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Están regresando a Colombia las grandes estrellas de nuestro fútbol. Los últimos, James Rodríguez con 35 años y Juan Guillermo Cuadrado con 38. Vuelven pasados de edad, en buena parte por el riesgo país, pero también porque nuestra liga ofrece escasos incentivos deportivos.
Para James y Cuadrado, Colombia era la única alternativa para seguir jugando, y seguramente, cobrar unos pesos nada despreciables. Antes, por supuesto, Radamel Falcao García. Otro que llegó sin alternativas ya con 38 años. Estos son tres de los más grandes futbolistas que ha parido este país. Pero otros también han regresado: Hugo Rodallega a Santa Fe (37 años), Carlos Bacca a Junior (35 años), David Ospina a Nacional (35 años).
Estos tres últimos, alguno más que otro, triunfaron en Europa, si bien no al nivel de los Cuadrado, Falcao o James. Rodallega recibió ofertas para volver años antes, pero antes que regresar, prefirió jugar en unos equipos impronunciables de Turquía y en un club menor de Brasil.
La vuelta a casa no es algo nuevo. El “Tren” Valencia escampó en Colombia, regresó a Italia, pero ya sus mejores años habían pasado. El “Tino” Asprilla volvió de Inglaterra a Brasil y Chile, jugó un partido en Colombia y se retiró en Estudiantes.
Es cierto, como escribimos aquí hace unos meses, que la edad óptima para jugar al fútbol ha aumentado. Si antes se alcanzaba a los 25, ahora el pico se alcanza rozando los treinta. Pero el patrón hoy es como ayer: a Colombia regresan cuando no hay alternativas.
A Falcao, por ejemplo, le “sobró” el paso por el Rayo Vallecano. Quizás, regresando unos años antes, su paso podría haber sido tan exitoso como el de Rodallega, a quien, por cierto, le “sobró” ese paso por Brasil.
Uno entiende la dificultad para regresar a Colombia. Primero, el riesgo país. Queremos a nuestra patria, pero volver puede ser complejo. En la mayoría de los países donde han estado, la seguridad es mejor que en Colombia, la movilidad no es un tema de debate diario como en Bogotá, Medellín o Cali, y además los impuestos no son expropiatorios. Sobre el riesgo país, poco puede hacer el fútbol.
Pero precisamente el fútbol tiene mucho por hacer. Estos futbolistas son exitosos y quieren seguir siéndolo aquí. El éxito no se mide ganando la liga, se mide jugando a ganar la Copa Libertadores. Para ello se requiere dinero, y esto pasa por firmar un acuerdo de TV que garantice proporcionalmente más dinero a quienes más invierten.
Además, veinte equipos en primera división, la mitad incapaces de atraer público, son demasiados. La primera división debería ser de 18, idealmente 16 equipos con un calendario diseñado claramente desde la primera semana de tal forma que nunca se crucen partidos domésticos con las competiciones internacionales.
En otras palabras, ¡hay que profesionalizar la liga profesional! Una liga así generaría mayores ingresos, lo que daría los incentivos y el dinero necesarios para que el último baile de nuestras figuras se recuerde por su fútbol, no por lo que fueron allende las fronteras.

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luis(46988)•Hace 12 horasVolvieron porque ya ni Ahiti los quiere les pasó lo mismo que a las bagabundas finas , ya no son atractivas,sus camisetas no se venden ,no traen sino mala suerte ya no aguantan una vuelta a la manzana y para acabar de ajustar se unieron al firme por la plata ,se hecharon encima más de medio país ,ojalá los llamen de Burundi en África.
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juan david(9371)•Hace 15 horas¡¡Oigan a mi tío !!!
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Federico Alberto(5618)•15 de septiembre de 2026 – 21:44"…los impuestos no son expropiatorios". Señor periodista Daniel Bello, explícanos con cifras la afirmación!!!!