Jugando golf a la orilla del mar

República Dominicana se ha convertido en potencia golfística del Caribe, gracias a sus más de 20 campos de primer nivel. Este año, el PGA Tour llegará al campo Corales de Punta Cana Resort & Club.

/ Cortesía Casa de Campo

El sonido del mar golpeando contra las rocas es abrumador. Cuando el golfista está parado en el tee de salida, el viento se siente con fuerza. Es como si en cualquier momento el cuerpo fuera a perder su estabilidad. Al fondo, la bandera en el green ondea rebelde. Es difícil concentrarse, mantener la mirada en la bola, los hombros rectos y los pies en la posición adecuada para hacer un swing perfecto que consiga que la pelota llegue al destino deseado. Claro que la brisa se convierte en un aliado del jugador cuando está a favor, pues aquellos que no pegan muy fuerte, pueden alcanzar mayores distancias, además, es refrescante jugar en estas condiciones, pues el calor del sol caribeño se disimula. En República Dominicana hay más de 20 campos de golf y los mejores de ellos están en Punta Cana y La Romana, regiones al oriente de esta isla del Caribe.

Los paisajes son espectaculares, no sólo en los hoyos que bordean el mar, sino en todos los demás. Cada uno tiene su encanto. Desde los que están en zonas montañosas con árboles de antaño que sueltan hojas inmensas de diferentes colores, en los que pasan caudalosos ríos al lado, o los que van en medio de grandes mansiones de multimillonarios. Acá el plan no es sólo para el que va jugando golf, también para el que lo acompaña durante el recorrido, tomando un trago y conversando.

El sol caribeño es muy fuerte y cansa mucho. Así que, para evitar la deshidratación, es recomendable estar tomando algo. En la mayoría de los campos de primer nivel de esta zona, cuando el golfista paga el green fee (derecho para jugar), se le entrega un carro de golf eléctrico que está equipado con dos neveras con hielo y botellas de agua. Constantemente, durante el recorrido, estarán pasando vendedores autorizados con otras opciones para tomar.

Casa de Campo es uno de los clubes más exclusivos de República Dominicana, en el que tienen casa celebridades como Julio Iglesias o Beyonce. Allí hay tres campos de golf: Dye Fore, Teeth of the Dog y The Links. En el primero de ellos, los hoyos son montañosos, con mucha agua y el desafío de jugar varias veces al borde de un cañón, en el que el río se ve varios metros abajo y por momentos se puede divisar Altos de Chavón, un mítico lugar dominicano que recrea la Edad Media y que fue inaugurado a finales de los 70 con un concierto de Frank Sinatra.

Teeth of the Dog es un campo en el que constantemente los hoyos son cubiertos por el mar, así que son los más complicados de jugar; sin embargo, en ellos es donde más se podrá divertir un golfista, por la variedad de hoyos. Aquí el viento es protagonista. No se sabe si es mejor acudir a la potencia o a la precisión. Si pegas con un palo corto, es posible que el viento mande la bola a un lugar no deseado.

Finalmente, The Links es el campo más tradicional, con lagos artificiales, árboles a lado y lado y las grandes mansiones en algunos hoyos. Los firways son como tapetes y los rough como una cancha de fútbol. Es el recorrido menos exigente. Si va a estar varios días en este club, debería comenzar jugando aquí, para luego ir incrementando el nivel.

Punta Cana Resort & Club es el lugar en el que comenzó el desarrollo de este, uno de los destinos turísticos más visitados del Caribe. Construyeron inicialmente el aeropuerto internacional de Punta Cana y esto los impulsó. Hoy en día reciben cientos de vuelos de diferentes lugares del mundo y muchos de estos turistas llegan a jugar golf. Aquí hay dos campos, uno de ellos el mejor de República Dominicana: Corales, a donde llegará el PGA Tour del 22 al 25 de marzo de este año; los mejores del mundo disputarán el título de este certamen, que repartirá cerca de 2 millones de dólares en premios y 300 puntos para la Fedex Cup. El otro campo en este club es La Cana, el cual no tiene hoyos al borde del mar y es ideal para jugadores aficionados.

Punta Espada es otro de los mágicos campos de golf de esta zona de República Dominicana. En Cap Cana, a unos 30 minutos del aeropuerto de Punta Cana, se encuentra este escenario, que fue diseñado por Jack Nicklaus y que cuenta con la mejor calidad. Eso sí, vale la pena destacar que es recomendado para jugadores experimentados, porque la dificultad de sus hoyos es abrumadora; además, el green fee es el más más caro (450 dólares).

Desde Colombia se puede viajar directamente a Punta Cana en Avianca o Copa Airlines. Un vuelo que no supera las dos horas y media y que en temporada baja se puede conseguir desde 500 dólares ida y vuelta. Este destino no es sólo playa, brisa, mar y golf. Allí también podrá encontrar una amplia variedad gastronómica con restaurantes de chefs con estrellas Michelin, planes de aventura y ocio. República Dominicana, un paraíso en medio del mar Caribe.

*Invitación de la Oficina de Turismo de República Dominicana.

 

Temas relacionados