Popayán, la solemnidad de la ciudad blanca

Desde la época de la Colonia hasta la actualidad, el derecho a participar en las procesiones como carguero se hereda de padres a hijos y es todo un honor.

Cuna de mentes brillantes como el poeta Guillermo Valencia, el escultor Edgar Negret y los sabios Caldas y Camilo Torres, la Ciudad Blanca, como se le conoce a Popayán, se caracteriza por sus tradiciones que se han mantenido intactas durante siglos. A pesar de haber sido azotada por varios terremotos, el último y más devastador fue el 31 de marzo de 1981, la capital del Cauca se convirtió en sede de grandes eventos culturales como el Congreso Gastronómico, en el cual se degustan recetas heredadas de las abuelas como las carantantas (en lengua indígena significa pan de maíz, pero es en realidad un pasabocas hecho con el pegado que deja en la paila el proceso de elaboración de la masa con la que se hacen las tortillas), los aplanchados y el salpicón de mora, lulo, guanábana y azúcar, cuya única variación ha sido que el hielo raspado ya no es del volcán nevado del Puracé.?

Además de saborear la ciudad, hay que recorrerla, especialmente su centro histórico, considerado uno de los más conservados de Colombia y América Latina. Sus casas blancas con tejas rojas de barro han sabido guardar la armonía de su carácter colonial en medio de las iglesias construidas en el siglo XVIII y XIX. No deje de detenerse en el Museo Arquidiocesano de Arte Religioso, visitado por cientos de feligreses durante la Semana Santa, para conocer de cerca diferentes ornamentos de la Colonia, así como custodias elaboradas en oro y engastadas en piedra.?

Quienes deseen tener un encuentro más cercano y espiritual durante la Semana Mayor, no se pueden perder el esplendor de las procesiones que se realizan desde hace más de cuatro siglos y que han sido declaradas por la UNESCO Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. La celebración comenzará cuando los campanarios de las nueve iglesias del centro histórico retumben el próximo 19 de marzo y se dé inicio al 50° Festival de Música Religiosa, que servirá como preámbulo para darle la bienvenida a la Semana Mayor. ?

Los conciertos estarán presididos por artistas de Rusia, México, España, Francia y Estados Unidos. El jueves y viernes santo el director ruso Eugene Sirotkin dirigirá la apuesta sinfónica y coral, cuya obra central será la Novena Sinfonía de Beethoven. Después, o incluso antes de estas presentaciones, vale la pena explorar el Pueblito Patojo y descubrir uno de los rincones más especiales de la capital del Cauca, donde yacen las réplicas de los monumentos representativos de la ciudad como La Torre del Reloj, El Puente del Humilladero, el Puente Chiquito, el Teatro al Aire Libre y las típicas casonas coloniales con puestos de dulces y artesanías.?

En la noche, las procesiones, herencia de los españoles y enriquecidas por imágenes traídas principalmente de España y Quito, robarán la atención de los visitantes con un desfile de las escenas que representan la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, que son protagonizadas por los "cargueros", quienes se visten con túnicas azules oscuras y se cubren la cabeza con un capirote.?

El jueves Santo el turno es para la peregrinación del Santo Cristo de la Veracruz, el viernes Santo para la del Santo Entierro de Cristo y el domingo la Basílica Nuestra Señora de la Asunción se engalana para conmemorar la resurrección. ?

Mientras se vive de una de las tradiciones más antiguas de romería y devoción religiosa, los turistas pueden disfrutar de una de las ciudades de estilo colonial mejor conservadas, a orillas del volcán Puracé.

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