7 Oct 2021 - 2:00 a. m.

El Caribe como epicentro de generación de energía renovable en Colombia

ISAGEN, con la dirección técnica de WWF y el apoyo de la campaña BIBO de El Espectador, organizaron el cuarto Encuentro Regional por el Agua y la Energía Renovable en La Guajira, Atlántico y Magdalena. Un espacio para reflexionar sobre el potencial que estos lugares tienen para la generación de energías limpias y el desarrollo regional sostenible.

Redacción Bibo

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Desde que inició la pandemia del coronavirus ha crecido la conciencia acerca de la importancia de tener agua para el consumo y saneamiento básico. La gobernanza del agua y la transición a fuentes de energía renovables son algunos de los temas que ahora más les interesan a los colombianos, pues están mucho más preocupados por lo que pasará en el futuro debido a desafíos como el cambio climático.

Según el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por su sigla en inglés), muchos de los cambios observados en el clima no tienen precedentes en miles, sino en cientos de miles de años, y algunos de los cambios que ya se están produciendo, como el aumento continuo del nivel del mar, no se podrán revertir hasta dentro de varios siglos o milenios.

Sin embargo, el mismo informe destaca que una reducción sustancial y sostenida de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), procedentes principalmente de las actividades humanas, permitirá reducir y mitigar los efectos del cambio climático. Las emisiones de GEI son responsables de un calentamiento de aproximadamente 1,1° C desde 1850-1900, y es urgente limitar la temperatura global para finales de siglo, en lo posible a 1,5 grados centígrados.

Por eso, el pasado 16 de septiembre, ISAGEN, con la dirección técnica de WWF Colombia y el apoyo editorial de la campaña BIBO de El Espectador, convocó el cuarto Encuentro Regional por el Agua y las Energías Renovables en La Guajira, Atlántico y Magdalena, un espacio virtual que reunió las voces de representantes de la academia, sector privado, el Gobierno y expertos en temas ambientales, interesados en que en esta zona del país se fortalezca una agenda en común para avanzar en materia de mitigación, adaptación, gobernanza e infraestructura, alineada con la Contribución Determinada a Nivel Nacional o NDC: la hoja de ruta que contiene las metas climáticas del país y que en diciembre del año pasado el Gobierno Nacional actualizó ante Naciones Unidas.

“Definimos que estos encuentros no fueran solamente de agua, sino también de energía renovable, ya que están ligados y son claves para afrontar el llamado que nos hace la NDC actualizada de Colombia”, dijo Dora Milena Zapata, especialista en gobernanza y planeación intersectorial de WWF Colombia.

Al igual que en los anteriores encuentros, el diálogo se dio en tres salas diferentes, divididas en los principales componentes de la NDC de Colombia. En la sala de mitigación se discutió acerca de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, en la de adaptación, cómo el país va a responder a los efectos del cambio climático y en la de elementos transversales o medios de implementación y cómo logrará cumplir Colombia esas metas en materia de financiamiento, educación, fortalecimiento de capacidades, ciencia y tecnología.

Dentro del primer grupo se discutió acerca de la transición energética, que es un reto para todo el país, y cómo La Guajira, Atlántico y Magdalena tienen especial potencial para avanzar en esta meta. Se resaltaron además los retos, las oportunidades y los desafíos para lograr materializar los esfuerzos hacia esta transición.

“Por primera vez tenemos un encuentro regional por el agua en la región norte. Esto es posible porque La Guajira y Atlántico se han convertido en el epicentro de proyectos de generación de energía eólica debido a que los vientos soplan al doble de la velocidad del promedio mundial y son constantes durante todo el día. Hoy tenemos más de 20 proyectos que se vienen desarrollando en esa área, tres de ellos con ISAGEN. Asimismo, en Atlántico tenemos muchos proyectos solares, que son importantes para la transición del país hacia energías más limpias”, manifestó Camilo Marulanda López, gerente general de ISAGEN.

Además de evidenciar que los efectos del cambio climático son cada vez más tangibles en esta región, ya que han tenido fuertes afectaciones por escasez del recurso hídrico en la temporada seca, y de igual manera en las épocas de lluvias se tienen afectaciones y daños a infraestructuras, cultivos y asentamientos, se identificó que se requiere un trabajo articulado entre los diferentes sectores.

