24 Mar 2018 - 3:03 p. m.

Activistas de Greenpeace se enfrentaron con un buque ucraniano en la Antártida

Protestaron por la pesca indiscriminada de krill, el principal alimento de la fauna marina de esa región

Redacción VIVIR

La semana pasada, el buque ucraniano More Sodruzhestva navegó las aguas de la Antártida y llegó a un santuario de fauna marina a pescar krill, un pequeño crustáceo parecido al camarón que forma la base de toda la red alimentaria del Antártico. La principal zona de pesca de krill es alrededor de la Península Antártica, las Islas Orcadas del Sur y el estrecho Bransfield, y sigue las zonas donde los pingüinos, las focas y las ballenas que buscan krill para alimentarse.

Justo a esa zona llegó el buque ucraniano, y detrás, el barco Arctic Sunrise con los activistas de Greenpeace. Dos hombres escalaron la nave para desplegar el mensaje: Protege la Antártida y encadenaron al ancla una cápsula de supervivencia donde permanecieron dentro en resistencia pacífica para evitar que pesquen en una zona propuesta como santuario marino. Según la organización ambientalista, la pesca intensiva del krill en la Antártida le arrebata el alimento a las especies de la zona, como ballenas y pingüinos, y mientras ellos estén encadenados al buque, no podrá pescar.

Los pingüinos, las ballenas, las focas y demás dependen del krill para sobrevivir. Pero estos pequeños crustáceos con forma de camarón se ven amenazados tanto por el  cambio climático como por el crecimiento de la pesca de krill, que se ha impulsado en parte por una creciente demanda del aceite de krill que se usa en algunos suplementos dietarios. Desde el año 2010, la industria pesquera de krill ha crecido constantemente con el ingreso de empresas noruegas y barcos pesqueros, mayores capturas por parte de los buques surcoreanos y el surgimiento de la flota china que pesca krill, según el informe License to krill.

Mauricio Ceballos, vocero de Greenpeace por un santuario en la Antártida, dijo” los barcos que pescan krill no deben estar pescando en zonas donde la fauna busca su alimento. Tampoco deben pescar en aguas propuestas como santuarios marinos”.  

La expansión de la pesca del krill está siendo impulsada por la demanda de su aceite principalmente a las industria farmacéutica, también se vende para el uso de la acuicultura y como alimento de mascotas.

Asimismo, la organización ambientalista está pidiendo colaboración internacional entre los gobiernos de los países que integran la Comisión del Océano Antártico (CCRVMA) para la creación de un santuario en este océano de más de 1,8 millones de kilómetros cuadrados, que se convertiría en el área protegida más grande del mundo.

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