Yoga a 40 grados de temperatura

Por ser la ideal combinación de ejercicio y control mental, el “hot yoga” se ha convertido en una práctica popular.

Posición de media luna con manos y pies. / Pamela Aristizábal

Probablemente, cuando el gurú Bikram Choudhury desarrolló las 26 posturas de la serie de yoga que lleva su nombre, nunca imaginó que éstas serían enseñadas alrededor del mundo a una temperatura que busca recrear los 40 grados de su natal India. Y que se convertiría, junto con el estilo de Yoga Vinyasa, en un método que pone al límite tanto el cuerpo como la mente de quien lo práctica.

Con un sistema de calefacción que cubre toda la sala y eleva la temperatura, el Hot Yoga busca aprovechar el calor para mejorar la flexibilidad de la persona. Además, permite poner presión sobre el sistema cardiovascular, reducir el riesgo de lesión y quemar calorías mientras desintoxica el cuerpo. Por esto, cada postura del Bikram activa y contrae distintos músculos del cuerpo: mientras la Garurasana (posición del águila) trabaja 14 articulaciones, aumenta la movilidad de las caderas y facilita las funciones linfáticas; la Utkatasana (posición rara) tonifica las piernas y alinea el sistema óseo.

Al poner el cuerpo en una posición incómoda, se busca que la persona esté concentrada y ponga su mente al límite, ya que las condiciones de calor, sumadas al ejercicio físico, implican determinación y saber manejar la respiración. “A la gente le cuesta respirar, pero de eso se trata. Que la mente te va a decir ‘qué estoy haciendo acá, esto está muy caliente’ y tú puedas controlar esos pensamientos”, es como lo entiende Christian Langebeck, instructor de Bikram desde hace 2 años.

Por esto, y bajo la premisa de que el corazón siempre debe estar por encima de la mente, el Hot Yoga está dividido en dos estilos. El Vinyasa, donde se trabajan las 82 posturas del yoga clásico, enfocándose en la meditación, y el Bikram, que trabaja más la resistencia del cuerpo, lo que lo ha hecho más popular entre las personas que practican yoga.

De hecho, muchas de ellas llegan a este espacio buscando aliviar lesiones en su cuerpo o mejorar la postura de su columna vertebral. Siguiendo así el ejemplo del gurú Bikram, quien se curó de una lesión en su rodilla por medio de la práctica de estas posturas.

Frente a “la clásica posición de oficina”, donde la persona inclina sus hombros hacia delante todo el día, el Hot Yoga propone movimientos que estiran la espalda totalmente hacia atrás. Como sucede con la Ustrasana o posición de camello.

Y es que parece que el Hot Yoga está creado para poder encontrar el equilibrio: corazón, razón; comprimir, descomprimir; mente, cuerpo.

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