18 Dec 2019 - 6:27 p. m.

Así fue la presentación de resultados del proyecto Desarrollo Local Sostenible y Gobernanza para la Paz

El proyecto se implementó en la Amazonia, el Caribe y el Pacífico colombiano. Dejó grandes emprendimientos funcionando y a las comunidades capacitadas y empoderadas de sus territorios. También se enfocó en el fortalecimiento del Sistema de Información Ambiental de Colombia, el ordenamiento del territorio y en el uso sostenible de la biodiversidad, entre otras acciones.

-Redacción BIBO

El Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas SINCHI, presentó junto con el Instituto de Investigaciones Ambientales del Pacífico IIAP y el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras INVEMAR, los resultados luego de tres años de ejecución del proyecto de Desarrollo Local Sostenible y Gobernanza para la Paz (DLS-GP), que fue financiado por la Unión Europea y respaldado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. El evento tuvo lugar en el Hotel casa Dann Carlton, el pasado 10 de diciembre en la ciudad de Bogotá.

“El SINCHI asumió el reto de coordinar el proyecto y trabajamos entre convenios con las tres instituciones para poder enviar los recursos a cada uno y lo hemos realizado en camaradería, lo que nos ha ayudado a fortalecer las investigaciones y a entender que las zonas son distintas, además que el conocimiento científico no se puede quedar dentro de las instituciones, sino que debe salir como lo vimos en este proyecto”, explicó Luz Marina Mantilla, Directora General del Instituto SINCHI.

Este proyecto se centró en cuatro ejes principales: primero en el fortalecimiento del Sistema de Información Ambiental de Colombia (SIAC); segundo se trabajó en la información sobre ordenamiento ambiental y territorial en las zonas priorizadas; tercero en el uso sostenible de la biodiversidad y Negocios verdes y el cuarto eje se enfocó en la articulación e interacción para la transferencia de conocimiento.

En el evento participaron los representantes de las comunidades que se beneficiaron, quienes fueron los protagonistas junto con William Klinger, Director del IIAP, Francisco Arias Isaza, Director del INVEMAR, Luz Marina Mantilla, Directora del SINCHI, quienes contaron sus experiencias y la transformación que tuvieron las zonas en las que se ejecutó el proyecto.

Cabe destacar que, las tres instituciones trabajaron junto con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Cormacarena, Codechocó, Corpamag, Parques Nacionales Naturales y con las alcaldías de los municipios implicados.

Así fue el impacto en la Amazonia

El proyecto de Desarrollo Local Sostenible y Gobernanza para la Paz, transformó la calidad de vida de muchas comunidades de las tres regiones seleccionadas, por ejemplo, en la Amazonia trabajaron especialmente en el municipio de Vista Hermosa, Meta, en el que se desarrolló una base de datos corporativa para el Portal del Sistema de Información Ambiental Territorial de la Amazonia Colombiana (SIAT-AC) y Cormacarena, así como una aplicación móvil con información geográfica que ayuda a los campesinos a identificar los sectores que hacen parte de zonas forestales importantes de la región, conocer el estado legal de su territorio y ubicar los proyectos licenciados por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).

También el Instituto SINCHI brindó los insumos técnicos para actualizar el Plan de Ordenamiento Territorial del municipio y mapas de coberturas de la tierra, zonificación ambiental armonizada, estructura ecológica, oferta y demanda de servicios ecosistémicos y de unidades de manejo ambiental.

Una de las acciones más importantes en el tema social fue la consolidación de dos emprendimientos de campesinos de la zona, que ahora cuentan con la verificación del Plan Nacional de Negocios Verdes, entre los que está Aspromacarena, que es una asociación de campesinos con la cual se implementaron Sistemas Agroforestales con un enfoque agroambiental en el cultivo de especies maderables, frutales amazónicos y especies para el autoconsumo.

También se encuentra el emprendimiento de la asociación Agrocos, que trabaja en la transformación y cultivo de cacao, a quienes se apoyó con equipos y maquinaria para el procesamiento del mismo.

Una de las emprendedoras beneficiadas fue Aurora Martínez, quien hace unos años se dedicó a la siembra de cultivos ilícitos, pero ahora gracias a este proyecto su sueño y el de otros campesinos de tener su propia empresa de productos y venta de cacao es una realidad.

Es importante resaltar que, este sector del país se vio afectado por la violencia y la erradicación y sustitución de cultivos de coca, por lo que buscaron nuevas formas de aprovechar sus tierras y comenzaron a cultivar cacao.

“Nuestro anhelo era que, así como cultivábamos coca y sacábamos la pasta, pudiéramos transformar el cacao para vender una deliciosa chocolatina, chocolate de mesa, cereal de cacao y licor, entonces en ese gran sueño nos apoyó el DLS y el Instituto SINCHI”, contó Aurora Martínez, representante legal de Agrocos.

