Torres del Paine, maravilla natural

El parque nacional chileno fue reconocido por la revista ‘National Geographic’ como uno de los parajes más espectaculares del planeta.

El Parque Nacional Torres del Paine compite con otros 300 destinos para convertirse en la octava maravilla del mundo. / 123rf

Dos mil quinientos kilómetros al sur de Santiago de Chile, en medio de la fría brisa que sopla en la zona más austral del continente, entre nubes, lagos, glaciares y un profundo silencio, se encuentra el paraíso. O por lo menos, según la revista National Geographic, uno de los cinco lugares más espectaculares del planeta.

Torres del Paine es un pequeño grupo de montañas protegidas dentro de un parque natural que lleva el mismo nombre. Son 181.000 hectáreas de vegetación y vida silvestre que se exploran caminando, a caballo o escalando. Es la tercera reserva más visitada de Chile y el 75% de quienes se animan a conocerla son extranjeros.

La Patagonia es una región privilegiada gracias a las duras condiciones climáticas y geográficas que le permitieron ser el hogar de animales y plantas salvajes que difícilmente se encuentran en otra parte del mundo. Aunque la mayoría de la fauna está lejos de los recorridos turísticos tradicionales, si se corre con suerte es posible observar leones de montaña, huemules (una especie de ciervo en peligro de extinción), zorrillos, patos de anteojos, guanacos y chincoles, además de una centena de especies de aves sobrevolando extraordinarios parajes.

La recomendación es planear el viaje con antelación para conseguir cupo en alguno de los refugios o zonas para acampar, especialmente en esta época, una de las más concurridas del parque por la facilidad para practicar divertidos deportes de montaña, como el trekking.