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La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) se pronunció sobre la reciente solicitud realizada por el gobernador de Antioquia, Andrés Rendón, de aumentar la capacidad útil del embalse en Hidroituango como medida para mitigar los efectos de la posible llegada del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026.
Ante esto, la ANLA aclaró, a través de un comunicado, que no ha establecido ningún impedimento para que Hidroituango opere con toda su capacidad útil y que, de hecho, cuenta con las autorizaciones necesarias para hacerlo.
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“El proyecto cuenta con las autorizaciones necesarias para alcanzar la capacidad útil del embalse hasta los niveles previstos en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA), los cuales fueron debidamente evaluados y aprobados en el marco de la licencia ambiental. En consecuencia, no se identifican restricciones impuestas por la ANLA que limiten o impidan al titular de la licencia ejecutar las obras y actividades en ella contempladas”, indicó la entidad.
Según precisó la entidad, desde que se presentó la solicitud de licenciamiento ambiental del proyecto en 2007, se estableció la capacidad útil del embalse. De hecho, según la ANLA, esta capacidad fue definida y gestionada por el mismo titular de la licencia.
Uno de los puntos claves para utilizar la capacidad máxima del embalse, que fue definido con el límite de 420 metros sobre el nivel del mar, sería la remoción de la cobertura vegetal en el vaso del embalse, para lo cual la sociedad cuenta con autorización para hacerlo desde 2009.
“Esta autoridad ha informado al titular del proyecto que, si pretende realizar un llenado del embalse sin realizar la remoción de la cobertura vegetal prevista en los compromisos consignados en la licencia ambiental, es necesario que el titular realice la identificación y valoración de los impactos que implicaría esta actividad. Estos impactos, que no fueron previstos en el EIA del proyecto, incluirían afectaciones a la fauna, la alteración de la composición fisicoquímica e hidrobiológica del agua, la generación de olores ofensivos y las afectaciones a las actividades económicas de las comunidades aguas abajo del embalse, entre otros”, precisó la entidad.
De esta manera, la ANLA reiteró que completar la capacidad útil del embalse y aumentar el almacenamiento de agua, con el objetivo de garantizar la generación de energía durante un eventual fenómeno de El Niño, depende del titular del proyecto, y que este debe adoptar las medidas necesarias para cumplir con los requerimientos ambientales.
“La ANLA solicitó la definición de valores y porcentajes máximos de variación de los caudales diarios a descargar, como mecanismo para prevenir fluctuaciones abruptas aguas abajo y proteger los ecosistemas asociados. De igual forma, se dispuso la actualización integral de la regla de operación y la adopción de las medidas operativas necesarias para garantizar, ante reducciones significativas de los caudales afluentes, un caudal en el río Cauca aguas abajo del embalse que no represente riesgo para las comunidades ni para los ecosistemas”, precisó la entidad.
Por su parte, ante la inminente ocurrencia del fenómeno de El Niño en los próximos meses, la ANLA hizo un llamado a todos los titulares de proyectos hidroeléctricos para tomar decisiones para asegurar la preservación del equilibrio ecológico de los cuerpos de agua, la seguridad energética y el bienestar humano.
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