Aurora cuenta que gracias al proyecto ahora tienen unas máquinas de transformación de cacao con las que elaboran chocolatinas con cacao fino de sabor y aroma, chocolate de mesa; y que están realizando estudios para ampliar la infraestructura de su emprendimiento con el objetivo de ser grandes empresarios y posicionarse en un futuro como una compañía reconocida a nivel local, nacional e internacional con unos estándares de calidad altos.

A esto se suma, la realización de ocho talleres y reuniones para la transferencia de conocimientos dirigidos a funcionarios de la Unidad de Parques Nacionales, Corporaciones ambientales y al IIAP en las que se abordaron temas de ecosistemas acuáticos, metodología de inventarios florísticos, monitoreo de fuegos y cicatrices de quemas, coberturas de la tierra y la transferencia del sistema de información de negocios verdes al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

“Con estos proyectos articulamos el Sistema Nacional Ambiental (SINA) desde el conocimiento científico, la innovación y la transferencia de tecnología, en zonas que han sido afectadas por procesos difíciles dentro de las comunidades, pero que ahora están más empoderadas y eso es lo más importante, ya que eso debe generar el conocimiento científico, esperanza y una forma diferente de intervenir en el territorio”, indicó Luz Marina Mantilla, Directora General del Instituto SINCHI.

El Pacífico le apuesta al ecoturismo y la pesca artesanal responsable

“Para el proyecto de Desarrollo Local Sostenible y Gobernanza para la Paz elegimos a Bojayá, recordada por la masacre de hace unos años, también trabajamos con asociaciones de El Carmen del Darién y Riosucio en el Medio y Bajo Atrato, de igual forma escogimos un territorio en la zona Norte del Pacífico chocoano comprendida por los municipios de Nuquí y Bahía Solano. Apoyamos emprendimientos que fueran más allá del emprendimiento mismo y resolvieran problemas territoriales, que se tradujeran en proyectos con responsabilidad ambiental y social, además que contribuyeran a la convivencia pacífica del territorio”, manifestó Klinger, Director General del IIAP.

En esta región se fortalecieron dos emprendimientos logrando que se convirtieran en Negocios Verdes, que son Nuquífish, dedicado a la pesca artesanal responsable y en ecoturismo, el Ecohotel Vientos de Yubarta. “Antes de beneficiarnos con el DLS nuestro proyecto tenía una relación estrecha con restaurantes de Bogotá, a quienes les vendemos pescado y los pescadores estaban sintiendo utilidades sobre todo en el precio del producto y condiciones de compra, pero al llegar el proyecto notan que tenemos una infraestructura muy precaria, que no nos permite abarcar más pescadores y mejorar la calidad, entonces nos ayudan a optimarzar la infraestructura con un cuarto frío y una salmuera para fabricar hielo”, dijo Catalina Díaz Ortiz, fundadora de Nuquífish.

Esta empresa cuenta con 144 personas vinculadas a la cadena de pesca y venta de pescado. En el caso del Ecohotel Vientos de Yubarta se ampliaron las instalaciones para poder albergar a más turistas.

También impulsaron otros tres emprendimientos de pesca artesanal con las asociaciones Asopescar, Asopesvigran y Asopespib, ubicadas en el Medio y Bajo Atrato, a quienes capacitaron y brindaron equipos para mejorar el almacenamiento y conservación del pescado, así como el cambio de artes de pesca.

“Asopesvigran es una asociación de pescadores ubicada en El Carmen del Darién, nos dedicamos a comercializar pescado y hay 220 pescadores artesanales vinculados, que usamos una malla compatible con el medio ambiente, con el objetivo de conservar las especies y con la vinculación del proyecto hemos venido mejorando el centro de acopio de pescado fresco, se puso en funcionamiento una salmuera y un cuarto frio adquiridos con recursos del Departamento Nacional de Planeación, además hemos recibido capacitaciones que nos ayudarán a darle un valor agregado a nuestro producto”, afirmó Fawer Paz Córdoba, integrante de Asopesvigran.

Asimismo, en la ejecución se elaboró un diseño funcional del sistema aplicado al modelo conceptual del IDEAM, se llevó a cabo la construcción de un geovisor en el Sistema de Información Ambiental Territorial del Pacífico (SIAT- PC) y se creó una aplicación móvil con información geográfica.

Igualmente, el Instituto IIAP proporcionó capacitaciones a funcionarios de la unidad de Parques Nacionales Naturales y Corporaciones ambientales, municipios y comunidades beneficiarias del SIAT-PC en el manejo de herramientas y aplicaciones, inventario y depuración de la información temática, proceso de conversión y preconversión de la información, acciones que son muy importantes para que los habitantes e instituciones que trabajan en la zona tengan los conocimientos y datos sobre gestión ambiental con el objetivo de que puedan tomar decisiones adecuadas para la sostenibilidad ambiental de su territorio.

