12 Sep 2012 - 12:03 a. m.

¿Cómo conservar el prestigio en la crisis?

La red hospitalaria del país se ha declarado en emergencia.

Redacción Vivir

Los hospitales han anunciado un inminente colapso por cuenta de las millonarias deudas que las EPS y el mismo Estado (a través del Fosyga, gobernaciones y alcaldías) tienen con ellos, y que según la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas llega a los $4 billones.

Con este panorama, ¿cómo pudieron 16 de estos centros de salud entrar al listado de los mejores 45 de América Latina según la revista América Economía?

En el listado, encabezado por el Hospital Israelita Albert Einstein de São Paulo, la primera colombiana que aparece es la Fundación Santa Fe de Bogotá (casilla número cuatro) y a continuación está la Fundación Valle del Lili, de Cali (en la número siete).

La directora médica de ésta última, Marcela Granados, dice que es innegable que la crisis del sistema los ha afectado, que “la falta de flujo de recursos nos impacta negativamente, pero no hemos bajado la guardia en los esfuerzos para prestar un servicio con calidad. Nuestra cartera se ha deteriorado en el último año, pero lo hemos solucionado con apoyo del sector financiero”. A esta entidad las EPS le deben alrededor de $100.000 millones.

En el puesto ocho está la Fundación Cardioinfantil (Bogotá). Carlos Arteta Molina, su director médico, asegura que su estrategia para sobrevivir a la crisis y mantener su prestigio ha sido “enfocarnos en el desarrollo del personal, porque finalmente es el responsable del cuidado del paciente y del cumplimiento de los logros del hospital. Cuando tienes a las personas comprometidas, los resultados son visibles”.

Un puesto más adelante, en la casilla número nueve, está la Fundación Cardiovascular de Colombia (Bucaramanga). Su director, Víctor Raúl Castillo Mantilla, asegura que la crisis los ha obligado a someterse a una especie de “gimnasia financiera para poder obtener recursos, frente a la indolencia del Estado, ya que sin duda el problema crónico es el flujo de recursos y la intermediación con las EPS”. Según las cuentas de Castillo, las EPS le deben alrededor de $100.000 millones, siendo los mayores deudores Solsalud (“el más preocupante”), Grupo Saludcoop, Cafesalud, Nueva EPS y Coomeva.

El Hospital Pablo Tobón Uribe, de Medellín, se ubicó en el puesto 18. Su director general es Andrés Aguirre Martínez, quien responde que su táctica ha sido “no perder el norte. Todas las que lideramos el ranking somos entidades sin ánimo de lucro cuyo propósito es la atención de los pacientes. Eso quiere decir que el dinero no es el principal motivo”. A esta entidad, entre el Fosyga y las EPS le deben cerca de $140.000 millones.

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