29 Oct 2008 - 10:00 p. m.

Mi amiga ‘transgénica’

En 1999 empezamos a oír hablar de Organismos Genéticamente Modificados (OGM), también llamados ‘transgénicos’. Se realizaba en Cartagena la Cumbre de Bioseguridad y los medios de comunicación informaban sobre el asunto.

Lisbeth Fog*

Algunos periódicos enviaron sus corresponsales. Un estudio realizado por la Asociación Colombiana de Periodismo Científico siguió de cerca el cubrimiento en medios escritos, desde un mes antes de la Cumbre hasta un mes después, evidenciando la incidencia de las fuentes en las historias publicadas: una fuente mal informada daba como resultado un artículo que confundía al lector. Muy pocas veces las voces de la comunidad científica se dejaron oír; quienes sí respondieron a los periodistas fueron los tomadores de decisión, algunos ministros cuyas respuestas fueron evasivas, denotando su falta de conocimiento sobre el tema.

La ciencia no es buena ni mala en sí; es su uso el que puede ser cuestionable. Es entonces cuanto la sociedad se convierte en actor de primera línea, exigiendo de los medios de información elementos para comprender los diferentes temas y, a partir de allí, formarse una opinión que le permita incidir en la toma de decisiones. El conocimiento es un factor crucial para la generación de políticas públicas.

Tengo una amiga a quien le descubrieron una copia defectuosa del gen BRCA1, el cual aumenta considerablemente las posibilidades de desarrollar cáncer de mama en cualquier momento de su vida. Es posible que en algún laboratorio del mundo estén buscando la manera de suprimir esa actividad del gen, con otro que puede provenir de un organismo vivo diferente —un cerdo, una esponja marina, la corteza de algún árbol—, y que una vez lo encuentren, pudieran insertarlo en el cuerpo de mi amiga para que ya no tuviera que tener el dilema ético de hacerse una mastectomía ‘preventiva’, decisión que aún no ha tomado... Si esa posibilidad se convirtiera en realidad, luego de pasar por todos los protocolos y exigencias de la investigación científica que dieran un parte de seguridad, y mi amiga decidiera optar por insertarse el gen, tendría una ‘amiga genéticamente modificada’... y sin preocupaciones.

La investigación en biotecnología aplicada a la genética puede ofrecer soluciones a enfermedades o potenciales enfermedades del ser humano, lo que sólo sabremos si les dejamos esa tarea a investigadores confiables y a comunicadores serios. Pero el punto importante es tener la oportunidad de conocer antes de condenar o de aceptar.

*Periodista científica

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