Esta semana se realizó, en Alemania, una reunión convocada por la Embajada de Colombia en ese país y la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA). El objetivo era poner sobre la mesa la posibilidad de una cooperación diplomática y científica para proteger la Amazonía ante el fenómeno de El Niño.
Particularmente, la reunión se centró en el Manejo Integral del Fuego, una agenda con la que se busca la protección de la biodiversidad que alberga la Amazonía, la salud pública y la seguridad de los territorios.
La Amazonía es una de las regiones más importantes para la diversidad biológica mundial. No solo porque allí hay una gran cantidad de especies de flora y fauna, sino porque sus ecosistemas juegan un papel fundamental en el ciclo del agua de varias partes del mundo.
Los ríos voladores que se generan por la evaporación del agua que alberga la región y que se desplazan a otros puntos del mundo son claves, por ejemplo, en el abastecimiento de agua de los páramos.
En 2024, durante el último fenómeno de El Niño que afectó al continente, la Amazonía vivió una “tormenta perfecta” en la que convergieron la sequía, la deforestación y los incendios, causando un fuerte impacto en la región.
De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, hay un 80 % de probabilidades de que el fenómeno de El Niño se consolide nuevamente entre junio y agosto de 2026. Además, las autoridades prevén que se trate de un fenómeno “fuerte o muy fuerte”, planteando un reto en la conservación de estos ecosistemas.
“Los participantes subrayaron que la Amazonía enfrenta una transformación estructural del régimen de incendios, impulsada por el cambio climático, la degradación forestal y la acelerada transformación de los paisajes. La respuesta a este desafío requiere cooperación diplomática, monitoreo integrado, prevención, fortalecimiento de capacidades locales, financiamiento sostenido y reconocimiento del conocimiento tradicional de los pueblos indígenas y comunidades amazónicas”, explicó la OTCA en un comunicado.
Durante la reunión, además, participaron científicos colombianos que expusieron los aspectos clave de la conservación amazónica y las amenazas que plantea este escenario.
“El encuentro concluyó con un llamado a profundizar la cooperación regional e internacional para proteger la Amazonía ante los riesgos climáticos actuales y futuros. La Embajada de Colombia en Alemania y la OTCA destacaron la necesidad de articular esfuerzos entre gobiernos, organismos regionales, cooperación internacional, academia, comunidades indígenas y diáspora científica para transformar el conocimiento en acción y fortalecer la preparación de la región frente al ciclo de riesgo climático 2026–2027″, señaló la OTCA.
Otros países amazónicos, como Brasil, Bolivia, Ecuador y Perú, expusieron sus avances en la coordinación de redes transnacionales de monitoreo y manejo del fuego, que hace parte de las medidas para controlar los incendios y prevenir la deforestación.
*Este artículo es publicado gracias a una alianza entre El Espectador e InfoAmazonia, con el apoyo de Amazon Conservation Team.
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