El Caribe, un renacer de la cultura y sus costumbres

Yeilín de la Cruz tiene 14 años y es la reina del Congo Buenavistero. Ella al igual que muchos de los habitantes de la comunidad palafita de Buenavista, del municipio de Sitionuevo, ubicado en la Ciénaga Grande de Santa Marta, han recibido capacitaciones en informática y guía turística a través del proyecto, además del empoderamiento y reconocimiento de sus tradiciones ancestrales y el entorno natural en el que viven.

Francisco Arias Isaza, Director General de INVEMAR, explicó que eligieron la Ciénaga Grande de Santa Marta (CGSM), porque cuenta con dos áreas de Parques Nacionales y tiene una declaración mundial como reserva de biósfera, además ha tenido una serie de intervenciones que hacen de la Ciénaga un ecosistema con dificultades ambientales por el uso indebido del agua dulce, la ganadería, la desforestación, situaciones que ponen al ecosistema en peligro de emergencia ambiental, pero se enfocaron especialmente en los pueblos palafitos con el fin de recuperar sus tradiciones culturales y gastronómicas, así como la generación del empoderamiento de los habitantes sobre la Ciénaga Grande de Santa Marta, que por muchos años ha sido su hogar.

Por eso, en el proceso de desarrollo del proyecto, se consolidaron dos Negocios Verdes en ecoturismo con Asopuebue (Culturs) y ASOGUITUR, y uno en Pesca Artesanal Responsable con Copemar, igualmente se diseñó una ruta de aviturismo y recorrido por la cultura anfibia, logrando tres Registros Nacionales de Turismo y recuperación de las tradiciones de la comunidad de Buenavista a través del Congo Buenavistero y la oferta gastronómica.

“Esas comunidades dependían solamente de la pesca y los problemas ambientales estaban influyendo, entonces decidimos aliviarle la carga a la pesca, porque al seguir pescando están ocasionando un efecto negativo, por eso buscamos unas alternativas que nos permitieran respetar el arraigo y su presencia histórica en el territorio y lo que se hizo fue promover  la pesca en mar abierto y dotarlos con artes y aparejos de pesca, motores fuera de borda y otras herramientas, además de capacitarlos para ser guías turísticos en la ciénaga”, indicó Francisco Arias Isaza, Director General de INVEMAR.

De otro lado, el INVEMAR entregó tres propuestas de zonificación ambiental como insumos técnicos para la actualización de los Planes de Ordenamiento Territorial de los municipios de Ciénaga, Puebloviejo y Sitionuevo, Magdalena.

Los emprendimientos en ecosturismo buscan hacer un uso alternativo de la biodiversidad en la CGSM, mediante la práctica del aviturismo en varios sectores del ecosistema donde la desembocadura de ríos y el manglar son el hábitat de aves endémicas y migratorias de importancia global para los observadores con interés turístico o científico. El emprendimiento de pesca responsable sobre el mar Caribe adyacente a la CGSM, se fundamentó en experimentos de pesca ejecutados por investigadores y pescadores artesanales, los cuales combinaron conocimiento científico y tradicional para establecer diseños de artes de pesca selectivos, que permitieron a los peces tener descedencia y adquirir mayor valor económico de las capturas.

 “Quiero agradecer a los gestores del proyecto, porque estamos muy contentos de que hayan tenido en cuenta a la comunidad palafita, porque estos proyectos son los que hacen país, paz y nos llenan de orgullo por ser colombianos”, expresó Javier de la Cruz Ordoñez, representante legal de la Asociación de Pescadores Asopebue del corregimiento de Buenavista.

El INVEMAR realizó una nutrida transferencia de conocimientos que ha generado por más de 30 años sobre CGSM, a funcionarios de Unidad de Parques Nacionales Naturales (Vía Parque de Salamanca y Santuario de Flora y Fauna) así como a CORPAMAG, a los municipios y comunidades beneficiadas del proyecto. Del mismo modo, hay que resaltar aspectos como el estado de salud y uso de los recursos de la Ciénaga para la producción pesquera, la calidad de las aguas, la cobertura y desarrollo del bosque de manglar y la hidrología del ecosistema, son fundamentales para el manejo integrado del territorio.

Cabe destacar que, todas las intervenciones que se realizaron en la Amazonia, Caribe y Pacífico colombiano por medio del proyecto Desarrollo Local Sostenible y Gobernanza para la Paz, dejaron grandes resultados en las comunidades, ya que ahora ven con esperanza y credibilidad las acciones del Estado colombiano y sus instituciones, además de utilizar de forma adecuada la oferta ambiental de sus territorios para el desarrollo de actividades productivas como el turismo de naturaleza, la pesca responsable y el aprovechamiento de los recursos naturales.

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