“La decisión es tuya”, campaña de Profamilia que divide a los paisas

Los afiches de la campaña “La decisión es tuya” se exhibieron en el Metro de Medellín. Los detractores dicen que es una invitación al aborto.

Pasaron unas pocas horas desde que se exhibieron en el Metro de Medellín los afiches de la campaña “La decisión es tuya” para que lloviera sobre Profamilia una lluvia de críticas pero también la solidaridad de muchos ciudadanos.
 
Los opositores de la campaña lanzada por Profamilia argumentan que se está incitando al aborto y que el mensaje es ambiguo. Los que defienden la campaña dicen que la ley protege el derecho de las mujeres a informarse sobre sus derechos. 
 
Juan Carlos Vargas, gerente de investigaciones de Profamilia, explicó a El Espectador que el objetivo de la campaña es dar a conocer el derecho reproductivo de las mujeres en Colombia cuyo marco legal es la Sentencia C-355 de 2006 en la que se establecieron las tres circunstancias para interrumpir un embarazo: cuando existe peligro para la salud de la madre; cuando exista grave malformación del feto que haga inviable su vida; en caso de violación o fecundación no consentida. 
 
El problema de la campaña parece estar asociado a una cifra incluida en el afiche: “398.000 abortos no debieron ser clandestinos”. Esta cifra, de acuerdo con Vargas, nació de una investigación llevada a cabo por una investigadora colombiana adscrita al Instituto Guttmacher, de Estados Unidos. Se trata de un cálculo aproximado de todos los abortos que ocurren en el país y no sólo de los que corresponden a los casos de interrupción del embarazo amparados por la ley. 
 
“Una de las causales para interrumpir el embarazo es que esté en riesgo la salud de la mujer”, argumenta Vargas, “y según la Organización Mundial de la Salud, se entiende por salud de la mujer su bienestar físico social y mental. Cuando una mujer toma la decisión de interrumpir un embarazo ya está afectado su salud”.
 
De acuerdo a esto, el espacio para la polémica ha sido posible en parte por la imprecisión del concepto de “salud” expuesto en la sentencia de la Corte Constitucional. ¿Cuándo un embarazo normal pero no deseado afecta el derecho a la salud y la integridad de la mujer? ¿Cómo se evalúa el riesgo de salud en estos casos? Nadie lo sabe con certeza.  
 
El magistrado Humberto Sierra Porto, ponente en 1996 de la famosa sentencia, no ve problemas con la campaña de Profamilia. Dice que es un deber del Estado informar a todos los ciudadanos sobre sus derechos fundamentales. “El derecho fundamental a la salud, a la integridad y a la vida. Eso son los que deben ser conocidos por todas las mujeres”, dice Sierra Porto pero al mismo tiempo reconoce que todavía hay un margen amplio de interpretación para esta sentencia y que la sociedad, así como los jueces, deben trabajar en ello.