Alika y Lyricson encabezan la tercera versión del Black Sound Reggae Camping

La voz con más trayectoria del reggae del sur del continente y el artista africano que se acaba de bajar del Rototom Sunsplash, estarán en el evento que lleva tres años poniendo en su tarima a lo mejor del reggae nacional, en un ambiente de total esparcimiento a cuatro kilómetros de Melgar.

Imagen del Black Sound 2016, en el que se presentaron, entre otros, Ras Jahonnan, Nanpa Básico, Tiano Bless y De bruces a mí.Bongo Crew.

Dentro de las opciones de plan para un fin de semana siempre estaban acampar, ir a una finca o a un concierto. El Black Sound Reggae Camping decidió unirlas todas para inventarse un espacio en el que sus asistentes armaran sus carpas al frente de una tarima por la que en dos años ya han pasado Alerta Kamarada, Afaz Natural, Nanpa Básico, Ras Jahonnan, De Bruces a mí y Herbívoro. Con esos nombres es muy claro el propósito: exponer las grandes voces del reggae y rap nacional en medio de ese ambiente de distensión con piscinas y cabañas para el que no es muy amante del camping. Para este año, sin perder su idea de mostrar lo mejor de la movida del país, también trajo a Alika, una de las mejores voces de Suramérica, y a Lyricson, un guineano muy internacional que ha trabajado con Manu Chao y Rockin' Squat, quien estará por primera vez en el país.

Los días 16 y 17 de septiembre, en la Hacienda Piedras Blancas, ubicada en el kilómetro 94 de la vía Bogotá-Melgar, se desarrollará el certamen que también incluyó al antiguo miembro de la banda argentina Kameleba, Darío Alturria, quien traerá su nuevo proyecto que bautizó Blackdali, y a La Konecta, una carta fuerte del reggae venezolano. La selección nacional la encabeza el grupo con mejores números hoy por hoy: Lion Reggae, una banda con un show más que enérgico que ya ha llevado a la mayor parte del circuito de festivales del país. Tarmac, Crikmanjam, Jahia Uncan y la Nueva Fuerza, estarán en representación del reggae, mientras que Midras Queen y la Coffeling Prolé lo harán en el apartado de hip-hop, completando la nómina del que ya se identifica como el “paseo” para presenciar a pocos minutos de Bogotá lo mejor de los sonidos nacidos en Jamaica. Un paseo con clases de dancehall, de twerking y malabares, más los atractivos que a su manera caracterizan los festivales: shows de luces, juegos y zonas de comidas y comercio.

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Junior Sambo, quien también estará en tarima, es el líder del colectivo Black Sound, productor del evento. Asegura que la idea de armar una lista de artistas esencialmente con talento nacional no puede cambiar, ya que fue la inspiración por la cual crearon el festival que, para este año, dará un espacio especial al dub, una rama de la música jamaicana poco presente en los espacios musicales al aire libre. El cantante y productor está convencido de que el apoyo al reggae colombiano es la base para ese crecimiento paulatino que ha tenido la escena, pese a que no es muy masiva la participación en los grandes festivales o en espacios radiales.

“El tema del reggae es muy poco apoyado. Sí suenan canciones en la radio colombiana, pero son músicos internacionales: Gondwana, Los Cafres, Cultura Profética, o los grupos que hacen pop-reggae. El reggae nacional está trabajando en pro del crecimiento y esperamos llegar a esos espacios”, dice Junior Sambo, quien también resalta el crecimiento, un poco más desbocado, que ha tenido el hip-hop en los últimos años, para lo cual, cree, es indispensable dar a conocer todo lo que se está haciendo en las distintas zonas del país, sin dejar de lado el conocimiento que se puede obtener al presenciar las apuestas históricas y frescas de todo el mundo.

La llegada al evento es decisión del asistente. Puede hacerlo tomando los buses que ofrece el festival, o por su cuenta, teniendo en cuenta que hay servicios de parqueadero. En el lugar confluirán por aproximadamente 27 horas los seguidores del movimiento, que también decidirán si broncearse, dormir en sus carpas, ir al río cercano, pasársela en la zona de comidas o bailar hasta que agoten sus baterías, mientras transcurre la presentación del cartel.

La cercanía entre la organización y los asistentes ha sido la clave para que se genere cierta conexión y fidelidad. Aparte de la venta de boletas en determinados espacios claves para el movimiento en la ciudad, los mismos promotores se encargan de llevar hasta donde les pidan los fanáticos que desean obtener sus entradas al espacio pionero del camping-reggae en Colombia: el único concierto de reggae, dancehall, raggamuffin y hip-hop que se desarrolla en medio de, en promedio, 30° de temperatura. (LEA: Black Sound, el primer campamento reggae de Colombia)

El aprendizaje ha sido enorme. Sacar la música de los bares, teatros y cafés le ha costado al Black Sound enfrentarse al escepticismo de quienes les cuesta hacerse a la idea de salir de la ciudad para un concierto, y hasta a la naturaleza, cuando el domingo de la segunda edición amaneció con un aguacero que sacó de sus carpas a todos los asistentes. Pese a todo, han seguido adelante y en esta tercera edición esperan fortalecerse como una gran opción en la ruta de festivales con etiqueta “hecho en Colombia”. La idea del colectivo productor es seguir aprendiendo de la organización de grandes eventos en el mundo, motivo por el que unos días después del campamento viajan a tocar al Island Roots & Culture Festival, un festival con el mismo concepto que tendrá su primera versión en San Antonio, Texas (Estados Unidos).

Para más información del festival al que le quedan ya unas cuantas boletas pude ingresar a su fanpage y consultar más sobre el cartel, las recomendaciones, la salida de buses y otros puntos clave del evento.