Simon Yates, de la debacle a la gloria

Así fue el trabajo de recuperación física y mental que hizo el británico luego de perder inesperadamente el Giro de Italia 2018. Ahora es campeón de La Vuelta a España.

Simon Yates, líder de la Vuelta a España 2018, a falta de una jornada de montaña. / EFE

Durante 13 etapas del Giro de Italia 2018, Simon Yates fue líder. En la sexta jornada de la competencia, que llegó al monte Etna y que fue ganada por el colombiano Esteban Chaves, el británico se vistió de rosa y día a día se veía como el más fuerte, superando a grandes pedalistas como Chris Froome, Tom Dumoulin y Miguel Ángel López. Parecía que su primer título grande llegaría, pero a falta de tres jornadas sufrió una crisis que le terminó costando el liderato de la carrera. En las últimas etapas de montaña su cuerpo no aguantó más, sus piernas se quedaron sin fuerzas y culminó la prueba en el puesto 21, a más de una hora del campeón, Chris Froome. Ni él mismo entendía qué había pasado, se frustró y se sintió humillado, pero siempre contó con el respaldo de su equipo, el Mitchelton Scott.

Esa debacle le sirvió para entender que todos los días no podía correr a tope, como si no hubiera un mañana. Si adoptaba ese estilo, el mismo que había tenido desde que comenzó en el ciclismo, en las vueltas de tres semanas sus presentaciones terminarían en desastres. La clave sería regular las fuerzas, ser inteligente para suministrar su potencial y saber cuáles eran los momentos precisos para gastar más de la cuenta.

La decisión de sus entrenadores, Neil Stephens y Matt White, fue darle total reposo. Así que durante las cuatro semanas del mes de junio el británico se fue a aprovechar el verano europeo, pensando únicamente en él, sin montar en bici y sin un calendario establecido en el que tuviera que reportar sus trabajos físicos diarios. Fue justo en esos días cuando Yates recapacitó, se dio cuenta de los errores que había cometido en el Giro de Italia y se metió en la cabeza que corriendo de otra manera podría pelear un título de una gran vuelta.

Los hermanos Yates (Adam y Simon), ambos en el equipo Mitchelton Scott, comenzaron en el ciclismo de pista en el Reino Unido. Eran muy buenos anaeróbicamente para esfuerzos cortos, pero para competencias largas sus cuerpos no respondían igual. Durante mucho tiempo, cuando comenzaron en la ruta, salían a entrenar juntos y en cada jornada de preparación terminaban compitiendo uno contra el otro. Eso les hizo daño porque no desarrollaron esa capacidad de aguantar a exigencias largas. Pero la experiencia que vivió Simon en el Giro fue el punto de quiebre.

Para el equipo Mitchelton, el Giro fue muy duro, con etapas muy largas y exigencias que fueron extremas, en las que se desnudó la carencia de fondo de Simon. Mientras tanto, en esta competencia, además de que ha corrido de una manera más conservadora, las etapas de montaña han sido más cortas y explosivas, ideales para un corredor como él.

A España llegó con perfil bajo, sabiendo que era mejor así. Cuando se vistió de rojo por primera vez, en la etapa 9, afirmó que no esperaba ser el líder desde tan temprano, que de hecho no tenía una estrategia clara para defender el liderato. Uno que pudo defender. Y por fin consiguió su primer título en una grande del ciclismo: La Vuelta a España.

 

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2018-09-14T21:35:32-05:00

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Redacción deportes

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