Los secretos de los metabuscadores de viajes

Thomas Allier, CEO y cofundador de Viajala, una de las plataformas virtuales más importantes de Latinoamérica en lo que a reserva y organización de viajes se refiere, explica cómo funciona el sistema y revela algunos de los mitos que lo rodean.

Según Viajala, Miami es el destino internacional a donde más viajan los colombianos: 10 % de los usuarios del portal visitaron la ciudad en 2017. / Fotos: Getty Images

¿Qué es un metabuscador?

En el sentido literal es un buscador de buscadores. En nuestro caso, buscamos los buscadores de las agencias de viajes como Despegar.com, Atrápalo o Tiquetes Baratos. También agregamos la información de los sitios web de las aerolíneas, hoteles y renta de habitaciones o casas para hospedaje temporal.

¿Qué hacen exactamente con esa información?

Partimos de un dolor de cabeza que vivimos como viajeros, que es en el momento de planear un viaje tener que ir a decenas de portales diferentes y repetir la misma búsqueda para identificar el mejor precio. Entonces digamos que lo tiene Latam, pero no lo quiero comprar por una agencia porque siento que me van a cobrar una comisión, entonces voy directamente a la página de Latam, vuelvo a repetir la búsqueda y ahí sí compro. Nosotros decidimos que no es necesario hacer eso, así que desarrollamos una tecnología que permita al mismo tiempo buscar todos esos sitios, agregar sus contenidos en una sola página, yo como consumidor escojo mi tiquete y con un solo clic me redirijo al sitio de esa marca para comprar.

¿Identifican el tiquete más barato o eso es misión del usuario?

Nuestra función principal es responder a peticiones de usuarios. Hacemos la consulta en tiempo real en todos los sitios de viajes por ellos. Les mostramos todos los precios que hay y automáticamente les sale el más barato. Ahora, sí hay una necesidad de identificar los mejores precios, por lo que procesamos las cerca de 150 mil búsquedas que recibimos al día, guardamos esos datos y gracias a algoritmos de machine learning, sabemos si una tarifa es normal o anormalmente baja. Si lo es, nuestro equipo de marketing se lo comunica a nuestros usuarios por diferentes canales.

Ustedes no son el único metabuscador disponible en el mercado, ¿qué los hace diferentes?

Para empezar, nacimos en Colombia con un enfoque exclusivo para Latinoamérica, con presencia en siete países contando a Chile, Brasil, México Perú, Argentina y Ecuador. Además, somos los únicos que agregan la oferta aérea completa del país, incluyendo aerolíneas de bajo costo como Viva Colombia o Wingo y las regionales como Satena o Easyfly. Se trata de proveer todo el contenido disponible para dar la tranquilidad de encontrar toda la oferta sin hacer doce búsquedas diferentes.

¿Cómo es la relación de Viajala con las aerolíneas?

Tenemos un equipo que se encarga de desarrollar esta relación con aerolíneas, agencias de viajes y cualquier marca de viaje que queramos incluir en el portal. La propuesta de valor para ellos es que les ayudamos a crecer sus ventas directas web a escala, porque tenemos una audiencia de 3,5 millones de viajeros al mes. Son usuarios en proceso de búsqueda que antes de llegar al sitio de la marca ya saben a dónde van a viajar y en qué fechas, por lo que las marcas se interesan en listar sus ofertas en nuestro portal.

Usted es un francés trabajando en el sector turismo colombiano, ¿qué tan diferente es nuestra forma de viajar frente a la europea?

El mercado aéreo en Latinoamérica es similar al de Europa en el sentido de que está muy fragmentado. No tienes como en Estados Unidos una concentración muy fuerte donde cuatro aerolíneas que lideran el mercado tienen 68 % de la cuota del mercado. En Latam y en Europa el top 4 tienen el 40 % de la torta y luego tienes muchísimas líneas aéreas pequeñas, nuevas y bajo costo, que ha sido un modelo muy exitoso en ambos continentes porque le abre nuevas oportunidades a quienes no viajan o viajaban en bus. Ahora, en Colombia hay muchos más viajes domésticos que internacionales, lo que tiene que ver con la infraestructura del país, la falta de buenas carreteras, mientras que en Europa hay buena infraestructura de trenes, por ejemplo, que es lo que la gente usa más para viajar nacionalmente.

Mitos revelados

No comprar “online”
Muchas personas creen que es preferible comprar los tiquetes directamente con las aerolíneas porque las agencias cobran una tarifa adicional de servicio. De acuerdo con Allier, esta se llama “tasa administrativa” y no está regulada en Colombia, lo que permite que tanto agencias como líneas aéreas cobren el monto que deseen. No obstante, explica, “la tendencia con toda la competencia que hay es que las marcas importantes no la están cobrando, sacrificando esa oportunidad de ingreso para competir en precios. En este país se conseguir en todo momento el mejor precio en la mayoría de las agencias”. Según el experto, todavía hay algunos portales que la cobran y otros que no lo hacen en los vuelos domésticos, pero si en los internacionales, por lo que recomienda estar atento a la factura antes de pagar.

En la madrugada
Otro mito famoso es el de buscar vuelos los martes en la madrugada, pues se supone que están más baratos. No obstante, Allier desmiente esta creencia: “analizamos diez millones de búsquedas que procesamos en Colombia en los últimos doce meses para ver qué influye en las tarifas y no vimos ningún impacto en las horas o el día en el cual se  busca”, comenta el directivo, agregando que pudieron notar influencia en qué tanto anticipan los viajeros sus búsquedas y el día en el que buscan viajar. “Es lógico, pero te sale más costoso viajar un fin de semana que entre semana, así como volar en enero y julio, cuando es temporada alta. Influye más cuándo viajas que cuándo buscas”.

Buscar repetitivamente
Hay quienes piensan que los portales de viajes pueden darse cuenta que un usuario ha estado buscando repetitivamente un tiquete, lo que les permite subir los precios de los pasajes. Esto, según el CEO de Viajala, es técnicamente posible, pero no se hace. “Para mejorar la experiencia de navegación hay unos ‘cookies’ que nos permiten saber de manera anónima qué buscó una persona en nuestro portal y cuándo lo hizo. En función de eso hacemos publicidad segmentada a través de redes sociales, pero usar esos archivos para cambiar las tarifas no tiene sentido, porque ese usuario puede simplemente entrar a otro sitio, encontrar mejores tarifas y no volver al anterior”, argumenta Allier.