Me lo enseñó un mexicano

Hace unos días recibimos un chef mexicano en mi cocina y, como parte de las atenciones, lo llevamos a conocer una plaza de mercado.

Hace unos días recibimos un chef mexicano en mi cocina y, como parte de las atenciones, lo llevamos a conocer una plaza de mercado. Por supuesto, nuestro amigo quedó asombrado con la enorme variedad de productos de nuestras tierras y lo vimos como un niño pasando de puesto en puesto y eligiendo aquí y allá.

Dentro de su compra incluyó la típica mazorca desgranada, que hace parte del surtido de toda plaza que se respete. Al llegar al restaurante quedamos todos sorprendidos al ver que no la preparó al estilo tradicional, que es blanqueándola primero en agua hirviendo, sino que directamente la confitó desde crudo en mantequilla clarificada, a fuego lento y con bastante paciencia.

El resultado fue una mazorca tierna y jugosa en su interior, de corteza crocante y con un intenso sabor a mantequilla. La idea me gustó, así que decidí adoptarla añadiéndole un buen queso de cabra rallado, y ya la incluí en el menú de uno de mis restaurantes.

La receta es justamente la que nos ocupa esta semana y que recomiendo como un rico acompañamiento para una carne al horno o asada.

Mazorca confitada en mantequilla con queso de cabra

INGREDIENTES

(acompañamiento para 4 personas)

2 tazas de mazorca desgranada

½ taza de mantequilla clarificada

Sal y pimienta negra

2 o 3 cucharadas de queso de cabra seco rallado

PREPARACIÓN

En una sartén caliente la mantequilla clarificada a temperatura media. Agregue la mazorca y sazone con sal y pimienta. Deje confitar lentamente, mientras revuelve esporádicamente. Cuando la mazorca esté tierna, espolvoree encima el queso rallado y sirva.

[email protected] / www.harrysasson.com