El sector privado cumple un rol clave como implementador de acciones de mitigación y proyectos de transición energética, pero es muy importante que estos se planifiquen e implementen de manera articulada con los entes territoriales y que las comunidades y el territorio en general estén preparados para este tipo de proyectos y las transformaciones que estos pueden generar (un aspecto que cobra mayor relevancia en territorios con amplia presencia de comunidades indígenas, como La Guajira).

En el segundo grupo enfocado en las metas de adaptación al cambio climático se puso sobre la mesa que hay una apuesta clara por las energías renovables en La Guajira, buscando aportar a tener unas comunidades más resilientes respecto a nuevos procesos de sostenibilidad. Esto es complementado con estrategias de adaptación, como la restauración, que incluye el fortalecimiento socioambiental, acciones como siembra, reforestación y manejo del agua en cuencas y fincas. Un ejemplo de estos procesos es el proyecto de restauración de las cuencas Palmichal y Guandusa, desde la Plataforma Custodia del Agua en el Magdalena, liderada por WWF Colombia y que cuenta con participación comunitaria, sectorial y entes del sector público.

En La Guajira, por su parte, se identificó que es necesario fortalecer los espacios de articulación con la Corporación Autónoma Regional en zonas rurales y las alcaldías de los 15 municipios en conjunto, fortalecer instrumentos como los planes de manejo ambiental y mecanismos de protección de lugares de importancia, así como distintas acciones para asegurar el recurso hídrico en el departamento.

Los participantes señalaron que uno de los puntos claves para avanzar en este sentido es definir indicadores para hacer seguimiento a las acciones y el plan de implementación de la NDC del país, que establece su hoja de ruta para implementar las medidas de mitigación y adaptación necesarias para afrontar la realidad global del cambio climático, lo que se concluyó en este grupo como un reto ambiental bastante ambicioso, ya que la meta es lograr la reducción en un 51 % de las emisiones proyectadas para 2030, la cual se enmarca en el propósito fundamental de lograr la carbono neutralidad a 2050.

Igualmente, se consensuó la identificación de retos en la comunicación entre los diferentes actores y la necesidad de fortalecer el diálogo con actores comunitarios y mecanismos de financiación. En este caso, se llegó a la conclusión de que se deben articular y actualizar los instrumentos de planificación y contar con un mayor apoyo y acompañamiento del Gobierno Nacional a los territorios locales.

En el grupo de elementos transversales se planteó que es necesario tener presentes otras alternativas aparte a la energía eólica, como el uso de vehículos eléctricos, la instalación de paneles solares o el uso de luminarias led, acciones que se vienen adelantando desde diferentes empresas en la región. A esto se suma el fortalecimiento de los análisis de impacto ambiental, económico y social para el desarrollo de proyectos de energía renovable, pues es fundamental tener en cuenta las particularidades de las comunidades étnicas presentes en estos territorios al momento de emprender este tipo de proyectos.

Y se concluyó que dentro de las prioridades en el territorio se identificaron la educación y la articulación de actores, como elementos estratégicos de la gobernanza. Los participantes señalaron que la educación debe ser diferencial, teniendo en cuenta a las comunidades indígenas, elementos culturales y de conocimiento ancestral y local, así como deberes y derechos sobre el agua.

Luego de un encuentro nacional y cinco regionales (Antioquia, Manizales, Bucaramanga, La Guajira, Atlántico y Magdalena, y Orinoquia, que se llevó a cabo el día de ayer, se acerca el gran encuentro nacional de cierre de los Encuentros por el Agua y la Energía Renovable 2021. El 17 de noviembre, en un evento semipresencial que contará con la participación de autoridades y expertos nacionales e internacionales en el tema, se socializarán los hallazgos y desafíos que dejó esta gira nacional por los territorios donde la gestión del recurso hídrico y la transición hacia energías renovables son determinantes para que Colombia cumpla las metas climáticas que se planteó de aquí a 2030.

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