
Con material inédito y testimonios de amigos y familiares que hablan públicamente por primera vez de los hechos alrededor de la esposa de un reconocido líder cristiano de Carolina del Norte, la serie ‘La muerte de la esposa del pastor’ “explora las denuncias de control y manipulación, los sucesos que condujeron a la misteriosa muerte de Mica, y la lucha por obtener respuestas que continúa hasta hoy”. Esa es la premisa del más reciente estreno de true crime en género documental de Netflix.
La miniserie, que cuenta con tres episodios, sigue la vida de Mica Miller, una joven que creció dentro de una congregación cristiana, se casó, pero luego se enamoró de su pastor, 15 años mayor que ella, por lo cual se divorció. Él también se separó y fue así como Mica emprendió una nueva vida con el líder religioso.
La vida en pareja no resultó un sueño de hadas, sino, según los testimonios mostrados en la producción y los escritos que Mica dejó en su diario, una cotidianidad en la que reinaba el control y el dominio por parte de su marido, que parecía tener dos caras: una en la intimidad de la casa, en la que exigía una vida sexual demasiado activa, y otra, en el púlpito de su iglesia.
Abusos sexuales, emocionales y espirituales
Tras una vida matrimonial que la hacía profundamente infeliz, pero que aguantaba pensando que era la voluntad divina, Mica decide finalmente divorciarse. Lo que sigue es un especie de persecución constante de parte del pastor que no se resigna a que ella se marche. En algunas ocasiones él se mostraba arrepentido y dispuesto a recuperar el amor de su esposa; pero en otras, se portaba agresivo y amenazante. «Desde el día en que nos convertimos en marido y mujer, he sufrido abusos en todos los sentidos imaginables: emocionales, sexuales, espirituales, económicos y físicos», fueron las palabras que Mica pronunció en la declaración jurada que acompañaba su solicitud de divorcio y que se recuerdan a lo largo de la miniserie.
En medio de constantes quejas por el acoso y las amenazas de su ex, así como la confirmación de que el pastor consolidó una relación clandestina con otra de sus fieles, el cuerpo de Mica es hallado sin vida el 27 de abril del 2024 en un parque natural.
Aunque se determina que es un suicidio, una inquietante llamada minutos antes de lo ocurrido hace girar la investigación en torno al pastor. Esto sumado a los testimonios de amigos y familiares que lo señalan, llevan al religioso a ser un blanco de miradas. Sin embargo hay pruebas suficientes que determinan que Mica si acabó con su vida. El pastor se mantiene en que ella sufría de problemas mentales y él quiso salvarla, pero su familia se negó. Los cercanos a la víctima insisten en que ella solo deseaba estar lejos de quien consideraba su verdugo.