¡A tocarse los senos!

Hoy, Día Mundial de la Lucha Contra el Cáncer de Mama, tres mujeres invitan a las jóvenes a tener una cita de amor con sus senos: conocerlos, consentirlos y cuidarlos

Lolas Magazine

Los senos, los pechos, los melones, las tetas, las pechugas, las lolas, las boobies –como se quieran llamar– no solo son fuente de vida y sensualidad, sino también de amor y salud. Sin embargo, cada 30 segundos, una mujer es diagnosticada con cáncer de mama y, cada seis minutos, una muere a causa de esta enfermedad.

Aunque es un asunto que se relaciona con las mujeres mayores, el 50% de las diagnosticadas están entre los 15 y los 40 años. Así, el cáncer de seno no es una enfermedad exclusivamente de tías, abuelas y madres, sino también de amigas, primas, hijas; de ahí la importancia de convertir el autoexamen en una rutina de conocimiento propio, intimidad y responsabilidad con el cuerpo desde temprana edad. 

“¡Qué rico tocarse las lolas! Manosearlas, acariciarlas, saber cómo son, conocer su forma, su color… coquetear con ellas, tener una cita con ellas”, comenta Alejandra Martínez, fundadora y directora creativa de la revista digital Lolas Magazine, cuyo mensaje de vida y poder femenino se refuerza con campañas para la prevención del cáncer de mama. Para ella, el autoexamen puede ser un acto erótico que salva vidas, “es un ritual femenino supremamente lindo y necesario, así como los domingos nos provoca ponernos mascarillas y meternos a la tina. Es lo mismo, pero con nuestros senos: un ritual de amor desde nosotras y con nosotras”.

Alejandra recuerda cuando se tocó y se asustó al sentir unas bolas pequeñas en sus senos hace unos siete años. Lo que no sabía era que esas bolitas siempre habían estado ahí al ser unas membranas que normalmente cubren las glándulas mamarias. “Tener senos implica conocernos mucho porque ya llevamos años en este cuerpo y es muy triste que, siendo tan grande, no sabía qué era raro en él. Las lolas son una de las partes que más nos importan y muchas veces la que menos conocemos”, cuenta Martínez.

Sin embargo, la historia de Ana Carolina Chica es diferente. Cuando tenía 27 años fue diagnosticada con cáncer de mama. En su seno derecho sintió una “masita”. Cuatro meses antes había obtenido buenos resultados en una ecografía, por lo que no le prestó mucha atención. En ese entonces, ella estaba viviendo un momento laboral importante, tenía una vida en pareja planeada y muchos proyectos. “Le di prioridad a otras cosas porque lo que menos pensaba hacer con mi vida era concebir la posibilidad de morirme rápido. Uno jamás se imagina que siendo tan joven una enfermedad de estas va a llegar a su vida, que en cuatro meses un cáncer iba a crecer dentro de mi cuerpo”, afirma.

“Carcinoma ductal infiltrante en estado avanzado” fueron las palabras que recibió del doctor en su diagnóstico. Era un cáncer agresivo y un tumor tan grande que necesitó de 16 quimioterapias, 3 cirugías y algunas sesiones de radioterapia para desaparecer. Hoy, después de vivir esto, “todos los días me miro al espejo y vuelvo a revivir todo el proceso. Todos los días me hago el autoexamen, todos”, cuenta Ana Carolina, quien se define como una agente activa en la prevención contra el cáncer de mama.

“Como mujeres en la sociedad colombiana nos toca muy difícil porque cargamos con un montón de estereotipos. Tenemos que ser bonitas, independientes, mamás, esposas, exitosas y el ser joven es una cosa muy bonita y muy fugaz. Se nos convierte en un asunto en que en lo que menos pensamos es en nosotras mismas”, comenta Carito, como le gusta que le digan. Por esta razón, al igual que Alejandra invita a las mujeres jóvenes a amarse responsablemente.

Para ella, las mujeres de hoy son las nuevas líderes políticas, están engendrando vida, se están moviendo en el mundo haciendo procesos sociales importantes, por lo que el tema del autocuidado es esencial: “No es solo hacerse el autoexamen mes a mes, cuidarse también está en la actividad física, en la alimentación, en cerrar ciclos y duelos, en cuidar las redes sociales, en que la autoestima se convierta en un hábito de vida”.

En Colombia, son 7.000 las mujeres que mueren anualmente por esta enfermedad, según cifras  de La Liga de Lucha Contra el Cáncer. Por esta razón, existen organizaciones como Modo Rosa dedicadas a la divulgación, acompañamiento y prevención del cáncer de seno. Lina Hinestroza, una de sus fundadoras y quien además es una sobreviviente de cáncer de mama, ahora ofrece su historia de vida y su experiencia al servicio de los demás y advierte que el cáncer de seno “no es un tema de viejitas ni de tías” e invita a ponerle el pecho a esta enfermedad desde el amor propio, la valentía y la consciencia que significa tocarse los senos.

Este video explica paso a paso cómo tener una cita de amor con las lolas:

Vídeo: Lolas Magazine