3 Jun 2021 - 2:00 p. m.

Antioquia, en marcha con el agua y las energías renovables

ISAGEN, con la dirección técnica de WWF y el apoyo de la campaña BIBO de El Espectador, organizaron el primer Encuentro Regional por el Agua y la Energía Renovable. Un espacio para reflexionar hacia dónde van estos recursos, en aras del desarrollo regional sostenible.

Redacción BIBO

El departamento de Antioquia, en los últimos años, se ha mostrado en diferentes indicadores como una entidad territorial que avanza a pasos de gigante en temas de sostenibilidad medioambiental. Tan solo considerando algunos aspectos de la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés y según la traducción realizada por el Ministerio de Ambiente), en materia de conservación del recurso hídrico, allí existen más de 3.000 hectáreas de áreas protegidas dentro de su Plan de Manejo y los alcances en el saneamiento básico llegan al 100 % en zonas urbanas y al 86 % en la ruralidad. Estos datos fueron expuestos dentro del encuentro.

Aun así, los balances sobre sostenibilidad y la elaboración de hojas de ruta para la preservación del agua y, ahora más que nunca, de las energías renovables, ocupan un lugar especial en la agenda social de los antioqueños, para que en el departamento siga habiendo avances regionales en temas de gobernanza, conservación de cuencas, infraestructura y saneamiento.

Justamente sobre estos ejes temáticos fue que se llevó a cabo el primer Encuentro Regional por el Agua y la Energía Renovable, una iniciativa de ISAGEN, con la dirección técnica de WWF y el apoyo de la campaña BIBO de El Espectador.

A través de una metodología de diálogo en tres salas diferentes (metas de adaptación, metas de mitigación y metas transversales de implementación) y de un momento de cierre en una plenaria general, académicos, empresarios, miembros de la sociedad civil y entidades gubernamentales de nivel local y nacional mostraron puntos de vista y dieron ideas sobre cómo Antioquia, anfitrión de este encuentro, puede afrontar escenarios de cambio climático a partir de un manejo responsable de los recursos hídricos y con usos acelerados, y cada vez más innovadores, de las energías renovables, destacando lo fotovoltaico o solar.

Estas mesas de diálogo dejaron un sinfín de lecciones para el futuro. Así lo analiza Luis Germán Naranjo, director de Conservación y Gobernanza de WWF. Para él, “este encuentro enriquece la posibilidad de hacer aportes sobre el cumplimiento de los Acuerdos de París de 2015. Estas relatorías, siguiendo una metodología de la herramienta mural, permiten ver desde varias miradas cómo desde las regiones se aporta para avanzar en la NDC, determinar dónde hay más oportunidades y cómo se llega a la implementación de acciones concretas que a partir de la conservación del agua y las energías renovables reconfiguren las formas de vivir de las personas”.

Metas de adaptación

Sobre este eje temático que, entre otras cosas, apela a la articulación de esquemas de gobernanza de sistemas de información geográfica para la adaptación y gestión del riesgo, al mejoramiento de herramientas para la acción climática y la definición de costos del Plan Integral de Gestión de Cambio Climático (PIGCC), se estableció en el primer Encuentro Regional por el Agua y la Energía Renovable que debe haber una irrevocable continuidad de la Oficina para el Plan de Adaptación al Cambio Climático, se deben fortalecer los sistemas de monitoreo y se debe acelerar el cumplimiento del Acuerdo de Paz en torno a la mitigación de los riesgos conexos que traigan los escenarios de deforestación.

De hecho, Luis Germán Naranjo advirtió, sobre el tema de adaptación, que desde las decisiones en torno a la adaptación se pueden facilitar los mecanismos de mitigación e implementación. “Si pensamos en materializar proyectos de largo aliento para cuidar recursos y estar preparados ante el ya presente cambio climático, lo primero siempre va a ser resolver los asuntos de adaptación”, dijo.

Ahora, sobre las estrategias para avanzar a nivel regional en gobernanza, conservación de cuencas, infraestructura y saneamiento, las metas de adaptación en el evento arrojaron a manera de conclusión que se debe facilitar la movilización de recursos, se deben crear modelos estables de gobernanza del agua y más temprano que tarde debe existir una apuesta por una bolsa regional de inversiones que esté comprometida con la focalización de proyectos.

Estos retos, según los diferentes panelistas liderados por la moderación de WWF, se pueden lograr por medio de articulaciones de planes de trabajo entre entidades públicas y privadas; con la inscripción de más municipios antioqueños al PDA; la continuidad de procesos surgidos en este tipo de espacios, a pesar de los cambios políticos que se dan cada cuatro años; y continuar con el objetivo de seguir garantizando el acceso al agua potable y las energías renovables.

Metas de mitigación

Aquí, además de los recursos de las cuencas, el diálogo se encaminó a las medidas de mitigación en la NDC, como la eficiencia energética, las emisiones fugitivas, la gestión de la demanda y la generación de electricidad.

Sobre esto se concluyó que en el país, y particularmente en Antioquia, prevalece el reto de reducir al menos en un 7 % las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Y para ello, como primeras medidas, fue clave para los panelistas resaltar la existencia de diálogos constantes intersectoriales entre empresas y demás actores de la sociedad civil, los cuales han permitido a más comunidades lograr que a nivel local exista una mayor apropiación por los temas de energías renovables. Y en ese sentido, que desde acciones cotidianas, a nivel rural y urbano, trabajar en manejo responsable de recursos en los que estos tipos de energías sean protagonistas.

A su vez, se llegó a la conclusión de que es menester cualificar y cuantificar una mayor educación multinivel, que permita afrontar resistencias sobre el cambio climático, y que en ese sentido se rompan paradigmas sobre la llegada de nuevas energías.

Recogiendo estos avances y retos en materia de mitigación, Luis Germán Naranjo agregó que “los mecanismos de monitoreo sobre las energías renovables van a dar pie para que la gente confíe más en su eficiencia y en su alcance, cuestión que permita la detección de mayores oportunidades a nivel local y en el mercado sobre cómo transformar la vida y el uso de los recursos en las regiones”.

Educar e implementar

El profesor Santiago Arango, de la Universidad Nacional de Colombia (sede Medellín), fue uno de los panelistas más activos en el eje de investigación. Sus ideas, hallazgos y conclusiones para educar dentro y fuera de las aulas sobre estrategias que permitan afrontar el cambio climático fueron un eje central entre las propuestas que dieron sus colegas.

“En la universidad se han analizado estrategias de difusión sobre energía solar renovable que se puedan aplicar a nuestra región. Hicimos una modelación matemática para analizar diferentes políticas, por ejemplo, las asociadas a la movilidad eléctrica, que den pasos para que cada día esto sea algo más familiar en Medellín y Antioquia”, dijo el profesor en el primer Encuentro Regional por el Agua y la Energía Renovable.

Juan José Torres, de la Corporación Ambiental Pachamama, compartió esas ideas, agregando que se debe pensar también en retos financieros como el diseño e implementación de plantas nuevas que trabajen en energías renovables y recursos hídricos, para potenciar a la región sin dañar el medioambiente.

Antioquia tuvo muestras de participación activa y de intenciones claras para trabajar a favor del medioambiente, con el agua y energías renovables (como la solar) como grandes protagonistas. Estos escenarios preparan a Colombia para acoplarse más a estas nuevas dinámicas, que seguramente también se mostrarán en el segundo Encuentro Regional por el Agua y la Energía Renovable, que se llevará a cabo en Manizales el próximo 23 de junio.

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