3 Jan 2019 - 9:17 p. m.

El biólogo James Watson vuelve a segurar que las personas de raza negra son menos inteligentes

El polémico premio Nobel de Medicina en 1962 protagonizó un documental en el que retomó su teoría racista asegurando que "entre los blancos y los negros hay diferencias en lso resultados de las pruebas de inteligencia".

- Redacción Actualidad

El polémico biólogo James Watson, recordado porque en 2007 aseguró en una entrevista con un semanario británico que la inteligencia de las personas de raza negra era inferior a la de los blancos, volvió a expresar sus teorías racistas en el documental del que es protagonista: Decoding Watson (descodificando a Watson), estrenado la noche del martes 2 de enero en la televisión pública estadounidense PBS.

“Entre los blancos y los negros hay diferencias en los resultados de las pruebas de inteligencia. Yo diría que la diferencia es genética”, afirma con contundencia el ganador del premio Nobel de Medicina en 1962, merecido por ser uno de los descubridores de la estructura del ADN.

El documental, Decoding Watson, dirigido por Mark Mannucci, es el resultado de un seguimiento al científico y su entorno durante un año. También, pudo ser la oportunidad para que Watson se retractara o matizara sus declaraciones racistas, pero al preguntársele sobre si había cambiado de opinión, el hombre respondió: “en absoluto. Me gustaría haber cambiado, que hubiese nuevos descubrimientos científicos que mostrasen que lo adquirido es mucho más importante que lo innato, pero no los he visto”.

Hace cuatro décadas, Watson era uno de los mayores impulsores de la lectura del genoma humano y de la investigación de las bases moleculares del cáncer, pero luego fue repudiado por la comunidad científica cuando, en 2007) afirmó en The Sunday Times que era “pesimista” sobre el futuro de África pues las políticas de cooperación al desarrollo “se basan en el hecho de que su inteligencia es la misma que la nuestra, mientras que todas las pruebas dicen que no. Existe el deseo de que todos los seres humanos sean iguales, pero las personas que tienen que tratar con empleados negros saben que eso  no es cierto”.

El investigador presume de no preocuparle decir lo que piensa, algo que se ha hecho evidente en entrevistas y libros en los que expone sus teorías racistas, sexistas y antisemitas. También en 2007, Watson dijo a la revista Esquire: “Le di la espalda a la izquierda porque no les gusta la genética. La genética implica que a veces en la vida fracasamos porque tenemos malos genes. (Las personas de izquierdas) quieren que todo fracaso en la vida sea culpa del malvado sistema”.

Aunque el investigador pidió disculpas, la oposición ante su postura racista por parte de la comunidad científica fue tal, que tuvo que abandonar su puesto de rector en el prestigioso laboratorio Cold Spring Harbor, en Long Island (EE. UU.). En 2014, Watson se vio obligado a vender su medalla de oro del Nobel por 4,8 millones de dólares al magnate ruso Alisher Usmánov, dueño de un imperio metalúrgico, para compensar la caída de sus ingresos económicos.

Hace apenas dos meses, la Sociedad de Genética Humana de EE. UU. emitió un comunicado “alarmada ante el resurgimiento social de grupos que rechazan el valor de la diversidad genética y utilizan conceptos genéticos distorsionados o ya desacreditados para reforzar afirmaciones falsas sobre la supremacía blanca”. La genética, continuaba la nota, “demuestra que los humanos no pueden dividirse en subcategorías biológicamente distintas”.

Por su parte, el director de los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU., Francis Collins, expresó a The New York Times que “es decepcionante que alguien que ha hecho contribuciones tan innovadoras a la ciencia esté perpetuando creencias tan dañinas y tan infundidas científicamente”. Agrega que la mayoría de los expertos en inteligencia considera que las diferencias detectadas en los test no surgen de factores genéticos, sino ambientales, pues las personas con mayor nivel socieoconómico, mejor alimentación y mejor educación tendrán, en promedio, mejores resultados en las pruebas de inteligencia. Y es más habitual que estas personas con recursos sean blancas.

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