Adjudicaron licitación de 690.000 refrigerios de colegios públicos

La Secretaría de Educación aseguró que con este modelo se promueve la competencia, se genera economías de escala y se elimina costos de transacción. Padres de familia y proveedores denuncian posible desabastecimiento.

María Victoria Angulo, secretaria de Educación, aseguró que la licitación fue declarada desierta para 3 de los 74 productos, pero esto no afectará la demanda de los colegios. Secretaría de Educación

Hoy quedó adjudicado el nuevo modelo de licitación de los 690.000 refrigerios de los colegios públicos de Bogotá. Por medio de una alianza con Colombia Compra Eficiente, el Distrito decidió transformar el proceso y abrió dos licitaciones, una para la producción y otra para el ensamblaje y distribuición de los productos. (Lea: Las dudas sobre los nuevos contratos de refrigerios de colegios públicos)

María Victoria Angulo, secretaria de Educación, aseguró que fue una jornada positiva para la ciudad, pues se cumplió con lo cometido: ampliar la oferta. En la producción de alimentos se presentaron 49 proveedores y fueron adjudicados 44. Ellos cubrirán 74 alimentos exigidos por el Distrito. Sin embargo, aún falta adjudicar otros tres.

"Es importante informar a la comunidad educativa que la licitación fue declarada desierta para 3 de los 74 productos, pero esto no afectará la demanda de las instituciones educativas. Para garantizar que esos productos continúen siendo parte de los menús, Colombia Compra Eficiente hará un proceso de contratación complementario para contar oportunamente con estos alimentos", aclaró Ángulo.  

En el caso del ensamblaje y la distribución, participaron siete proponentes y hay cinco adjudicados. Según la Secretaría de Educación, solo garantizarán un 31% de cobertura y el resto lo asumirá la cartera, a través de una nueva alianza con el Gobierno Nacional.

Para la funcionaria no cabe duda de que este nuevo modelo de contratación promueve la competencia, la pluralidad de oferentes, crea economías de escala, elimina costos de transacción, genera eficiencias en el proceso de contratación y ofrece la oportunidad de compartir conocimientos entre diferentes entidades públicas.

“Para explicarle a la ciudadanía, es como si uno tuviera una tienda virtual activa con 74 alimentos habilitados, donde la Secretaría de Educación puede hacer las contrataciones y los menús para variar y garantizar la provisión todo el año. Incluso, trascender la vigencia anual y evitar los problemas de desabastecimiento”, explicó la secretaria.

De todas maneras, advierte, para la tranquilidad de los padres, la entidad contará con el seguimiento permanente por parte de la interventoría, desde las plantas de proveedores hasta la distribución en cada uno de los colegios, incluyendo la respectiva vigilancia sanitaria.

Angulo cree que este proceso llegó en un momento pertinente para la discusión que hoy se lleva a cabo en el país sobre la ley de alimentación escolar: “Estamos dando bases para que se discute y ponemos sobre la mesa mecanismos que podrían funcionar.  La alimentación necesita licitaciones, calidad, bandas de precios y reducir costos”.

Ahora la tarea es ahondar en la calidad de la alimentación para aumentar en el consumo de agua y fruta en los menores.

Siguen las dudas

La Asociación Colombiana de Empresas Proveedoras de Alimentos (Asoproval) y la Confederación de Asociaciones de Padres de Familia están preocupados por los resultados de hoy. Para ambas organizaciones el proceso “fue un fracaso puesto que no se logró adquirir la totalidad de los productos que componen los refrigerios. La fruta, el producto más importante en aporte nutricional en los refrigerios quedó desabastecido en un 83%”. Tampoco se adquirió la galleta wafer, los frutos secos, los helados de crema y leche. 

Además, denuncian que habrá un desabastecimiento inminente, pues en la segunda adjudicación del ensamble y distribución de refrigerios, “solo se adjudicaron 10 grupos distribuidores de los 30, es decir, que 508 mil niños (70%) podrían no recibir el refrigerio a partir del mes de abril de 2017 cuando los actuales contratos terminen su vigencia”.

Insisten en que aún hay muchos interrogantes que no han sido resueltos por el Distrito y que, creen, serán resultos en la medida en que se empiece el nuevo contrato. Para proveedores y padres de familia es preocupante que “se improvise en la alimentación de 600.000 niños”.