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Nadie se lo había pedido. En 2014 fue el mismo presidente Juan Manuel Santos quien le prometió al departamento de Bolívar ser la sede de los Juegos Deportivos Nacionales 2019, conociendo el interés que tenían las autoridades departamentales en el asunto. Y no lo hizo en privado, sino frente a decenas de asistentes y sentado al lado del entonces gobernador del departamento, Juan Carlos Gossaín, en la Cumbre de Gobernadores y Alcaldes del Caribe.
De hecho, en ese momento se regó en elogios para el otrora director del Instituto Departamental de Deportes y Recreación de Bolívar (Iderbol), Dumek Turbay, quien hoy es el gobernador de ese departamento, y pautó una condición para que eso fuese realidad: “Me gustó muchísimo ese entusiasmo que usted le puso a los juegos de la paz. Créame que me llegó al fondo del corazón. Entonces, le voy a hacer una oferta: el año entrante son los juegos nacionales; si Bolívar queda dentro de los cinco primeros, la sede (para 2019) es suya”. (Ver video de las declaraciones del presidente Santos)
Pasó el tiempo y llegaron las justas deportivas de 2015. Los deportistas de Bolívar lograron, en total, 36 medallas de oro en 11 disciplinas (patinaje, arquería, pesas, taekwondo, ajedrez, atletismo, lucha libre, vela, voleibol, softbol femenino y béisbol) y el departamento se ubicó en el cuarto lugar de la tabla de medallería, detrás de Antioquia, Bogotá y Valle del Cauca. Sin embargo, no todo parece ser tan fácil y, de entrada, los bolivarenses sienten que el presidente no ha cumplido con lo que había prometido. El pasado 15 de abril, Santos resaltó en Cartagena como la gran noticia que Bolívar estaba en la terna para albergar los juegos, junto a Antioquia y Atlántico.
Es decir, que a pesar de que los deportistas cumplieron con la única condición que el presidente Santos había pedido para que los bolivarenses fuese los anfitriones en 2019, no la tendrán de forma directa y hoy no hay nada seguro. Por supuesto, el malestar se hizo sentir y muchos en el Caribe han calificado el hecho como una jugada política, pues, no es ningún secreto el amplio poder del alcalde barranquillero Alejandro Char y su cercanía al vicepresidente Germán Vargas Lleras, además de los más de 540 mil votos que puso Atlántico para la reelección de Santos en 2014; 230 mil votos más que Bolívar.
“Los deportistas de Bolivar cumplieron. Ud. tiene que honrar el compromiso público que hizo. No somos finalistas, somos sede”, protestó el exgobernador Juan Carlos Gossaín en su cuenta de Twitter. Una voz a la que se unieron varios líderes del departamento que le han exigido al presidente que cumpla con el compromiso que asumió. Y lo cierto es que en febrero de este año, cuando la delegación del departamento viajó a Bogotá —con el gobernador Turbay y el alcalde de Cartagena, Manuel Duque, a bordo— para oficializar ante el director de Coldeportes, Andrés Botero, la candidatura por los juegos, una de las grandes fortalezas que destacaron los optimistas gobernantes, además de cumplir con las exigencias en infraestructura deportiva y financiera, fue la oferta hecha por el presidente Santos.
Y a pesar de que la sede no fue otorgada directamente y que se terminó haciendo la convocatoria nacional, en Bolívar no pierden la esperanza. “Estamos seguros de que el presidente nos va a dar la sede de los juegos. Más allá de la oferta que nos hizo, el departamento cuenta con toda la infraestructura deportiva, turística y de servicios para albergar a este evento tan importante”, señala Dumek Turbay, gobernador del departamento. En ese mismo sentido, y conscientes del aporte que se le puede hacer a la paz desde el deporte, además de Cartagena, al proyecto están vinculadas como subsedes dos poblaciones históricamente afectadas por el conflicto: Magangué y El Carmen de Bolívar, en los montes de María.
No hay nada seguro, si se tiene en cuenta que Antioquia cuenta con una robusta infraestructura de escenarios deportivos y, como informó el diario El Heraldo, de Barranquilla, ese departamento “está adelantando un fuerte trabajo de lobby”, pero en Bolívar parecen creer en la palabra del presidente.
ggomezp@elespectador.com