Los humanistas, unidos para proponer

Concluyó el primer encuentro 'Cultura e investigación: ¿por qué y para qué medir?' en el que algunos de los más destacados investigadores del país se dieron cita para reflexionar sobre los sistemas de medición implementados por Colciencias.

Primer encuentro cultural ¿Por qué y para qué medir los grupos de investigación en Ciencias Sociales y Humanidades?.Unimedios
Un gran revuelo entre la comunidad académica nacional causó la convocatoria 693-2014 de Colciencias, que tiene como propósito medir el número de grupos de investigación en el país. Los resultados de la convocatoria,  publicados de forma preliminar por el organismo gubernamental el pasado 11 de marzo (los resultados finales se publican el 20 de abril según informó Colciencias),  mostraron que 1.198 grupos especializados en las ciencias humanas fueron avalados y registrados para el proceso de reconocimiento. 
 
Sin embargo, numerosos grupos de investigación conformados por renombrados investigadores del país como el ‘Grupo de investigación Prácticas culturales, imaginarios y representaciones’ el de ‘Estudios Culturales de la Facultad de Ciencias Sociales', el 'Instituto de Estudios Sociales y Culturales Pensar’, y el ‘Grupo de Investigación Interdisciplinaria en Pedagogía del Lenguaje y las Matemáticas-GIIPLyM’, entre otros, se abstuvieron de participar en la convocatoria.
 
Aprovechando la coyuntura, un grupo de los más  importantes científicos sociales interesados en abrir espacios de diálogo entre los académicos y los organismos del Gobierno encargados de medir el desarrollo científico del país, se dieron cita en la U. Nacional el pasado 18 y 19 de marzo en un encuentro organizado por la Facultad de Ciencias Humanas –La Vicedecanatura de investigación y extensión junto al departamento de Literatura denominado: 'Cultura e investigación: por qué y para qué medir’.
 
El evento tenía como propósito reflexionar sobre la importancia de la medición de los grupos de investigación y la forma en que en los últimos años Colciencias se ha venido relacionando con los investigadores de las ciencias sociales y las humanidades.
 
El encuentro, al que asistieron estudiantes de pregrado, posgrado, profesores e investigadores de diversas ciencias y ciudades del país,  resultó en un fecundo escenario en el cual por primera vez en muchos años se pusieron sobre la palestra pública los descontentos con los indicadores usados por Colciencias para la medición de los productos académicos de las ciencias sociales en comparación con las ciencias naturales. 
 
El esquema por el que se optó para el desarrollo del encuentro fue la instalación de tres mesas de discusión divididas por ejes temáticos: ‘¿Por qué y para qué medir los grupos de investigación en Ciencias Sociales y Humanidades?’, ‘Diagnóstico de las mediciones de Colciencias y su impacto en nuestras áreas de trabajo’ y ‘Ciencia, Tecnología e Innovación versus Cultura, Ciencia y Tecnología’.
 
Las ponencias presentadas en la primera mesa, moderada por la directora del Departamento de Literatura de la U. Nacional Alejandra Jaramillo Morales, realizaron una contextualización de las discusiones que se han adelantado durante los meses recientes y arrojaron propuestas como “la necesidad de recordar la especificidad de las ciencias sociales para cualquier proceso de medición que se emprenda”, así como la necesidad de fomentar vías y mecanismos de comunicación entre las diversas ciencias humanas.
 
La segunda mesa, ‘Diagnóstico de las mediciones de Colciencias y su impacto en nuestras áreas de trabajo’, moderada por Yuri Jack Gómez Morales, coordinador de la Maestría en Estudios Sociales de la Ciencia de la UN, reflexionó específicamente sobre Colciencias como organismo encargado de la promoción científica en el país y examinó sus limitaciones  realizando un ejercicio comparativo con organismos de promoción científica en países como Brasil.
 
Entre las propuestas arrojadas en dicha discusión destacó la necesidad de buscar los mecanismos para devolverle la dignidad a los investigadores, frente a las disminuciones o pérdidas totales de rangos producidos por la última convocatoria de Colciencias, así como la iniciativa de  organizar una asociación o red de grupos que sea un estamento con personería para dialogar con Colciencias. A eso se sumó la  necesidad de pensar en cómo articular una red de grupos de investigación en torno al Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología, para acceder a sus recursos (10% de regalías).
 
En las dos ponencias de la tercera mesa ‘Ciencia, Tecnología e Innovación versus Cultura, Ciencia y Tecnología’, moderada por la Vicedecana de Investigación y Extensión de la Facultad de Ciencias Humanas, Marta Zambrano, se abordó la transformación de las relaciones entre Colciencias y los investigadores. 
 
Posteriormente en un diálogo abierto, los asistentes propusieron, entre otras cosas, presentar a Colciencias un proyecto de investigación interdisciplinario e interinstitucional para recopilar la información sobre el campo, humanidades y ciencias sociales.
 
Al finalizar el evento se hizo un llamado a los académicos que se encuentran por fuera de la convocatoria para que continúen dando sus clases y sigan construyendo conocimiento.
 
Se anunció que el próximo evento, que se prevé se realizará en la U. del Tolima,  tendrá la finalidad de continuar dialogando  y fortaleciendo una propuesta de medición propicia para las ciencias humanas, ya que como bien lo señalaron algunos asistentes, los académicos no están en contra de la medición. "Se trata de un distanciamiento de los criterios que son usados para medir los productos científicos de las humanidades, y de sus aportes al desarrollo científico del país, porque  los humanistas tenemos mucho que proponer, y estoy alegre de que estemos unidos para proponer como vimos en el evento”, anotó Andrés* uno de los asistentes al encuentro. 
 
Todas las propuestas resultantes del evento se podrán leer en las memorias que fueron recogidas por un grupo de voluntarios y que la Universidad Nacional pondrá a disposición del público en días posteriores a la Semana Santa, según conoció El Espectador.
 
 
*Nombre cambiado a petición de la fuente

 

 

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