con forma de “L” invertida, rodeada por una laguna de 29 kilómetros cuadrados y el brillante mar Caribe. En tierra, lujosos hoteles, extensos parques naturales y vestigios de una historia milenaria embellecen aún más el paisaje.

Cada año, más de 20 millones de turistas visitan el país azteca y cientos de ellos eligen a Cancún, con sus más de 26 kilómetros de playas de arena blanca, como destino para disfrutar de unos inolvidables días de descanso, que incluyen deportes náuticos y visitas a templos y ruinas de la civilización maya. Este año, por cuenta de las profecías, esta ciudad del estado de Quintana Roo, que pertenece a la península de Yucatán, ha despertado especial curiosidad.

Como era de esperarse, el sector hotelero supo sacar provecho convirtiendo el tema en un valor agregado para promocionar sus paquetes “todo incluido”. Se calcula que para final de año no habrá habitaciones disponibles en los más de 150 hoteles del lugar. La mayoría de planes turísticos incluyen visitas a ciudades mayas maravillosas como Coba, Tulúm y Uxmal.

Coba es una de las imperdibles. Se encuentra a hora y media de la zona hotelera de Cancún. El recorrido por las ruinas se puede hacer en bicicleta o caminando a través de los senderos del Sacbé (camino blanco), hasta llegar a la Nohoch Muul, una pirámide con 120 escalones y cuya cúspide permite apreciar cómo se funde la extensa selva con la inmensidad del cielo. Toda una experiencia liberadora.

Después de bajar de la imponente estructura sigue el recorrido por la comunidad de Pac Chén, un lugar ideal para realizar ecoturismo. Hay caminatas de cuatro horas por la selva, actividades como rappel o —el plan preferido por muchos— descender 18 metros para bañarse en el cenote del Jaguar y hacer tirolesa, es decir, sobrevolar la zona selvática colgando de un cable.

Tulúm también es un escenario paradisiaco que vale la pena conocer cuando se planean unas vacaciones en Cancún. Se trata de un conjunto de ruinas mayas asentadas sobre un acantilado, desde donde se puede apreciar un espléndido mar azul turquesa. Otro paseo que se recomienda es a Chichén Itzá, una de las siete maravillas del mundo moderno.

Se encuentra en el estado vecino de Yucatán, a 200 km de la zona hotelera de Cancún. El viaje de ida y regreso dura seis horas. Si se quiere aprovechar la travesía para conocer todavía más de México hay que tomar la vía a Valladolid, una encantadora ciudad colonial a la que le siguen varios pueblos típicos que finalmente lo conducirán a este maravilloso testamento de la civilización maya. En Chichén Itzá lo que más llama la atención, además de la energía y apacible sensación de calma, son el Templo de los Guerreros, el Observatorio, el Cenote Sagrado y el Juego de Pelota.

Si lo que se busca son experiencias acuáticas, a un poco más de dos horas en lancha desde Cancún, y después de practicar esnórquel en los arrecifes de Isla Mujeres, tendrá la oportunidad de avistar al escualo más grande del mundo: el tiburón ballena, que alcanza los 18 metros de longitud. Pero la experiencia no termina allí. También es posible sumergirse para nadar junto a estos colosos marinos. El tour incluye el recorrido en lancha, productos del minibar, esnórquel, aletas y un recuerdo fílmico y fotográfico. Y si todavía le quedan energías para un poco más de aventura, no deje de pasar por los parques temáticos de Xcaret y Xel-Ha, ambos a hora y media de la zona hotelera.

La noche en Cancún también tiene su encanto. Así haya paseado todo el día o se sienta extenuado por el sol, al final le será imposible resistirse a la diversión que le tiene reservada esta animada ciudad, que cuenta con más de diez discotecas de talla mundial. Una de las más concurridas es Coco Bongo, un club nocturno que ofrece espectáculos acrobáticos, imitaciones de reconocidos artistas y presentaciones musicales distintas cada noche. Una de sus particularidades es que gracias a su diseño interior permite a cada persona disfrutar de todas las funciones desde cualquier punto del lugar.

Cancún es en realidad varios destinos en uno. Además de sus playas, del mar, la gastronomía y la rumba que puede ofrecer cualquier destino del Caribe, goza del encanto de los vestigios de una cultura milenaria, que permiten hacerse una idea de cómo los mayas le fueron ganando terreno a la selva para levantar construcciones matemáticamente perfectas, que aún hoy siguen despertando la admiración de turistas de todas partes del mundo.

Cómo llegar

Cancún está a dos horas y media de Bogotá. Desde la capital del país se puede tomar un vuelo directo por Copa Airlines o por Aeroméxico, aerolínea que desde junio ofrece tres frecuencias semanales a esta ciudad, que hace parte de los destinos del Caribe mexicano.

Dónde hospedarse

Existe una amplia oferta hotelera, que incluye desde hoteles que cobran US$200 la noche, hasta sitios exclusivos, cinco diamantes, en donde la noche en una suite puede llegar a costar US$2.000. En la lista de hospedajes de alto nivel se encuentran el Hotel Presidente Intercontinental Cancún, The Royal Cancún, Moon Palace, JW Marriot Cancún Resort & Spa, The Ritz-Carlton Cancún y Oasis Cancún, entre otros.

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